Según un estudio de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), usar redes sociales antes de los 13 años podría aumentar el riesgo de que los adolescentes experimenten con sustancias.

La investigación reveló que los jóvenes que comienzan a utilizar estas plataformas desde una edad temprana son más propensos a probar cannabis, alcohol y tabaco a lo largo de los años.

Los hallazgos fueron publicados en “The American Journal of Psychiatry” y se basan en datos del “Estudio de Desarrollo Cognitivo del Cerebro Adolescente”, una investigación que siguió durante cuatro años a miles de jóvenes.

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El trabajo estuvo encabezado por el doctor Jason M. Nagata, profesor asociado de pediatría de la UCSF, quien buscó identificar cómo evolucionaba el uso de redes sociales entre los participantes.

Para ello, los investigadores clasificaron a los adolescentes en cuatro grupos según la edad en la que comenzaron a utilizar estas plataformas y la intensidad de su uso a lo largo del tiempo: quienes casi no las usaban, aquellos con un incremento gradual, los de inicio intermedio con crecimiento acelerado y quienes empezaron desde los 9 años con un aumento rápido en las horas de conexión.

Los resultados mostraron que los adolescentes con un uso más intenso de redes sociales tenían mayores probabilidades de experimentar con sustancias.

En quienes comenzaron a utilizarlas desde los 9 años, el riesgo de probar cannabis fue casi 17 veces mayor y el de experimentar con tabaco, 14 veces superior.

Pese a estos hallazgos, los autores aclararon que la investigación no demuestra una relación de causa y efecto, sino una asociación, ya que también influyen factores familiares, sociales y del entorno.

Nagata explicó que la exposición a publicaciones y publicidad que muestran el consumo de sustancias de forma positiva podría influir en la percepción de los adolescentes.

De acuerdo con el estudio, más de la mitad de los adolescentes afirmó haber estado expuesto a publicidad relacionada con bebidas alcohólicas en internet y cerca del 61% dijo haber visto publicaciones de personas de su misma edad sobre este tipo de consumo.

Ante este panorama, especialistas y organizaciones como la Asociación Estadounidense de Psicología y la Academia Estadounidense de Pediatría recomiendan que las familias establezcan normas claras para el uso de dispositivos, supervisen el contenido que consumen los menores y mantengan conversaciones abiertas sobre los riesgos asociados a las plataformas digitales.

Los expertos consideran fundamental que los adultos den ejemplo con sus propios hábitos digitales y fomenten actividades como el deporte, el tiempo en familia y otras formas de recreación, con el propósito de reducir la dependencia del teléfono y favorecer un desarrollo saludable.