Esta costumbre antes de dormir podría estar afectando tu salud sin que lo notes
Lo que ocurre en tu habitación mientras duermes podría ser más importante de lo que imaginas.

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Dormir con las luces encendidas, dejar el televisor prendido o utilizar el teléfono hasta justo antes de cerrar los ojos son hábitos cada vez más comunes. Sin embargo, una investigación sugiere que la cantidad de luz a la que una persona está expuesta durante la noche podría estar relacionada con su salud a largo plazo.
El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, analizó los patrones de exposición a la luz de 88,905 adultos participantes del UK Biobank y los siguió durante aproximadamente ocho años.
Los investigadores encontraron que las personas expuestas a los niveles más altos de luz durante la noche presentaban un riesgo de mortalidad por cualquier causa entre 21% y 34% mayor en comparación con quienes permanecían en ambientes más oscuros.
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Los resultados muestran una asociación entre ambos factores, por lo que no significan que la luz nocturna sea, por sí sola, la causa directa de esas muertes.
¿Qué tiene que ver la luz con el sueño?
Una posible explicación está en los ritmos circadianos, el sistema interno que regula numerosos procesos del organismo y ayuda a determinar cuándo debemos estar despiertos y cuándo es momento de dormir.
La luz funciona como una de las principales señales que utiliza el cerebro para sincronizar ese reloj biológico. Por eso, una exposición intensa durante la noche puede enviar al organismo una señal equivocada justo cuando debería prepararse para descansar.
El doctor Andrew Phillips, profesor asociado de la Universidad Flinders, en Australia, y coautor principal de la investigación, explicó que las alteraciones de los ritmos circadianos están relacionadas con problemas como el síndrome metabólico, la diabetes y la obesidad.
También señaló su relación con factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluidos el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular y la hipertensión.
La luz durante el día podría tener el efecto contrario
La investigación también encontró una relación entre la exposición a la luz natural durante el día y un menor riesgo de mortalidad.
Los participantes que recibían más luz durante el día tendían a presentar mejores resultados, mientras que la combinación de noches más luminosas y días más oscuros se asoció con una mayor alteración del sistema circadiano.
Para medir la exposición, los investigadores utilizaron sensores de luz colocados en la muñeca de los participantes durante una semana. Posteriormente, compararon esos patrones con los registros de mortalidad disponibles durante el período de seguimiento.
¿Qué puedes hacer antes de dormir?
Los resultados no significan que haya que dormir completamente a oscuras a toda costa. Una de las medidas más sencillas es reducir la exposición a luces intensas durante las horas previas a acostarse y mientras se duerme.
Entre las recomendaciones se encuentran:
- Mantener el dormitorio lo más oscuro posible.
- Evitar luces artificiales intensas cerca de la hora de dormir.
- Reducir el uso de teléfonos, tabletas y otros dispositivos que iluminen directamente el rostro.
- Procurar recibir suficiente luz natural durante el día, especialmente por la mañana.
- Si necesitas levantarte durante la noche, optar por una luz tenue en lugar de encender una iluminación intensa.
En otras palabras, no se trata únicamente de dormir más, sino también de prestar atención a qué tipo de luz recibe el organismo y en qué momento del día.


