¿Qué es el eustrés y cuáles son sus síntomas? Así se diferencia del estrés común
No toda tensión es perjudicial.

PUBLICIDAD
El estrés suele entenderse como algo negativo, pero no siempre es así. Esta respuesta del organismo aparece ante situaciones que se perciben como exigentes o amenazantes y puede preparar al cuerpo y a la mente para actuar.
Dependiendo de cómo se valore una situación y de los recursos que se consideren disponibles para afrontarla, esa activación puede ser útil o convertirse en una fuente de malestar. Por eso existen dos conceptos que ayudan a diferenciar sus efectos: eustrés y distrés.
Eustrés: el lado positivo del estrés
El eustrés es una respuesta de estrés que puede resultar beneficiosa. Se presenta cuando una persona percibe una situación exigente como un desafío que está en condiciones de afrontar.
Relacionadas
En estos casos, la tensión puede aumentar la concentración, la motivación y el rendimiento. Una competencia deportiva, una entrevista laboral, aprender algo nuevo o asumir una responsabilidad manejable son ejemplos de situaciones que pueden generar este tipo de estrés.
La principal característica del eustrés es que suele ser temporal y puede estar acompañado de energía, entusiasmo y sensación de capacidad para superar el reto.
Distrés: cuando la situación desborda
El distrés, por el contrario, es el estrés negativo. Aparece cuando las exigencias de una situación se perciben como superiores a los recursos disponibles para afrontarlas o cuando existe una sensación de falta de control.
Puede manifestarse con preocupación, ansiedad, irritabilidad, dificultades para concentrarse, problemas de sueño y fatiga. También pueden aparecer respuestas físicas como aumento de la frecuencia cardíaca, respiración acelerada y tensión muscular.
Cuando esta respuesta es intensa o se mantiene durante demasiado tiempo, puede afectar el bienestar y el funcionamiento cotidiano. Entre las situaciones que pueden favorecerla están los problemas económicos, las dificultades laborales, los conflictos personales y las preocupaciones relacionadas con la salud.
¿Por qué una misma situación puede generar respuestas distintas?
La percepción tiene un papel importante. Sarah Williams, psicóloga del deporte y del rendimiento y profesora asociada de la Universidad de Birmingham, explicó que cuando una persona considera que el estrés puede aportarle beneficios, es más probable que afronte una situación difícil de manera adaptativa.
También influye la valoración de las propias capacidades. Si alguien siente que cuenta con los recursos necesarios para responder a una situación exigente, puede interpretarla como un desafío. Si cree que no puede hacerle frente, es más probable que la perciba como una amenaza.
Por eso, una entrevista de trabajo puede generar eustrés en alguien que se siente preparado para el reto, mientras que para otra persona puede convertirse en una experiencia de distrés.
¿Cómo diferenciar el eustrés del distrés?
Aunque ambos forman parte de la respuesta de estrés, sus efectos pueden ser diferentes. El eustrés suele ser breve y puede favorecer la energía, la concentración, la motivación y el rendimiento.
El distrés, en cambio, puede generar ansiedad, preocupación y sensación de desbordamiento, además de dificultar la concentración y reducir el rendimiento cuando se vuelve intenso o persistente.
La solución, por tanto, no consiste necesariamente en evitar cualquier situación estresante. La educación sobre el estrés y técnicas como la visualización pueden ayudar a modificar la manera de afrontarlo.
Visualizar una situación desafiante, como hablar en público, e imaginarse respondiendo con seguridad puede ayudar a asociar esa activación con una sensación de control. Así, el objetivo no es dejar de sentir estrés, sino aprender a responder ante él de una manera más adaptativa.

