Estás en tu celular viendo algún contenido y de pronto te sale un anuncio sobre algo llamado “chair yoga” (yoga en silla). Alguien, muy probablemente generado por inteligencia artificial, te explica sus beneficios: Menos de 10 minutos al día por un mes y tu cuerpo se transformará completamente.

¿Te suena conocido? ¿Aun no lo has intentado? ¿Será que realmente funciona?

Las dudas asaltan y es comprensible: hemos vivido pensando que para que el ejercicio funcione hay que sacrificar (“no pain, no gain”).

Pues resulta que sí funciona.

Se trata de una forma superaccesible de cuidar tu cuerpo y mente sin necesidad de tirarte al suelo, dedicar largas sesiones de ejercicio, ir al gimnasio o levantar cantidades de peso.

¿Qué es “chair yoga”?

Sarah Klein, periodista especializada en salud, explica a Harvard Health que el “chair yoga” es exactamente lo que su nombre indica: yoga que se practica sentado en una silla.

Y como lo promocionan, es una práctica libre de complicaciones: estiras y fortaleces tus músculos en una silla. Además, alivia la tensión en la espalda, el cuello y las articulaciones; unos minutos de respiración profunda te resetean el día; es perfecto si te recuperas de una lesión, si tienes movilidad reducida o tienes dificultades para mantener el equilibrio, permanecer de pie durante mucho tiempo o levantarte o sentarte en el suelo. Igualmente, si no tienes mucho tiempo y trabajas en una oficina.

Explica Klein que “el yoga se ha relacionado con una larga lista de beneficios para la salud, y actualmente se están realizando estudios más amplios y a largo plazo”, y enumera varias ventajas de practicarlo:

  • menor estrés
  • riesgo reducido de enfermedad cardíaca
  • nivel de azúcar en sangre más estable
  • menos dolor de espalda y artritis
  • memoria más aguda
  • menos ansiedad y depresión
  • mejor sueño
  • mayor felicidad
  • pérdida de peso

Según Harvard Health, en un pequeño estudio realizado con adultos mayores con osteoartritis en las extremidades inferiores (rodillas y caderas), practicar yoga en silla durante 45 minutos dos veces por semana durante ocho semanas redujo el dolor y la fatiga, en comparación con la participación en un programa de educación para la salud. Otro pequeño estudio halló que los adultos con osteoartritis de rodilla pudieron realizar mejor sus actividades diarias después de un programa de yoga en silla de 12 semanas.

Un tercer estudio reveló que los adultos mayores experimentaron una mayor reducción del estrés después de participar en un programa de yoga en silla de seis semanas, en comparación con aquellos que participaron en seis semanas de aeróbicos en silla, caminatas o juegos sociales.

Rutina rápida

Aquí tienes una rutina rápida de 5 minutos para hacer en tu silla. Te ayudará a estirarte, liberar tensión y recargar energía sin importar dónde estés. Dedica un minuto a cada ejercicio.

  1. Respiración profunda: Siéntate derecho y apoya los pies en el suelo, cierra los ojos e inhala y exhala profundamente por la nariz para centrar tu mente.
  2. Movimiento de gato-vaca: Apoya las manos en tus rodillas; inhala mientras arqueas la espalda y miras al techo, luego exhala mientras redondeas la espalda y miras hacia tu ombligo.
  3. Torsión suave: Coloca tu mano izquierda sobre la rodilla derecha y la mano derecha en el respaldo de la silla; gira suavemente el torso hacia la derecha y respira, luego cambia de lado.
  4. Estiramiento lateral: Deja caer un brazo al costado de la silla e inhala mientras levantas el otro brazo hacia el techo; inclínate suavemente hacia el lado opuesto y repite con el otro brazo.
  5. Liberación de cuello y hombros: Haz círculos suaves con los hombros hacia atrás y luego deja caer tu oreja derecha hacia el hombro derecho; cambia de lado para estirar el cuello.

Consejos finales

Como con cualquier actividad nueva que vayas a iniciar, cuando vayas a practicar yoga en silla consulta a tu médico para garantizar que todo está en orden contigo.

Asegúrate de que la silla que uses no tenga reposabrazos, que sea segura y estable (no debe virarse, tambalearse o moverse con facilidad).

Empieza despacio, dándote tiempo para acostumbrarte a los movimientos y observar cómo reacciona tu cuerpo. Nunca te fuerces hasta el punto de sentir tensión o dolor en ninguna postura de yoga en silla.

Antes de descargar una aplicación que ofrece un plan personalizado por una mensualidad explora o pide a alguien que te ayude a explorar internet, donde encontrarás rutinas como las que ofrecen esas compañías sin tener que pagar.

(Esta historia contiene información generada con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial.)