Tener una relación tóxica lo puede envejecer hasta un año
Los efectos de un vínculo perjudicial no solo son emocionales.

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Las relaciones interpersonales no solo influyen en el bienestar emocional, sino que también pueden tener efectos directos sobre el envejecimiento del organismo, según recientes hallazgos científicos sobre la edad biológica.
Esto es lo que explicó la neurocientífica Nazareth Castellanos durante el programa “La Ventana de la SER”, donde abordó cómo los vínculos humanos pueden dejar huellas profundas en el cerebro y en el cuerpo cuando están marcados por el conflicto.
En su intervención, la experta señaló que las relaciones tóxicas sostenidas en el tiempo pueden generar un estado de estrés constante que afecta diferentes sistemas del organismo, acelerando procesos relacionados con el desgaste biológico.
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La especialista explicó que la edad biológica no siempre coincide con la cronológica, ya que puede acelerarse o desacelerarse dependiendo de factores como el índice de masa corporal, los hábitos diarios o la presencia de afecciones psicológicas. “La edad biológica puede acelerarse o desacelerarse, dependiendo de factores como el estilo de vida…”, señaló el texto base del estudio.
En ese contexto, un estudio reciente citado por Castellanos sugiere que convivir con personas tóxicas podría acelerar el reloj biológico, generando un envejecimiento más rápido del organismo. “El envejecimiento es un proceso natural que puede medirse de dos formas: cronológica y biológicamente”, explicó la investigación sobre la base del análisis.
“Cuando tenemos una relación tóxica hace que ese reloj se acelere, por tanto, envejeces. Lo que ellos veían en las personas con relaciones tóxicas mantenidas eran un año más viejas”, explicó la neurocientífica durante su intervención.
Además, los efectos no se limitan a las relaciones de pareja, sino que también pueden presentarse en vínculos familiares, laborales o sociales que se caractericen por la tensión, la manipulación o el conflicto constante.
La investigación, según detalló, se realizó a partir de un grupo de personas con relaciones tóxicas a quienes se les evaluó su edad biológica, evidenciando una aceleración en comparación con otros perfiles. “El estudio fue realizado a través de la selección de un grupo de personas que tenían relaciones tóxicas”, se explicó en la metodología.
Sin embargo, Castellanos también resalta un aspecto positivo dentro de sus hallazgos: “Pero hay algo muy bonito: un estilo de vida saludable puede compensar la desaceleración de los relojes”, lo que abre la puerta a la reversibilidad parcial del proceso.
Entre las recomendaciones se incluyen una alimentación equilibrada, actividad física frecuente, buen descanso, manejo del estrés y la reducción de hábitos nocivos como el consumo de alcohol o tabaco, factores que ayudan a mantener un envejecimiento más saludable.

