BERLÍN. Una ballena jorobada que ha quedado varada repetidamente frente a la costa alemana del mar Báltico en los últimos días volvió a quedar atrapada el martes, informaron las autoridades, menos de un día después de haber logrado liberarse. Sin embargo, los rescatistas tenían la esperanza de que aún pudiera encontrar la salida hacia mar abierto.

La ballena, de entre 12 y 15 metros de largo, se liberó el lunes por la noche del lugar cerca del puerto alemán de Wismar donde había permanecido varada desde el fin de semana. Desapareció de la vista durante horas hasta que fue avistada el martes por la mañana cerca de una isla llamada Walfisch, curiosamente, una palabra alemana antigua para “ballena”.

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La policía y la organización ecologista Greenpeace enviaron lanchas neumáticas para acompañar a la ballena, pero esta se desvió de su rumbo, que la habría llevado fuera de la bahía de Wismar y hacia una ensenada, donde volvió a quedar varada, declaró Till Backhaus, ministro de Medio Ambiente del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental.

Los rescatistas lograron al menos impedir que se adentrara demasiado en la ensenada, y ahora se encuentra nuevamente en aguas lo suficientemente profundas como para alejarse nadando por sus propios medios, declaró el biólogo marino de Greenpeace, Thilo Maack, en una conferencia de prensa televisada.

Un intento la semana pasada para rescatar a la ballena de un banco de arena submarino poco profundo en Timmendorfer Strand, una localidad turística a unos 50 kilómetros (más de 30 millas) de su ubicación actual, finalmente tuvo éxito con la ayuda de una excavadora.

Pero la ballena, aparentemente exhausta, pronto volvió a tener problemas, aunque en aguas algo más profundas. El martes, las autoridades volvieron a confiar en darle tranquilidad para que recuperara fuerzas y pudiera alejarse nadando, y posiblemente acercarse con embarcaciones para animarla a partir.

El drama cautivó a los alemanes, y los medios de comunicación enviaron actualizaciones detalladas sobre su evolución.

Incluso si logra alejarse nadando de nuevo, la ballena aún se encuentra lejos de su hábitat natural.

“Nuestro objetivo es que salga de la bahía de Wismar, entre en el mar Báltico, atraviese aguas danesas hasta el mar del Norte y, finalmente, llegue al Atlántico, su hábitat natural”, declaró Maack. “Estos animales están adaptados a profundidades que superan con creces las de cualquier otro lugar del mar Báltico”.

La ballena fue avistada por primera vez nadando en la región el 3 de marzo. Se desconoce el motivo de su viaje al mar Báltico. Algunos expertos sugieren que pudo haberse desorientado al perseguir un banco de arenques o durante su migración.

No se le ha colocado ningún dispositivo de rastreo debido al mal estado de su piel tras una larga exposición a la relativamente baja concentración de sal del Báltico. Incluso para llegar al mar del Norte, le espera un viaje de varios cientos de kilómetros.

Backhaus afirmó que un chequeo realizado el lunes sobre la salud de la ballena reveló que “tiene potencial”.

“Por supuesto que está enferma, todos lo sabemos, y desconocemos qué otros problemas internos podría tener”, añadió. Pero “sigo cruzando los dedos y espero que tengamos un buen final”.