La emblemática nebulosa del Anillo fue descubierta por primera vez en 1779 por el francés Charles Messier y, ahora, un equipo de astrónomos encontró una misteriosa nube de hierro con forma de barra en su interior.

Los detalles de esta nube de átomos de hierro se publican en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society en un artículo firmado, entre otros, por científicos del University College de Londres (UCL) y la Universidad de Cardiff.

Tiene forma de barra o franja y encaja perfectamente en la capa interna de la nebulosa de forma elíptica, conocida por muchas imágenes, incluidas las obtenidas por el telescopio espacial James Webb.

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La longitud de la barra es aproximadamente 500 veces la de la órbita de Plutón alrededor del Sol y, según el equipo, su masa de átomos de hierro es comparable a la masa de Marte, explican sendos comunicados de las instituciones británicas.

Fue descubierta en observaciones obtenidas utilizando el modo Large Integral Field Unit (LIFU) de un nuevo instrumento, el WHT Enhanced Area Velocity Explorer (WEAVE), instalado en el telescopio William Herschel de 4.2 metros.

El William Herschel es el telescopio principal del Grupo de Telescopios Isaac Newton, que a su vez forma parte del Observatorio del Roque de los Muchachos en La Palma, Islas Canarias. El grupo está operado conjuntamente por el Reino Unido, los Países Bajos y España (Instituto de Astrofísica de Canarias).

“Aunque la nebulosa del Anillo se ha estudiado con muchos telescopios e instrumentos diferentes, WEAVE nos ha permitido observarla de una forma nueva, proporcionando muchos más detalles que antes”, afirma Roger Wesson.

Wesson añade que al obtener un espectro continuo de toda la nebulosa, se pueden crear imágenes en cualquier longitud de onda y determinar su composición química en cualquier posición.

Al procesar los datos y revisar las imágenes, una cosa saltó a la vista con toda claridad: la barra de átomos de hierro ionizados, hasta ahora desconocida, en medio del familiar e icónico anillo.

Según los autores, su formación es actualmente un misterio; se necesitan observaciones más detalladas para desentrañar lo que está sucediendo.

Hay dos posibles escenarios: la barra de hierro podría revelar algo nuevo sobre cómo progresó la eyección de la nebulosa por parte de la estrella madre o, lo que es más intrigante, el hierro podría ser un arco de plasma resultante de la vaporización de un planeta rocoso atrapado en la expansión anterior de la estrella.

“Sin duda, necesitamos saber más, en particular si hay otros elementos químicos que coexistan con el hierro recién detectado, ya que esto probablemente nos indicaría el tipo de modelo adecuado que debemos seguir. En este momento, nos falta esta importante información”, apunta por su parte Janet Drew.

El equipo está trabajando en un estudio de seguimiento y tiene previsto obtener datos utilizando el LIFU de WEAVE con una resolución espectral más alta para comprender mejor cómo se pudo haber formado la barra.

Wesson dice que “sería muy sorprendente” que la barra de hierro del Anillo fuera única. “Esperamos que, a medida que observemos y analicemos más nebulosas creadas de la misma manera, descubramos más ejemplos de este fenómeno, lo que nos ayudará a comprender de dónde proviene el hierro”.