Compartir el número de teléfono puede parecer una acción inofensiva, pero especialistas en ciberseguridad advierten que esta información puede convertirse en una puerta de entrada para fraudes financieros, robo de identidad y pérdida de privacidad.

El número telefónico, hoy día, está vinculado a múltiples servicios personales como cuentas bancarias, correos electrónicos y redes sociales, lo que lo convierte en un dato sensible que puede ser utilizado por delincuentes para distintos tipos de estafas.

Un punto de partida para la identidad digital

Expertos señalan, según publicó El Diario New York, que el número de teléfono es considerado información personal identificable. Con este dato, y combinándolo con información disponible en bases de datos o fuentes públicas, los criminales pueden construir perfiles detallados de una persona y facilitar intentos de fraude.

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Aumento de mensajes y llamadas fraudulentas

Una de las consecuencias más comunes de compartir el número es el incremento de llamadas y mensajes falsos, en los que los estafadores se hacen pasar por bancos, empresas de mensajería o agencias gubernamentales.

Este tipo de fraude, conocido como smishing, busca engañar a la víctima para que haga clic en enlaces maliciosos o entregue información confidencial. Los adultos mayores suelen ser uno de los grupos más vulnerables ante este tipo de estafas.

Riesgo de robo de cuentas mediante SIM swapping

Entre los fraudes más graves se encuentra el llamado SIM swapping, en el que delincuentes logran duplicar o transferir el número telefónico a otro dispositivo.

Una vez obtienen el control de la línea, pueden interceptar códigos de verificación y acceder a cuentas sensibles como banca en línea, correos electrónicos e incluso fondos de retiro.

Suplantación de identidad

Con acceso al número, los criminales también pueden hacerse pasar por la víctima para contactar a familiares o amigos y solicitar dinero o información personal, aprovechando la confianza que genera un número conocido.

Pérdida de privacidad y acoso

Además de los riesgos financieros, el uso indebido del número puede derivar en acoso, spam constante o seguimiento de la actividad digital vinculada al teléfono. Una vez que el número circula en bases de datos, resulta difícil controlar su uso.

Un dato más sensible de lo que parece

Especialistas coinciden en que el número de teléfono se ha convertido en una pieza clave de la seguridad digital moderna. Su exposición puede tener consecuencias que van más allá de lo económico, afectando también la privacidad y la seguridad personal.