Conoce varias cervecerías artesanales del patio que la están rompiendo
¿Quieres probar algo nuevo? Estas recetas van desde lo clásico hasta lo inesperado.
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Empezaron en casas y marquesinas, como un hobby, por curiosidad, por ganas de quedarse en el país. Hoy, esas pruebas caseras se convirtieron en una industria artesanal que sigue creciendo en Puerto Rico.
Las cervecerías del patio han logrado abrirse paso con recetas propias y sabores que van desde lo clásico hasta lo inesperado, pero con mucho orgullo boricua.
En los últimos años, han logrado avivar la cultura cervecera del país y, a su vez, impulsar el turismo interno y la economía local.
Estas son las historias de algunos emprendedores que apostaron por hacerlo de una manera distinta:
Cuando Carlo Ayala comenzó en 2010 a experimentar en su casa para compartir con sus amistades, nunca imaginó que hoy tendría una cervecería con más de 20 etiquetas.
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“Hacemos cervezas que se ajustan al clima y al gusto local”, indicó el cofundador. “No nos encajonamos en un estilo, producimos algo distinto”.
Con nombres inspirados en lo endémico del archipiélago, la marca celebra la identidad boricua con un proceso “100% local” en Sabana Grande.

Si eres novato, Ayala recomienda comenzar por La Pajarita, una blonde ale “que se ajusta al paladar”.
Pero su favorita es la Unidad 9, una American IPA con 6.9 % de alcohol por volumen, “balanceada y completa”.
Para su séptimo aniversario, lanzaron una versión de Bembé, una New Zealand Pilsner elaborada con lúpulos Nelson Suvin, Riwaka y Motueka.
Aunque tienen seis cervezas fijas, en su taproom, en la Plaza del Mercado de Sabana Grande, puedes degustar entre 10 y 14 grifos, con sabores de temporada.
De la amistad entre Rhaiza Casiano Pabón y Eileen Ruiz Toro, que no se querían ir de Puerto Rico, nació la primera cervecería artesanal liderada por mujeres en el archipiélago.
“Queremos romper los estereotipos de que la cerveza es de hombres”, destacó la socia Casiano Pabón.
Fundada oficialmente en 2023, tras sobrevivir al huracán María y la pandemia, la empresa trabaja con agricultores locales para integrar frutas y especias del país en sus elaboraciones.
“Nos distingue que aquí tenemos posturas, sobre el ambiente, sobre el feminismo”, aseguró.
Con unas 15 cervezas que rotan, recomienda la Hyggelig, su cerveza insignia, una American Amber Ale balanceada, maltosa, elaborada con miel de Yauco y que resalta sabores a frutos secos.
Su favorita es la Piel de Otoño, una American IPA con parcha y carambola. “Está inspirada en mí, en mi personalidad”, sostuvo.
Ubicadas en su natal Cabo Rojo, “para que el resto de la isla mire hacia el oeste”, buscan ofrecer una experiencia “diferente para el paladar, que te vuele la mente… que te sientas en el paraíso”.
Desde que solo era una inquietud, Gregorio Santiago tenía claro que quería crear cervezas de calidad, pero con identidad local. Así nació, hace 14 años, FOK Brewing Co.
“Se produce aquí, con manos de aquí. Se sirve aquí, en nuestro espacio. Y se vive aquí, con nuestra gente”, manifestó Víctor Arocho, maestro cervecero de la compañía.

Aunque han desarrollado sobre 34 estilos, en su establecimiento en Caguas suelen mantener entre ocho y diez cervezas en rotación.
Para adentrarte en sus sabores, Santiago recomienda empezar por una Pachanga, con parcha, o con la nueva Raspberry Lemonade Wheat Ale, una opción ligera y refrescante, con notas cítricas y un toque frutal.
“No hacemos cerveza solo para expertos; hacemos cerveza para que más gente se acerque, entienda y se quede”, enfatizó.
Su padre soñaba con tener una cervecería, pero nunca pudo lograrlo. Así que sus hijos, Jorge Andrés y Pablo Machado Charr, decidieron hacerlo realidad.
Entonces, lo que comenzó en 2021 con solo cuatro estilos, hoy suma cerca de 18 opciones elaboradas sin pasteurizantes, lo que, según explican, hace que no te sientas inflado luego de tomarlas.
“Tratamos de hacer de todo, desde IPA, stout, lager, pero siempre teniendo en mente a los puertorriqueños”, indicó Pablo.

Entre sus propuestas, los hermanos destacaron la Dulce Ironía, con blueberry lavanda; La Codicia, de spicy mango; 4tro Sunset, una lager con chispas cítricas; y La Segunda, inspirada en la piña colada.
En su local en Guaynabo cuentan con un tap wall: 12 grifos donde el cliente se sirve a su gusto.
“Puede servirse dos onzas de una y, luego, dos onzas de otra”, detalló Jorge Andrés. “Es una experiencia bien interactiva, bonita y familiar”.
Próximamente, abrirán en Plaza las Américas.
Lo que comenzó como un pasatiempo universitario para Juan Carlos Torres Monllor, allá por 1991, se convirtió en una cervecera en 2011.
“Siempre hemos estado enfocados en el turismo interno”, resaltó el fundador. “Por eso, los nombres son alusivos a diferentes lugares de Puerto Rico”.
Como parte de sus 15 años de trayectoria, lanzaron Mar Chiquita, una tropical lager en botella, “tradicional, liviana y refrescante”.

En las etiquetas también destaca la Crash Boat, “la favorita de muchos”, una IPA con 6.9 % de alcohol por volumen, maltosa con base de lúpulos florales y cítricos.
Su misión también ha estado arraigada en la comunidad, como ocurre con Sato, una cerveza que ayuda a instituciones que se dedican al cuidado animal.
Actualmente, cuentan con cinco latas disponibles todo el año. Mientras, ofrecen seis opciones de barril que se mueven por temporada y que se pueden degustar en la cervecera, en Boquerón.
“Buscamos brindar una experiencia, un sabor para todos”, apuntó Torres Monllor. “Siempre vas a encontrar algo que te va a gustar”.
La idea nació en 2015, de un encuentro en Santurce. Adrián Malatrasi y Juan E. Palerm ya coqueteaban con hacer cervezas caseras y decidieron, esa misma semana, juntarse.
“Desde el día uno nos quedamos con que queríamos hacer la cerveza oficial de Santurce”, contó Palerm. Querían materializar “el arte, la música, el deporte, todo lo que representa Santurce”.
Así que, tras la pandemia, con unos ahorros que tenían y la “ayuda de muchas amistades y familiares”, lanzaron en 2022 su primera etiqueta, estilo Pilsner con lúpulo Saaz Noble y levadura White Labs WLP830, con sabor maltoso y especiado.
“Nos diferencia que colaboramos con puertorriqueños en todas nuestras latas, tratamos de lanzar tres colaboraciones al año”, dijo el fundador. “Y que somos jóvenes apostándole a Puerto Rico”.
Entre sus 12 etiquetas, su recomendada –y favorita– es la Vienna Lager, una colaboración con el diseñador gráfico Carlos de la Cruz, conocido como Disidente.
“Es una cerveza ligera, seca y fácil de tomar, pero a la misma vez con características leves a avellano y pan tostado. Es perfecta para Puerto Rico”, afirmó.
Hace 30 años, Porfirio Díaz fundó la cervecería en el Viejo San Juan. Por eso ostenta el título de “la más antigua que está operando en Puerto Rico”.
Eso es parte de su diferenciador, al igual que su calidad y proveedores.
“Somos los únicos que recibimos la malta [Weyermann] directo desde Alemania”, garantizó Carlos Berlingeri, gerente general de Miramar Brewing, dueña de la marca Old Harbor.

Con nueve cervezas en catálogo y otras de temporada –como Oktoberfest y Hoppy Kölsch–, la preferida de los clientes es El Yunque, una IPA con “carácter, cuerpo y aroma”.
Y si estás empezando, el ejecutivo recomienda la Coqui Helles, equilibrada entre el dulzor y la malta.
En su planta de manufactura, en Carolina, tienen un restaurante donde puedes degustar las cervezas directo del barril.
Y si te las quieres dar, ¿a dónde vamos para disfrutarlas?
Para quienes busquen degustar cervezas artesanales –locales e internacionales–, aquí te damos cuatro lugares con una amplia variedad:
Con una selección que rota semanalmente, esta barra ofrece opciones de barril, latas y botellas.
Además de las locales, cuentan con “cervezas de todas partes del mundo”, principalmente de Estados Unidos, Alemania y Bélgica. Han trabajado sobre 300 etiquetas.

“Una que resalta y que sigue siendo especial es la Sam Adams Utopias. Un líquido preciado, muy limitado, con sobre 30% de alcohol por volumen, y añejado en barriles por años”, explicó Alexandra Mercado.
El local, ubicado en Bayamón, ofrece un ambiente relajado y familiar, con música y comida.
Un clásico del oeste, con cerca de 400 opciones. Conocida como la Gulf de la Victory, está ubicada en la PR-2, en Mayagüez.
Además de las boricuas, tiene cervezas importadas de Japón, Argentina, España, Alemania, Bélgica, Irlanda, Francia, Italia, entre otras.

Abierto 24 horas, “es un lugar tranquilo”, apuntó el gerente Christopher Mercado. “Puedes llevártela, sentarte o jugar en las maquinitas”.
Aunque cambió de marca, esta gasolinera en Guaynabo continúa ofreciendo una variedad de cervezas artesanales de Puerto Rico, Alemania, España, Argentina y hasta de China.
El establecimiento, abierto las 24 horas, cuenta con un deck de madera techado y mesas.
“Un jueves sí y uno no, tenemos a Ricardo Segarra que ofrece música en vivo”, resaltó la gerente Stephanie López.
Con más de 100 etiquetas y 12 líneas de cerveza de barril, en este local de Bayamón también puedes disfrutar de juegos de mesa y electrónicos.
Para elegir, además de las locales, también tienen alemanas, japonesas, americanas y, próximamente, islandesas.
“Es un ambiente geek, tranquilo y familiar, donde las personas pueden relajarse y disfrutar de algo diferente”, indicó el dueño, Javier A. Estévez.
En mayo celebran el evento “La Capital Beer Fest”.


