“Por ahí viene la guagüita”: Echan pa’lante con sus servicios a domicilio
Cada vez más profesionales montan sus negocios sobre ruedas y los llevan hasta la puerta de tu casa.

PUBLICIDAD
Es una escena cada vez más común: aparece en el vecindario una guagüita equipada para hacer un patio, lavar un carro, atender a una mascota o hacer uñas. Llega directo a la puerta, sin filas ni esperas.
Los servicios a domicilio experimentan un auge en Puerto Rico. Y no es casualidad.
A Keily Matos Berríos nunca le llamó la atención tener un consultorio fijo. Quería moverse, ejercer en distintos pueblos, llegar directamente a las personas. Así que, en 2020, decidió construir, con la ayuda de su padre y amistades, una clínica móvil de medicina alternativa.
Fue una decisión novedosa y arriesgada. Pero su motivación era eliminar barreras y “poder brindar una experiencia conveniente y de calidad”, explicó la doctora en medicina naturopática.
Relacionadas
Así nació Lavanda Holistic Clinic, que hoy cuenta con dos unidades completamente equipadas donde ofrecen consultas y terapias, como acupuntura, cupping (ventosaterapia), hidroterapia de contraste, sueros y masajes.
Aunque operan mayormente en el área metro, han llegado hasta Mayagüez y Vieques. Además, brindan servicios virtuales, corporativos y en eventos.
Llegaron para quedarse
El crecimiento de este modelo es validado por Roadeo, una plataforma boricua que conecta a proveedores con clientes.
“Ya tenemos más de 320 empresas registradas desde noviembre [cuando empezamos]”, indicó su cofundador Brandon Santiago Torres. “Hay servicios por todo Puerto Rico y algunos viajan hasta Vieques y Culebra”.
En el listado no solo encuentras car wash, barberos, técnicas de uñas o grooming, sino que también hay amoladores, quiroprácticos, abogados y hasta investigadores privados.
“Son servicios a los que antes tenías que ir a un local, pero que ahora están pivotando su modelo de negocio a uno a domicilio”, sostuvo el emprendedor de 21 años.
Esta plataforma, que funciona como un buscador, le ofrece a los pequeños comerciantes herramientas digitales gratuitas que facilitan la administración de su negocio, así como un procesador que les permite aceptar pagos con tarjetas.
Menos gastos, más libertad
El apogeo de estas guagüitas, más allá del impulso que dejó la pandemia, tiene como catalizador el aumento en el costo de la luz, la dificultad para conseguir locales accesibles y la burocracia de la permisología, apuntó Santiago Torres.
A diferencia de un negocio tradicional, estos modelos reducen gastos fijos, como el pago de servicios básicos.
“Hay situaciones que no nos aplican, como que estamos libres de apagones”, resaltó Cristina García, directora de operaciones de Lavanda Holistic Clinic. Pero, más allá, también ofrece “un beneficio de libertad y flexibilidad. Es una forma diferente de operar”.
Eso sí, no están exentos de retos, como el mantenimiento de los vehículos, las reparaciones, el tránsito y el costo del combustible. “Conlleva un riesgo más alto”, añadió.
El lujo de no salir de casa
Pero este modelo ha funcionado porque también beneficia a los clientes, quienes reciben el servicio en la comodidad de su hogar y no tienen que esperar, incluso horas, en un establecimiento.
Esa fue una de las razones que motivó a Harold Lidin Mercado para crear MetroVet, una clínica veterinaria móvil, equipada para realizar sonogramas, ecocardiogramas, anestesia, pruebas de laboratorio y hasta cirugías.

“No a todas las mascotas les va bien estando en una clínica. Y no todo el mundo puede llegar o esperar [en ellas]”, manifestó el doctor, quien cubre desde Dorado hasta Isla Verde, incluyendo Caguas y Guaynabo.
Al recibir el servicio en casa, las mascotas se mantienen en un ambiente familiar, lo que permite una mejor atención.
Los perfiles de los clientes son variados, desde personas mayores hasta profesionales con tiempo limitado.
Un impulso para emprender
Los servicios a domicilio también han servido de desarrollo económico, pues ofrecen una posibilidad viable de iniciar un negocio sin una inversión alta.
Esa es la historia de Elián Escalante Sierra, quien a sus 21 años comenzó sus servicios de lavado a presión en techos, marquesinas, aceras y tejas en su natal Caguas.
Hoy, JETQO, su empresa, opera en toda la zona metropolitana. E incluso está dispuesto a llegar a cualquier lugar del país por una tarifa.
Así que las guagüitas a domicilio parecerían estar calentando motores para transformar el sistema hacia uno más enfocado en la comodidad del consumidor, con servicios cada vez más personalizados.
“Yo empecé en agosto del año pasado y ya vivo de esto”, aseguró Escalante Sierra.


