El Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) mantiene bajo vigilancia una onda tropical que se desplaza por el este del océano Atlántico y que, aunque presenta un área de baja presión y actividad de aguaceros y tormentas eléctricas, tiene bajas probabilidades de convertirse en un ciclón tropical.

En su boletín de análisis tropical, el NHC indicó que el sistema está asociado a una onda tropical localizada a lo largo de los 22 grados de longitud oeste, al sur de los 17 grados de latitud norte. Además, imágenes satelitales y datos de satélites de dispersión sugieren la presencia de un área de baja presión de 1,011 milibares al sureste de las islas de Cabo Verde, cerca de los 13 grados de latitud norte.

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El organismo explicó que alrededor del sistema se observa actividad de aguaceros y tormentas eléctricas de intensidad moderada, principalmente entre los 20 y 24 grados de longitud oeste.

De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes, si el sistema logra organizarse, su desarrollo será lento durante las próximas 24 horas mientras se desplaza hacia el oeste-noroeste entre 10 y 15 millas por hora.

Sin embargo, los pronósticos indican que durante el fin de semana el disturbio tropical entrará en un ambiente menos favorable para su desarrollo, por lo que no se espera que evolucione significativamente.

Por ello, el NHC mantiene una baja probabilidad de formación ciclónica durante los próximos siete días.

El Centro Nacional de Huracanes también informó sobre una segunda onda tropical ubicada en el Atlántico central, a lo largo de los 40 grados de longitud oeste, al sur de los 17 grados de latitud norte.

Este sistema se mueve hacia el oeste a una velocidad de entre 17 y 23 millas por hora y está acompañado de áreas dispersas de aguaceros y tormentas eléctricas a lo largo de la Zona de Convergencia Intertropical (ITCZ).

Por el momento, el organismo no ha indicado señales de desarrollo tropical asociadas a esta segunda onda.