Dutch y Sharon Hoggatt, un matrimonio residente en Arkansas, descubrieron que un hombre permanecía oculto en el sótano de su vivienda luego de varios días de episodios extraños, como comida faltante y muebles fuera de lugar. El hallazgo ocurrió cuando familiares inspeccionaron la propiedad mientras la pareja asistía a la iglesia.

Durante varios días, los propietarios notaron situaciones inusuales dentro de su hogar. Entre los hechos que despertaron sospechas se encontraban la desaparición de alimentos, como donas y manzanas, además de cambios inexplicables en la ubicación de algunas sillas.

La preocupación aumentó cuando Dutch Hoggatt no encontró sus zapatos de trabajo, que acostumbraba dejar junto a la puerta de entrada. “Le pregunté a mi esposa si los tiró, y ella no lo hizo”, declaró al medio Idaho KTVB.

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El hallazgo en el sótano

Ante la incertidumbre, la pareja pidió ayuda a su hija Cherisse y a su yerno, Mark Gregory, para revisar la propiedad mientras ellos asistían a la iglesia. Gregory relató que recorrió la vivienda armado con un bate de béisbol y una pistola por precaución.

Durante la inspección del sótano, Gregory observó la pierna de un hombre que sobresalía desde un espacio oculto bajo una escalera. El intruso fue identificado posteriormente como Preston Landis, de 41 años.

“Pasé por la casa, agarré mi bate y una pistola por si acaso; no sabía qué esperar”, explicó Gregory sobre el momento previo al descubrimiento. Tras obligarlo a salir del escondite, la familia llamó al 911 para alertar a las autoridades.

El detenido quedó bajo custodia

Luego de la intervención policial, Landis fue detenido por la Oficina del Sheriff del Condado de White. Las autoridades fijaron una fianza de $15,000.

A pesar de la tensión generada por el episodio, la familia aseguró que el hombre no mostró conductas violentas ni robó objetos de valor durante el tiempo que permaneció oculto en la vivienda.

Según relató Gregory, Landis aparentemente buscaba refugio debido a las condiciones climáticas. Antes de ser trasladado, el hombre pidió disculpas a los propietarios. “Díganle a sus padres que lo siento mucho y que parecen personas muy agradables”, recordó Cherisse Hoggatt.

Dutch Hoggatt expresó que no siente enojo hacia el detenido, sino compasión por su situación personal. La familia consideró que, pese al temor inicial, el episodio concluyó sin consecuencias mayores y sin hechos de violencia.