Topeka, Kansas. Kansas está a punto de invalidar unas 1,700 licencias de conducir en poder de personas transgénero y aproximadamente la misma cantidad de certificados de nacimiento en virtud de una nueva ley que va más allá de las restricciones impuestas por los republicanos en otros estados sobre la inclusión de identidades de género en documentos gubernamentales.

La nueva ley entrará en vigor el jueves. La gobernadora demócrata Laura Kelly vetó la medida, pero las supermayorías republicanas de la Legislatura anularon su veto la semana pasada, mientras legisladores republicanos en todo el país impulsan otra ronda de medidas para recortar los derechos de las personas transgénero.

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El proyecto de ley prohíbe que los documentos consignen cualquier sexo que no sea el asignado al nacer e invalida aquellos que reflejen una identidad de género en conflicto. Florida, Tennessee y Texas tampoco permiten que las licencias de conducir reflejen la identidad de género de una persona trans, y al menos ocho estados, además de Kansas, tienen políticas que impiden a residentes trans cambiar sus certificados de nacimiento.

Pero solo la ley de Kansas exige revertir cambios realizados previamente para residentes trans. Funcionarios de Kansas prevén cancelar unas 1.700 licencias de conducir y emitir nuevos certificados de nacimiento para hasta 1.800 personas.

La legisladora estatal demócrata Abi Boatman, una veterana transgénero de la Fuerza Aérea designada en enero para cubrir una vacante de Wichita, afirmó: “Esto me dice que los republicanos de Kansas están interesados en estar a la vanguardia de la guerra cultural y en una carrera hacia el fondo”.

La nueva ley de Kansas contó con un apoyo republicano casi unánime. Es el éxito más reciente de lo que se ha convertido en un esfuerzo anual para recortar aún más los derechos de las personas transgénero por parte de republicanos en legislaturas estatales de todo Estados Unidos, reforzado por políticas y retórica del gobierno del presidente Donald Trump.

Trump y otros republicanos atacan conclusiones respaldadas por investigaciones de que el género puede cambiar o ser fluido, calificándolas de una radical “ideología de género”. Los legisladores republicanos en Kansas describen con regularidad a las niñas y mujeres transgénero como varones y, según sostienen, lo hacen para proteger a las mujeres.

Al igual que otros republicanos, el líder de la mayoría del Senado de Kansas, Chase Blaisi, señaló que la reelección de Trump y otras victorias republicanas en 2024 muestran que los votantes quieren “volver al sentido común” sobre el género.

“Cuando vuelvo a casa, la gente cree que solo hay dos sexos, masculino y femenino. Es biología básica que aprendí en la secundaria”, indicó Blasi.

Kelly apoya los derechos de las personas transgénero, pero los legisladores republicanos han anulado sus vetos en tres de los últimos cuatro años. Kansas prohíbe la atención de afirmación de género para menores y veta que mujeres y niñas transgénero integren equipos deportivos femeninos, desde el kínder hasta la universidad.

Las personas transgénero no pueden usar baños públicos, vestuarios u otras instalaciones de un solo sexo asociadas con sus identidades de género, aunque no existía un mecanismo de aplicación hasta que la ley de este año incorporó nuevas disposiciones estrictas.

Personas transgénero han dicho que portar identificaciones que las clasifican con un género que no es el suyo las expone a preguntas intrusivas, acoso e incluso violencia cuando las muestran a la policía, a comerciantes y a otras personas.

En 2023, los republicanos detuvieron los cambios en los certificados de nacimiento y las licencias de conducir de Kansas al promulgar una medida que puso fin al reconocimiento legal por parte del estado de las identidades de género de residentes trans. Aunque la ley no mencionaba ninguno de los dos documentos, definió legalmente lo masculino y lo femenino según el “sistema reproductivo biológico” de una persona al nacer.

Sin embargo, una demanda derivó en decisiones de tribunales estatales que el año pasado permitieron que se reanudaran los cambios en las licencias de conducir.

Legisladores de al menos otros siete estados están considerando proyectos de ley para impedir que las personas transgénero cambien uno o ambos documentos, según una búsqueda realizada con el software de seguimiento legislativo Plural.

Pero ninguno revertiría cambios anteriores.

El paso adicional de los legisladores de Kansas refuerza el mensaje de “que las personas trans no son bienvenidas”, manifestó Anthony Alvarez, un estudiante transgénero de la Universidad de Kansas que trabaja para un grupo a favor de los derechos LGBTQ.

Kansas probablemente notificará por correo a residentes transgénero que sus licencias de conducir ya no son válidas y que deben acudir a una oficina local de licencias para obtener una nueva, indicó Zachary Denney, portavoz de la agencia que las emite.

La Legislatura no ha asignado fondos para cubrir el costo, por lo que cada persona lo pagará: 26 dólares por una licencia estándar.

Alvarez ya ha tenido cuatro identificaciones en cuatro años: cuando cambió su nombre, cuando cambió su marcador de género y al cumplir 21 años.

Había planeado quedarse en su Kansas natal después de obtener su título en historia esta primavera, pero ahora “solo están haciendo que sea cada vez más difícil para mí vivir en el estado que amo”.