Una madre de Nueva York se prepara para iniciar un proceso judicial contra un distrito escolar luego de que su hijo, un niño de 8 años con autismo y que no habla, fuera presuntamente encerrado en una caja de castigo dentro de su escuela.

El caso se conoció públicamente después de que la mujer viera una publicación en Facebook que alertaba sobre la existencia de ese tipo de estructuras en el plantel educativo.

El 6 de enero, el bufete Tully Rinckey PLLC. informó mediante un comunicado de prensa que avanza en la preparación de una demanda contra el Distrito Escolar Central de Salmon River, ubicado en Fort Covington. La firma representa a Rhonda Garrow, quien aseguró que desconocía por completo que su hijo habría sido “confinado en una caja de ‘tiempo fuera’” dentro de su escuela primaria.

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De acuerdo con el reporte de WRGB de Albany, Nueva York, difundido el jueves 15 de enero, Garrow se enteró de la situación únicamente después de ver la publicación en redes sociales y, posteriormente, confirmar que la caja estaba destinada a su hijo.

Tras conocer el hecho, el padre del menor, identificado como Jacob Sunday, acudió ese mismo día a la escuela junto con otros padres para solicitar explicaciones al director del plantel.

“Me siento traicionado”, afirmó Garrow en declaraciones al New York Post el jueves. “Usaron su discapacidad en su contra porque no puede defenderse, no puede valerse por sí mismo. Lo único que puede hacer es gritar, llorar o intentar huir. Y siento que por eso consiguieron esta caja: para poder meterlo ahí y simplemente cerrar la puerta”, agregó.

Señalamientos por discriminación y uso de la caja

La madre también expresó ante WRGB que considera que su hijo fue señalado por su condición. “Definitivamente creo que lo atacaron por su discapacidad”, declaró. “Lo usaron en su contra porque no puede hablar”, continuó.

Según relató, más adelante se le informó que el niño era llevado a la caja cuando presentaba episodios de desregulación.

“Si alguna vez tenía un ataque de ira, se metía en la caja. Comía todas sus comidas en esta caja”, dijo.

El recinto habría sido presentado como parte de “su plan de intervención conductual”, aunque Garrow afirmó que nunca otorgó su consentimiento ni fue informada de la existencia de ese método.

El comunicado de prensa de los abogados también abordó cuestionamientos sobre posibles motivaciones raciales. En el documento se indicó que: “aproximadamente el 60% de los estudiantes del distrito son nativos americanos, y una de las escuelas donde supuestamente se usaron las cajas de castigo se encuentra en la reserva tribal St. Regis Mohawk”.

Por su parte, la agente Brandi M. Ashley, portavoz de la Tropa B de la Policía Estatal, señaló a Tully Rinckey PLLC. que “Actualmente, este asunto está siendo abordado por la Policía Tribal y la comunidad tribal”.

El abogado Marricco sostuvo que “Las acusaciones contra el distrito no solo son preocupantes, sino que constituyen una violación directa de los derechos del hijo de la Sra. Garrow”. Añadió que el equipo legal está dispuesto a avanzar para esclarecer lo ocurrido: “Estamos listos para proceder a exponer plenamente las acciones ilegales que llevaron a esta preocupante situación en el distrito escolar y lucharemos por los derechos de la Sra. Garrow y su hijo, y esperamos poner fin a esta práctica absurda”.

Según el abogado del distrito escolar, las cajas ya fueron retiradas de las aulas y desmontadas. No obstante, Greg Rinckey, socio fundador de Tully Rinckey, aseguró que continuará con el proceso legal en busca de justicia, informó WRGB.

La estación de noticias también reportó que, tras el presunto incidente, el director de educación especial del distrito, un director y un maestro fueron puestos en licencia. Además, los abogados de la familia indicaron que se designó un superintendente interino para el Distrito Escolar Central del Río Salmon.