Chicaco. Dennis Hastert, quien fuera el presidente de la Cámara de Representantes republicano con más años en el cargo, falleció durante el fin de semana. Tenía 84 años.

Su legado político se vio empañado posteriormente por acusaciones de haber abusado sexualmente de atletas de secundaria durante su etapa previa como maestro y entrenador de lucha libre.

Hastert, quien presidió la Cámara entre 1999 y 2007, murió el sábado por causas naturales en su domicilio mientras recibía cuidados paliativos, según indicó Jacquie Purcell, forense del condado de Kendall.

Cuando fue condenado en 2016 a más de un año de prisión, el exprofesor de historia se convirtió en uno de los políticos estadounidenses de mayor rango en ser sentenciado a cárcel.

Relacionadas

A finales de la década de 1990, Hastert era un legislador de Illinois poco conocido, pero con una reputación de trato afable que le había ayudado a ascender en la jerarquía de los líderes del Congreso.

Cuando Newt Gingrich perdió apoyo debido a infracciones éticas y a los malos resultados del Partido Republicano en unas elecciones, los republicanos eligieron a Hastert para sucederlo.

Durante sus primeras semanas en el cargo, presidió la Cámara de Representantes mientras el Senado llevaba a cabo el juicio político contra el entonces presidente Bill Clinton.

Tras la recuperación de la Casa Blanca por parte del Partido Republicano, Hastert contribuyó a aprobar la agenda legislativa del entonces presidente George W. Bush, la cual incluía importantes recortes fiscales y una medida que supuso una enorme ampliación de la cobertura de medicamentos recetados: el cambio más significativo en Medicare en décadas.

Su legado se vio repentinamente cuestionado en 2015, cuando fue acusado de eludir normativas bancarias como parte de un plan para pagar dinero a cambio de silencio y así ocultar una “conducta indebida previa” no especificada.

Casi un año después, la fiscalía presentó documentos que confirmaban lo que los medios llevaban meses sugiriendo: la presunta conducta indebida de Hastert consistía en el abuso sexual de adolescentes que formaban parte de su equipo de lucha libre en la pequeña localidad de Yorkville, al oeste de Chicago.