WASHINGTON. El presidente estadounidense Donald Trump indicó el domingo que, a instancias de Catar, Arabia Saudíta y los Emiratos Árabes Unidos —sus aliados del golfo Pérsico—, decidió abstenerse de ordenarles a las fuerzas estadounidenses atacar de nuevo a Irán.

El mandatario añadió que había un plan para que las fuerzas de Estados Unidos llevaran a cabo “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial” el domingo. Pero decidió desechar el plan y darle más tiempo a la diplomacia después de escuchar a líderes clave del golfo —incluido el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman—, y también porque se lo pidieron funcionarios iraníes no identificados.

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“Le dije al príncipe heredero: ‘¿Qué preferirías hacer? ¿Preferirías que hiciéramos esto o no?’”, dijo Trump a los reporteros en el Air Force One mientras volaba de regreso a Washington tras pasar el fin de semana en su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey. “Dijeron: ‘preferiríamos mucho más un acuerdo que un ataque, porque uno no sabe a dónde conducen estos ataques’”.

Trump y el príncipe heredero hablaron el sábado antes de que el presidente estadounidense anunciara en redes sociales que sus aliados de Oriente Medio habían acordado los “perímetros” de un acuerdo para poner fin a la guerra de cinco meses.

Fue otro cambio de posición de Trump, quien un día antes dijo que está “perdiendo la fe” en las negociaciones con Irán, y ofreció la inquietante advertencia de que las fuerzas armadas estadounidenses “los golpearán muy duro”.

Trump reiteró el domingo que el acuerdo en ciernes incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, la crucial vía marítima por donde antes de la guerra fluía aproximadamente una quinta parte de los energéticos que se consumen en el mundo, y resolvería las preocupaciones de Washington sobre el programa nuclear iraní.

Irán ha atacado repetidamente embarcaciones que intentaban transitar por el estrecho sin su autorización, parte de su conflicto en curso con Estados Unidos.

Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, dijo el domingo que el estrecho de Ormuz “de ninguna manera volverá al estatus que tenía antes del 28 de febrero”, el día en que comenzó la guerra.

En una llamada con la televisión estatal iraní, añadió que Teherán sostiene conversaciones con Omán sobre el transporte marítimo a través del estrecho, pero que actualmente no se habla de reabrir la vía. Omán se encuentra frente a Irán, al otro lado del estrecho.

Trump ha anunciado pausas a los ataques contra territorio iraní en varias ocasiones desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, pero luego la situación se ha venido abajo y los combates se han reanudado.

El ministro iraní de Defensa declaró en la red social X que el país “no estaba ni sorprendido ni pasivo” tras el anuncio de Trump, y señaló que Irán continúa en alerta ante amenazas concretas de Washington.

Si bien los líderes de Irán parecen unidos en una estrategia de guerra que proyecta una imagen de fortaleza y resistencia, dentro del liderazgo de la teocracia parece estar gestándose una lucha por el control, entre quienes se oponen a toda negociación con Estados Unidos y otros que apuestan a la presión militar para ganar en la mesa de negociaciones.

La nueva propuesta devolvería a las partes a la mesa de negociaciones

Trump dijo el domingo que prevé que las negociaciones se reanuden “mañana por la tarde”, pero no detalló quiénes participarían.

Un funcionario regional indicó que la propuesta anunciada por Trump el fin de semana pide que Estados Unidos e Irán regresen a las negociaciones y sigan resolviendo muchos de los asuntos que han frenado avances previos en el acuerdo.

El funcionario, que participa en los esfuerzos de mediación, dijo que la propuesta contempla la reapertura del estrecho de Ormuz y la suspensión de ataques en toda la región, incluidos los de milicias respaldadas por Irán en Irak contra los países árabes del golfo Pérsico y Jordania.

A cambio, Estados Unidos pondrá fin a su bloqueo naval sobre Irán y permitirá que Teherán exporte su petróleo, tal como se establece en el acuerdo tentativo de alto el fuego, agregó.

Aún no se ha alcanzado ningún acuerdo, pero los esfuerzos de mediación están en marcha, señaló el funcionario, que habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a hablar con la prensa.

Trump dijo que Israel se suma a su compromiso de poner fin a la guerra mediante la implementación del acuerdo de alto el fuego alcanzado en junio. El gobierno israelí no comentó públicamente el anuncio.