El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que debería participar en la elección del próximo líder supremo de Irán, mientras Estados Unidos e Israel atacaban al país por sexto día consecutivo.

Irán continuó con sus ataques de represalia contra Israel, bases estadounidenses y países de la región.

En declaraciones a Axios, Trump descartó a Mojtaba Jamenei, considerado uno de los principales candidatos para reemplazar a su padre, el ayatolá Ali Jamenei, quien murió en los ataques iniciales de la guerra. Los comentarios de Trump probablemente reaviven las dudas sobre si Estados Unidos e Israel buscan derrocar a la República Islámica o solo cambiar sus políticas.

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Mientras tanto, la guerra ha escalado cada día, afectando a otros 14 países de Oriente Medio y más allá. Irán afirmó que Estados Unidos “lamentará amargamente” haber hundido un buque de guerra iraní cerca de Sri Lanka. El jueves, Azerbaiyán acusó a Irán de atacarlo con drones, aunque Teherán lo negó. Un día antes, Estados Unidos dijo que hundió una fragata iraní en aguas cercanas a Sri Lanka.

La prensa iraní reportó ataques en todo el país.

Israel emitió una advertencia de evacuación masiva para todos los suburbios del sur de Beirut mientras los combates se intensificaban con los militantes de Hezbolá, aliados de Irán en Líbano. Fuerzas de paz de la ONU informaron combates terrestres en el sur del Líbano, mientras más tropas israelíes cruzaban la frontera.

Al mismo tiempo, Estados Unidos e Israel han golpeado a Irán con ataques a nivel nacional, dirigidos a sus capacidades militares, su liderazgo y su programa nuclear. Líderes israelíes y estadounidenses han sugerido que derrocar al gobierno podría ser un objetivo, pero las metas y los plazos exactos han cambiado repetidamente, y el conflicto parece cada vez más abierto.

Los ataques de Irán han alcanzado a países árabes vecinos, han afectado el suministro de petróleo y han alterado el tráfico aéreo mundial. La guerra ha dejado al menos 1,230 muertos en Irán, más de 100 en Líbano y alrededor de una docena en Israel, según autoridades de esos países. Seis soldados estadounidenses han muerto.