Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el jueves una orden ejecutiva destinada a expandir el acceso a cuentas de ahorro federales para la jubilación, con énfasis en trabajadores de bajos ingresos y personas sin planes patrocinados por empleadores.

El programa, presentado por Trump en la Casa Blanca, contempla aportaciones del Gobierno de hasta 1.000 dólares anuales para personas con bajos ingresos y busca replicar características del sistema de ahorro utilizado por empleados federales.

“Todos los estadounidenses podrán abrir una nueva cuenta IRA de bajo costo”, afirmó Trump, quien calificó la iniciativa como “revolucionaria”. Sin embargo, en Estados Unidos ya existen mecanismos similares de ahorro para la jubilación, incluidos incentivos fiscales y programas de aportación complementaria establecidos en reformas previas del sistema de retiro.

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El mandatario indicó que su Administración buscará ampliar el alcance del programa mediante una legislación futura.

Sin la aprobación del Congreso, la iniciativa de Trump tendrá un alcance limitado, y se suma a instrumentos de ahorro ya existentes en el sistema estadounidense.

De acuerdo con críticos de la medida, el esquema podría beneficiar a entidades financieras al canalizar nuevos ahorros hacia sus productos, una preocupación señalada en análisis recogidos por The Washington Post, que apuntan a que estos cambios no garantizan necesariamente mayores rendimientos para los ahorradores.

Según una investigación de 2025 de la organización sin fines de lucro dedicada al análisis de políticas públicas Pew Charitable Trusts, aproximadamente 56 millones de estadounidenses carecen de acceso a un plan de jubilación patrocinado por su empleador.