Amenazados por un posible plan de interrupciones programadas del agua potable a causa de la sequía, el alcalde de Coamo, Juan Carlos García Padilla, diagnosticó este miércoles uno de los problemas que enfrenta el país con este servicio necesario.

Específicamente, apuntó a la “necesidad de planificar responsablemente los desarrollos de vivienda”, ya que la práctica de conectar cada día a más clientes al servicio, lo que redunda en “agravar la vulnerabilidad del sistema en tiempos de sequía”, argumentó en un comunicado de prensa.

“La información divulgada por la AAA (Autoridad de Acueductos y Alcantarillados) confirma exactamente la preocupación que hemos venido levantando. Si el propio gobierno reconoce que Toa Vaca se encuentra bajo observación y que la sequía podría obligar a ampliar las medidas de racionamiento, no tiene sentido seguir añadiendo cientos de nuevas viviendas a ese mismo sistema”, expresó García Padilla.

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La propuesta que lanzó es utilizar como alternativas de vivienda disponibles aquellas edificaciones en desuso o estorbos públicos localizados en los municipios.

“Se trata de estructuras que ya están conectadas al sistema y que pueden ser restauradas para nuevo uso sin tener que seguir aumentando proyectos y alargando las líneas de distribución de agua”, indicó.

Los abonados de Coamo, al igual que los de Villalba, Juana Díaz, Santa Isabel y Ponce, pueden enfrentar un racionamiento de agua potable debido a los niveles del embalse.

También están en la mira los embalses de Carraízo y de Cidra, que están en niveles de observación, según informó ayer, martes, la gobernadora Jenniffer González Colón.

De inmediato, García Padilla lanzó su propuesta y aceptó su rechazo a un proyecto residencial que se propone en el límite territorial entre Coamo y Santa Isabel y cuyas viviendas estarían conectadas al servicio del embalse Toa Vaca.

Precisó que “sería un error de planificación que aumentaría la presión sobre una infraestructura que hoy la propia AAA reconoce (que) enfrenta condiciones de vulnerabilidad”.

El alcalde recordó que, desde que surgió la propuesta de desarrollo en la zona limítrofe entre Coamo y Santa Isabel, ha sostenido que existen alternativas más responsables para suplir agua potable a esos proyectos mediante los pozos disponibles en Santa Isabel.

“Lo responsable es conectar esos proyectos a los pozos existentes en Santa Isabel y no seguir desparramando un sistema regional que cada día se vuelve más vulnerable ante los periodos de sequía. Esa alternativa protege tanto a los nuevos residentes como a las comunidades que llevan décadas dependiendo del embalse”, dijo.

Asimismo, García Padilla señaló que la AAA informó que evalúa la situación de los embalses y que, de persistir las condiciones de sequía, otros municipios podrían verse afectados por medidas adicionales de racionamiento, lo que demuestra la importancia de tomar decisiones de planificación con una visión a largo plazo.

“El agua es un recurso limitado. No podemos seguir autorizando proyectos sin preguntarnos primero si el sistema tiene la capacidad para sostenerlos durante los próximos veinte o treinta años. Las comunidades de Santa Catalina, Los Llanos y otros sectores de Coamo que hoy dependen de Toa Vaca no pueden convertirse en las perjudicadas por decisiones que pudieron evitarse con una planificación responsable”, insistió

El alcalde reiteró su llamado a la AAA, la Junta de Planificación y la Oficina de Gerencia de Permisos para que toda evaluación considere la capacidad real de los sistemas de agua potable, de forma que el desarrollo urbano no comprometa la estabilidad del servicio que reciben las comunidades ya establecidas.

“El desarrollo económico y la construcción de viviendas son importantes, pero deben realizarse donde exista la infraestructura adecuada. La noticia de hoy es el mejor ejemplo de que fortalecer los sistemas existentes y utilizar las alternativas disponibles resulta mucho más sensato que continuar sobrecargando un embalse que ya enfrenta presiones por las condiciones climáticas. Nuestro deber es proteger el derecho al agua de las generaciones presentes y futuras”, concluyó García Padilla.