Para intentar detener la propagación de la mosca del Mediterráneo, el Departamento de Agricultura comenzará este jueves a asperjar árboles y plantas que se encuentren en lugares públicos de la isleta del Viejo San Juan.

Según detalló el agrónomo Erik Soto, secretario auxiliar de Integridad Agrocomercial del Departamento, lo que se fumigará será un “químico orgánico” que no hará daño a los seres humanos o a las abejas. El mismo está aprobado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés).

“Es un químico que tiene una atrayente para la mosca. Este químico atrae a la mosca y luego (la mosca) come del químico y muere. No es nocivo para las abejas. Es bien específico”, precisó el funcionario en una conferencia de prensa en La Fortaleza.

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La fumigación será directa a los árboles y plantas. No se asperjaría hacia el ambiente en general.

De hecho, Soto detalló que los árboles y plantas que tengan flores o frutos serán fumigados solo en el tronco, “para que no se afecten los frutos directamente. Aunque es un químico orgánico, tomamos medidas adicionales”.

El funcionario precisó que la fumigación comenzaría hoy con los árboles y plantas localizados en El Escambrón, a la entrada de la isleta del Viejo San Juan. Luego, continuarían moviéndose hasta asperjar los árboles y plantas de los lugares públicos de todo el Viejo San Juan.

Soto pidió colaboración de la ciudadanía y que no interrumpan los trabajos, los que serán supervisados por personal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

La selección de la zona de la isleta del Viejo San Juan se debe a que la mayoría de las moscas del Mediterráneo se han encontrado en el área. Sin embargo, Soto comentó que han detectado estas moscas hasta en la zona del Fuerte Buchanan, en Guaynabo.

La Ceratitis capitata o mosca del Mediterráneo es una plaga de alto impacto para la producción agrícola que, aunque no representa peligro para el humano, es muy peligrosa para los cultivos.

Soto señaló que todavía se desconoce cómo entró esta mosca a Puerto Rico, que no tiene un depredador natural para combatirla.

Comentó que la aspersión es sólo una de las medidas establecidas para evitar la propagación.

Detalló que otras de las medidas que toman son ubicar trampas en las que queden atrapadas, soltar moscas estériles, remover frutas podridas o dañadas para reducir la posibilidad de que pongan sus larvas, así como establecer una cuarentena en 27.29 millas cuadradas, que cubre parte de San Juan, Loíza, Cataño y Toa Baja. La cuarentena busca limitar el movimiento de productos agrícolas dentro o fuera de esa zona.

Sobre la liberación de moscas estériles, el funcionario dijo que este sábado se realizará una nueva ronda. Dijo que con esa actividad habrían liberado unos 10 millones de moscas estériles.

“Son unas moscas estériles, machos, que se liberan al aire para cuando se reproduzcan con la hembra, el ciclo de vida ahí quede, y no se sigan esparciendo y reproduciendo”, explicó.