Ante las denuncias de falta de personal y de cara a las fechas de mayor volumen de emergencias, el jefe de la Administración de Servicios Médicos (ASEM), Jorge Matta González, aseguró que el Centro Médico de Río Piedras se encuentra preparado para admitir la cantidad de pacientes que sea necesaria y rechazó que exista una crisis de servicios inminente.

Según Matta González, los censos de pacientes, a lo largo del año, se han mantenido “por debajo” de las cifras usuales. El administrador destacó que, en la mañana del jueves, por ejemplo, había unos 79 pacientes siendo atendidos en la sala de emergencias, un número “cómodo para esta época”.

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Israel Ayala, director médico de ASEM, puntualizó que, junto a un grupo de 354 enfermeras y enfermeros, hay unos 150 médicos disponibles para atender emergencias.

La cantidad de personal “no difiere mucho del resto del año, pero en esta época nos aseguramos de la disponibilidad”, comentó Ayala, en referencia a las medidas para garantizar que existan profesionales “on-call” en todo momento.

Ayala señaló que, junto al incremento en emergencias que año tras año se experimenta durante la temporada navideña –particularmente de casos politraumáticos–, los hospitales privados tienden a perder capacidad de respuesta como consecuencia de los periodos de vacaciones que médicos y otros profesionales de la salud toman en esta época, lo que tiene el efecto de aumentar los referidos al Centro Médico.

“Esta es la época fuerte para nosotros”, reconoció Ayala, quien hizo un llamado a limitar las actividades de riesgo, entre ellas el consumo excesivo de alcohol y el uso de pirotecnia.

Matta González, en tanto, subrayó que el personal de enfermería al presente supera el que estaba disponible hace un año. En 2022, las enfermeras y enfermeros asignados a instituciones bajo la jurisdicción de ASEM, como la sala de emergencias, el Hospital de Trauma y la sala de operaciones, totalizaba 331, cifra que actualmente asciende a 354.

El funcionario atribuyó el crecimiento a los aumentos salariales y otros incentivos aprobados durante los pasados años, incluyendo el impacto positivo del plan de clasificación y retribución que entró en vigor en noviembre, aunque con efecto retroactivo al pasado 1 de julio. En ese sentido, Matta González anticipó que los resultados del plan sobre la capacidad de reclutamiento se percibirán con más claridad a partir de enero, cuando ASEM tiene previsto abrir –en un inicio– 80 plazas para una diversidad de puestos.

En pasados días, la Unión General de Trabajadores (UGT) denunció la supuesta escasez de personal, con la consiguiente sobrecarga de trabajo para los empleados disponibles. En conferencia de prensa el jueves pasado, el presidente de la UGT, Edwin Méndez, precisó que el sindicato ya contaba con un voto de huelga aprobado que se activaría en función del desarrollo de las negociaciones del nuevo convenio colectivo.

La delegada de la UGT en el Hospital Universitario de Adultos, Wanda Benítez, advirtió, por su parte, que en la temporada navideña la necesidad de laborar horas extra se multiplica, pero que el pago de la compensación adicional suele demorarse hasta dos y tres meses.

Niegan tranque en negociaciones

Según Matta González, la próxima reunión con el liderato de la UGT se producirá a mediados de enero, como parte de las negociaciones del convenio. Kelvin Pamias, director de Recursos Humanos de ASEM, detalló que, a la fecha, se han firmado 57 de 67 artículos.

El administrador, sin embargo, reconoció que hay exigencias del sindicato que la ASEM no podrá satisfacer. Entre ellas, mencionó que una propuesta para incrementar por $2,000 mensuales el salario de todos los empleados tendría un impacto fiscal de $100 millones al año, lo que catalogó como insostenible para la ASEM, que cuenta con un presupuesto que ronda los $200 millones.

Pamias comentó que, entre los avances, se encuentra un acuerdo para los empleados que laboran turnos “on-call”, que duplicaría el diferencial que reciben. El convenio todavía vigente se ha extendido desde 2013, reconoció el jefe de recursos humanos.

Desde que se anunció el plan de clasificación y retribución, la UGT reclamó que las tablas salariales conceden aumentos a los trabajadores de mayor antigüedad. Matta González admitió que, en principio, el objetivo del plan era elevar el salario base de las clasificaciones, por lo que no beneficiaba directamente a empleados experimentados que, previamente, hubieran recibido incrementos.

En ese sentido, Matta González puntualizó que la ASEM discute con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) posibles alternativas para beneficiar a esos trabajadores con más tiempo de servicio. Según el funcionario, la JSF ha mostrado apertura a asignar fondos para mejoras salariales adicionales, si bien aún no se ha recibido una respuesta por escrito.

A raíz del nuevo plan de clasificación y retribución, la nómina de la ASEM se incrementó poco menos de $7.7 millones, un monto que Pamias precisó que se asignará recurrentemente al presupuesto. De acuerdo con ASEM, los ajustes salariales representaron, en promedio, aumentos de $500 mensuales para 1,025 trabajadores, que representan el 71% de la plantilla.