El nuevo ciclo contributivo tuvo un arranque sin precedentes, y apenas a una semana de su comienzo, el pasado 9 de febrero, el Departamento de Hacienda había recibido ya unas 223,000 planillas, según dio a conocer el secretario de Hacienda, Ángel Pantoja Rodríguez.

De acuerdo con el funcionario, esa cifra representa unas 7,000 planillas más de las que había recibido Hacienda para la misma fecha del año pasado.

Pantoja indicó que, el jueves pasado, apenas tres días después del inicio del ciclo contributivo, Hacienda realizó el primer desembolso de reintegros, por casi $235 millones, a aproximadamente 96,000 contribuyentes.

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Esas cifras también superan significativamente la primera nómina del año pasado, que fue de poco más de $75 millones para unas 30,700 planillas procesadas.

El secretario indicó que esperan recibir entre 1.1 a 1.2 millones de planillas en este ciclo, una cifra “similar” a la del año precedente.

A preguntas de la prensa durante su exposición, que fue parte de la conferencia de prensa Asunto Semanal que realiza Fortaleza, Pantoja explicó ese estimado “es bastante consistente con las cifras del año anterior”.

“Siempre, por los distintos beneficios que se ofrecen a través de la radicación de la planilla, como el programa de crédito por trabajo, siempre se añaden unas cantidades de planillas adicionales todos los años. Por eso es que el estimado debe estar bastante similar a las cifras del año anterior”, explicó.

Por otro lado, Pantoja recordó que, próximamente, estarían anunciando “en nuestras redes sociales y nuestras plataformas, cuáles van a ser las fechas de comienzo de los centros de servicio para asistir a contribuyentes en la preparación y radicación de planillas”, así como las iniciativas del Departamento de Hacienda, “que de ordinario va a cada municipio con distintas iniciativas, a sectores específicos, para proveer este servicio” de asistencia a los contribuyentes en la preparación y radicación de su planilla.

Agregó que los centros comenzarían a partir de marzo, y estarían en Plaza Las Américas, Plaza del Caribe en Ponce y el Mayagüez Mall. Evitó dar una fecha específica de apertura de los centros, explicando que todavía faltaban “unos pormenores” por concretizarse, pero subrayó que “a mediados de marzo siempre es la fecha” de apertura.

Acotó que al habitual servicio de la radicación de la planilla de Puerto Rico se añadiría “la planilla federal, el Formulario 1040, para fines de que contribuyentes puedan también tener acceso al crédito por menor que ofrece el gobierno federal a contribuyentes que sean elegibles”.

Crédito por trabajo y la JSF

Pantoja también respondió a preguntas relacionadas con la carta enviada hace unos días por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) en la que reconsideró su postura sobre el ajuste por inflación del crédito por trabajo (EITC) para el año contributivo 2025.

Contrario a su decisión inicial de rechazo, el ente decidió ahora aprobar que se aplique, si bien lo hizo “con observaciones”, entre las que destaca el aumento del costo de ese programa, de los $800 millones proyectados inicialmente a más de $1,500 millones para 2025, lo que lo ha convertido en “uno de los gastos más significativos del Gobierno”, razón por la cual solicitó una mayor fiscalización para evitar fraudes.

El secretario explicó que el crédito por trabajo, que se espera soliciten unos 725,000 contribuyentes este año, “fue una expansión que se dio en el 2021, mediante legislación local. A base de unas de unas disposiciones que aprobó el Congreso, pues se pudo expandir el programa. Y desde la aprobación de la ley requería que el Departamento de Hacienda entrara en un acuerdo de un plan de distribución, básicamente estableciendo los parámetros del programa”.

“Y esto está firmado desde que se aprobó la ley en el 2021, y en el 2022 que comenzó la implementación a través de la radicación de la planilla. Esto no es nuevo. Y esto es una conversación que se tuvo en su momento con la Junta”, continuó.

Agregó que “el aumento por inflación es algo también que dispone la ley, que dispone la ley a nivel federal y dispone la ley a nivel local, y lo dispone el plan de distribución”.

“Y yo creo que esa fue quizás la conversación que tuvimos que tener con la JSF, ‘mira, hay unos parámetros aquí’. Podemos entender quizás las observaciones que plantean en la carta, pero al final de día tienen que darse otras cosas para revisitar los parámetros del programa, como alguna enmienda a la legislación, revisitar el mismo plan de distribución que es un acuerdo con el gobierno federal. Y creo que esa fue la discusión que tuvimos con la Junta. Podemos tomar nota de las observaciones, pero el programa no lo podemos afectar sin hacer todas estas cosas previo a hacer este tipo de cambios”, sostuvo.

La JSF estimó que el ajuste por inflación para el 2025 aumentaría el costo del programa del crédito por trabajo en $72 millones con respecto al 2024, superando así los $1,500 millones. Dado que es programa que se paga de manera compartida con el gobierno federal, eso supondría, según la JSF, que su costo para el Fondo General de Puerto Rico para el año contributivo 2025 podría llegar a los $783 millones.

Fiscalización y validación

Refiriéndose en específico a la solicitud de más fiscalización, Pantoja, más allá del asunto de la proyección inicial del costo del programa, en la práctica, al momento de la radicación y procesamiento de la planilla, “hay muchísimos procesos de validación que se llevan a cabo”.

“Por ejemplo, la identidad de cada contribuyente, junto con su Seguro Social, se parea con los archivos del gobierno federal, de la Administración del Seguro Social. Una discrepancia tan solo en una letra del nombre del contribuyente levanta un error y la planilla no culmina su procesamiento. También tenemos validación con información que reportan terceros a contribuyentes. Por ejemplo, una W2 o una informativa por servicios prestados, pues una información que presente el contribuyente que no concuerde con esa informativa o esa W2, levanta algún tipo de reparo en el procesamiento. Así que hay distintos procesos”, comentó.

“Que siempre podemos hacer más. Ciertamente. Pero de que hay unos procesos de validación y unos protocolos bastante efectivos, pues los hay”.

Agregó que, para llegar a hablar de fraude, “es un salto”, pues una vez surge “algún tipo de error en la planilla, una discrepancia, mejor dicho, pues se envía a lo que se conoce como los errores matemáticos, o algún error en la transcripción, ‘mira, no validó el número de Seguro Social con el nombre de la persona’, pues hay que hacer esa corrección. Hay distintos procesos que se llevan a cabo en el proceso de validación para que el procesamiento de la planilla pueda culminar, y no implica necesariamente fraude automáticamente”.