El proyecto de dragado del embalse Carraízo, una de las fuentes de agua potable más importantes de la Isla, culminó, informó este sábado la gobernadora Jenniffer González Colón.

Asimismo, adelantó la asignación de fondos para una segunda fase enfocada en la mitigación y control de sedimentos en el lago.

Los anuncios los realizó durante una visita a la represa de Carraízo, en Trujillo Alto, junto al presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Luis R. González Delgado.

Informó, en comunicado de prensa, que el proyecto de dragado representó una inversión total de $106,861,573.89 provenientes de fondos federales de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés), Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario para la Recuperación ante Desastres (CDBG-DR) y de la AAA. Permitió recuperar aproximadamente dos millones de metros cúbicos de capacidad de almacenamiento, volumen que se había perdido durante décadas debido a la acumulación de sedimentos y desperdicios.

Relacionadas

El embalse Carraízo suple agua potable a 171,387 familias en los municipios de San Juan, Carolina, Canóvanas, Trujillo Alto, Gurabo, Loíza y Juncos, a través de la Planta de Filtración Sergio Cuevas en Trujillo Alto.

“Esta iniciativa forma parte de nuestro compromiso de transformar y fortalecer el sistema de agua potable del área metropolitana. Luego de 27 años sin realizarse un dragado en el lago Carraízo, hoy culminamos un proyecto que aumenta la capacidad del embalse y fortalece la infraestructura de nuestro sistema de agua ante sequías y otros retos climáticos que enfrentamos”, expresó González Colón.

Los trabajos, que comenzaron en junio de 2024, incluyeron la movilización de equipo especializado de dragado, la implementación de controles de erosión y sedimentos, mejoras en las áreas de disposición del material dragado y la restauración de áreas impactadas por la obra.

“Este proyecto representa una inversión estratégica para fortalecer la seguridad del suministro de agua en la región metropolitana. Con su culminación, logramos añadir aproximadamente 550 millones de galones de agua a nuestro sistema, lo que representa más de cinco días adicionales de abasto para los abonados que dependen de este sistema. Carraízo es un componente crítico de nuestro sistema y recuperar su capacidad de almacenamiento nos permite responder mejor a eventos de sequía y asegurar continuidad en el servicio para miles de ciudadanos”, expresó González Delgado.

Durante los trabajos de dragado también se removió una gran cantidad de desperdicios sólidos acumulados en el lago durante años, incluyendo gomas, vehículos y enseres. Estos materiales, además de ocupar espacio que debería estar disponible para el almacenamiento de agua, impactaban negativamente el ecosistema y retrasaban los trabajos.

“Esto también debe servir como un llamado a la ciudadanía a proteger nuestros cuerpos de agua. Los embalses son infraestructura vital para la Isla y su conservación es una responsabilidad compartida entre el gobierno y todos los ciudadanos”, añadió la gobernadora.

La obra también generó más de 1,000 empleos directos e indirectos, impulsando la actividad económica mientras se fortalecía infraestructura esencial para la Isla.

Por su parte, el director ejecutivo de COR3, agencia a cargo del manejo de los fondos de FEMA que forman parte de este esfuerzo, el licenciado Eduardo Soria Rivera destacó que “durante años, la capacidad de almacenaje del embalse Carraízo se redujo por la acumulación de sedimentos, situación que se agravó tras el paso del huracán María”.

“Con la culminación de esta obra, el embalse recupera su capacidad operacional, fortaleciendo el sistema de abasto de agua para miles de residentes. Asimismo, la nueva asignación de fondos para mitigación permitirá desarrollar estudios y diseños para reducir la acumulación de sedimentos y extender la vida útil del embalse”, agregó.

Mientras, la alcaldesa de Canóvanas, Lornna Soto Villanueva, destacó el impacto positivo que este proyecto tiene para los residentes de su municipio.

“Con estos trabajos mejorará aún más la calidad de vida de sobre 15,000 familias de Canóvanas que se suplen de este sistema”, expresó la funcionaria.

La gobernadora, además, anunció que, como parte de los esfuerzos para proteger la inversión realizada, la agencia se encuentra trabajando en la planificación de una segunda fase del proyecto enfocada en la mitigación y control de sedimentos en el embalse Carraízo.

Durante una reciente visita de la gobernadora a Washington, se aprobaron $3,373,131.55 en fondos federales para desarrollar los estudios, los diseños de ingeniería, sistemas de telemetría y las medidas de bioingeniería necesarias para esta nueva etapa. Esta inversión forma parte de los $1,900 millones en fondos de mitigación de FEMA destinados a proyectos de resiliencia en Puerto Rico.

Este proyecto está en su etapa de planificación y ya tiene fecha proyectada de apertura de subasta en abril de 2029. Se estima que el proyecto completo de mitigación podría alcanzar una inversión aproximada de $86.7 millones, y su construcción está pautada para comenzar en enero de 2030.

“Estamos trabajando para atender estos problemas de raíz y asegurar que las inversiones que estamos realizando hoy protejan el futuro de nuestro sistema de agua. Este esfuerzo permitirá extender la vida útil del embalse Carraízo y garantizar que continúe apoyando el desarrollo económico del área metropolitana por muchos años más”, expresó la gobernadora.