Personal del Departamento de Recursos Naturales (DRNA) se movilizó al mediodía de este viernes a la zona del río Grande de Loíza, en Loíza, donde dos manatíes están varados.

El rescate de los manatíes, que se cree son juveniles o una madre con su cría, comenzó luego de que unos pescadores alertaran de su presencia en la desembocadura del río, precisó el secretario del DRNA, Waldemar Quiles, a Primera Hora.

Comentó que los pescadores informaron que los manatíes estaban “aleateando” y en un comportamiento normal, por lo que se cree no se han afectado.

“A base de su experiencia nos dejaron saber que estaban en buen estado”, sostuvo.

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Sin embargo, Quiles comentó que el sedimento que se ha acumulado en la desembocadura del río no permite que los manatíes regresen al mar a buscar alimento. Por ello, determinaron abrir un canal de unos ocho pies de ancho y cuatro pies de profundidad para que los mamíferos puedan regresar al mar de forma natural.

Maquinaria que realiza el canal para que puedan salir los manatíes.
Maquinaria que realiza el canal para que puedan salir los manatíes. (Suministrada)

“La fuente mayor (de alimento) está en el mar. Ellos vienen al río a beber agua fresca”, comentó el secretario.

Informó que el DRNA permanecerá en la zona hasta que se logre abrir el canal. Luego, grupos voluntarios se harían cargo de observar si los manatíes salen del río.

Por otro lado, Quiles explicó que es común que la desembocadura del río acumule arena y otros sedimentos. Comentó que, una vez llueve, la conexión entre el río y el mar se vuelve a formar. Pero, como no se espera lluvia en los próximos días, determinaron que la mejor opción es abrir camino para que los manatíes logren salir.

Los manatíes están en peligro de extinción. Es común observarlos en aguas boricuas.