Con un poco de temor a contagiarse con el coronavirus COVID-19, pero demostrando el compromiso que tienen con la profesión, unos 75 estudiantes de las cuatro escuelas de medicina de la Isla se sumaron este sábado a los esfuerzos que realiza la Guardia Nacional para identificar posibles casos a su entrada por los aeropuertos.

Los alumnos fueron convocados esta mañana en los cuarteles generales de la Guardia Nacional, en Puerta de Tierra, San Juan. Llegaron ataviados con sus vestimentas de médicos con el logo de las respectivas universidades: Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, Ponce Health Sciences University, Universidad Central del Caribe en Bayamón y Escuela de Medicina San Juan Bautista en Caguas.

Estos se sumarán a los 500 efectivos de la Guardia Nacional que están desplegados en los aeropuertos para tomarle la temperatura a los pasajeros y verificar si son posible foco de contagio del COVID-19.

Keyla Bordonada, quien es estudiante de cuarto año de medicina de la Universidad Central de Caribe, se mostró emocionada cuando se le preguntó sobre la oportunidad que tenía de practicar su profesión en medio de esta pandemia.

“Es una iniciativa excelente, porque nos da la oportunidad a nosotros, verdad, ya en par de meses vamos a ser doctores y a tener esa responsabilidad, nos da la oportunidad de aportar de alguna forma a la causa, ayudar a nuestro Puerto Rico, a demostrar nuestro compromiso con la profesión y estar en los ‘frontlines’, como dicen. Obviamente, con las debidas precauciones que vamos a tomar, por nuestra salud, por la de nuestros conocidos y familiares, y estando bien consciente de la crisis y la pandemia”, expresó a su llegada a la Guardia Nacional.

Dijo que tan pronto supo de la iniciativa, aprovechó la oportunidad.

“Me da un poco de temor, no te voy a mentir. Pero, confío en que la Guardia Nacional y todas las personas que están colaborando con la iniciativa van a tomar las debidas precauciones. Al final del día, sí me da temor, pero es la profesión que escogí, lo hice porque me apasiona y siempre he sabido que es parte del riesgo. Así que hay que echar pa’lante”, precisó Bordonada.

Alejandro Berrocal, un estudiante graduado de la escuela de Ponce, también dijo presente en este esfuerzo por evitar la propagación del COVID-19.

“Entiendo que esto es lo que me toca hacer y, si ponemos todos nuestro granito de arena, podemos ayudar”, sostuvo.

Expuso que, además de intentar detectar la enfermedad en los viajeros que llegan por los aeropuertos, cree que hay que ayudarlos a manejar el stress.

“Hay que hacerle su historial médico y hay que hacer las preguntas de ‘screening’ para asegurarnos, pues, que podamos prevenir el propago de lo que está sucediendo y definitivamente hay que manejar el stress, porque ahora con todo lo que ha estado pasando anteriormente, con el terremoto y todo eso, pues la salud mental cobra más importancia también”, dijo.

Acabado de graduar de la Universidad Central del Caribe y sin haber comenzado su residencia, Gustavo Vázquez fue otro de los médicos que se sumó a los esfuerzos.

“Siempre los estudiantes de medicina tratan de ayudar en cualquier cosa extracurricular que podamos. Esto es parte del servicio que proveemos y aquí estamos para ayudar”, sostuvo.

Dijo que contagiarse del COVID-19 “siempre es una posibilidad. Pero tenemos nuestra educación y hay que ponerla en práctica, sí o sí”.

“Realmente, para mí es un honor aportar un granito de arena a esta situación que no solamente se está viendo en Puerto Rico, sino en el mundo entero”, afirmó, por su parte, Stephanie Rivera, de la escuela de Ponce.

El ayudante general de la Guardia Nacional, José Reyes, se dirige a los estudiantes de medicina que participarán de los cernimientos que se realizan en los aeropuertos. (Suministrada)

El ayudante general de la Guardia Nacional, José Reyes, explicó a Primera Hora que los estudiantes serán asignados a los aeropuertos más cercanos de sus hogares. Estos son el Internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde; el Fernando Rivas Dominicci, en Isla Grande; Rafael Hernández, en Aguadilla; Mercedita, en Ponce, y José Aponte de la Torre, en Ceiba.

“Hay una serie de recomendaciones que nos ha dado el CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades, en inglés) de Atlanta sobre vacunación para las personas que están haciendo esta misión, lo que es el tétano, hepatitis B y la influenza. También estamos levantando el récord de ellos y vamos a proceder con un entrenamiento y ya mañana se están incorporando a la misión”, sostuvo.

Añadió que “nuestra prioridad en este proceso es clara, minimizar el brote de COVID-19 en Puerto Rico y proteger a nuestro pueblo de este nefasto virus. Pero esta batalla no es solo del gobierno ni de la Guardia Nacional, esto es responsabilidad de todos. Estos jóvenes están poniendo sus conocimientos y destrezas al servicio de nuestra gente y eso es encomiable”.