Gremios sindicales y organizaciones sin fines de lucro manifestaron hoy, viernes, estar en contra del plan del gobierno de Pedro Pierluisi de reiniciar las clases presenciales en medio de la pandemia de COVID-19.

Las preocupaciones surgieron durante una vista pública celebrado por la Comisión Especial para la Monitoría Legislativa del programa de Educación Especial del Departamento de Educación, que preside la senadora María de Lourdes Santiago.

A esta vista no compareció la designada secretaria de Educación, Elba Aponte, al expresar que sentía efectos secundarios relacionados a la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Una de las organizaciones que se expresó en contra fue el Comité Timón de Familiares de Personas con Impedimentos, que entiende que esta iniciativa es una improvisación sin garantías que salvaguarden la salud de los estudiantes.

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“Nos parece que este regreso a clases ha sido una iniciativa de improvisación y de la forma en la que se ha presentado, no garantiza un regreso seguro de nuestros estudiantes. Como bien mencionamos, para el Comité Timón del Pleito de Clase, la salud física y emocional de nuestros estudiantes es prioridad. ¡Queremos un regreso a clases presencial, pero un regreso seguro!”, indicó la presidenta de la entidad, María del Carmen Warren, según un comunicado de prensa del Senado.

Warren detalló que, en primer lugar, el Plan al que tuvieron acceso, según redactado, excluye a la comunidad escolar y los padres, en especial, a los estudiantes del Programa de Educación Especial. Asimismo, que el Departamento de Educación no contempla a los transportistas, que son los primeros en tener contacto con los estudiantes.

“No fueron incluidos en el plan de vacunación (en referencia a los transportistas), ni se consideraron medidas de higiene, distanciamiento físico, entre otros, para que los estudiantes reciban este servicio tan importante. Todos sabemos que la vacunación no nos eximirá del contagio, sin embargo, el Gobierno deberá tomar las medidas necesarias, para asegurarse de que el personal que se encarga de la transportación de nuestros niños es capaz y actúa considerando las condiciones específicas de cada estudiante”, insistió la líder comunitaria.

Mientras, la Asociación de Maestros insistió en que las escuelas deben reabrirse para el mes de agosto.

“Estamos de acuerdo en que debe haber una reapertura paulatina de escuelas a partir del mes de agosto cuando el nivel de transmisión viral y la tasa de positividad de contagios por el COVID-19 disminuyan y sea bajo un estricto protocolo estructurado, salubre y seguro para nuestros maestros y estudiantes”, estableció Grishell Toledo, quien participó en representación de Víctor Bonilla, presidente del gremio.

Según la Asociación de Maestros, no existen datos certeros o concluyentes sobre la cantidad de docentes vacunados y el programa de rastreo comunitario del Departamento de Salud mostró reservas.

En tanto, la Federación de Maestros aseguró que llevan tiempo sugiriendo iniciativas para este proceso.

“Diversos factores que han sido ampliamente discutidos con la actual nominada secretaria de educación, igual al anterior, a la anterior gobernadora, legislatura y actual gobernador, la Federación de Maestros de Puerto Rico junto a los grupos que componen el Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública y la Mesa Social, hemos presentado propuestas concretas para trabajar un reinicio de clases escolar, para que cuando sea seguro, se pueda reiniciar el semestre”, acotó Mercedes Martínez, presidenta del gremio.

Asimismo, el Grupo Magisterial EDUCAMOS presentó su preocupación ante el reinicio de clases presenciales. Su presidenta, quien también es maestra de Educación Especial, Migdalia Santiago Negrón, criticó el que el Gobierno pretenda que en ocho días laborables se retome la educación presencial, alegando asuntos como el hambre, el maltrato y el rezago para “justificar su prisa”.

La organización sin fines de lucro Mesa Social, la cual es un grupo de organizaciones y personas comprometidas con la salud integral y los derechos humanos en Puerto Rico, también expresó su rechazo a la reapertura de escuelas en marzo.

“Reiteramos nuestra oposición al regreso a clases presenciales hasta tanto nuestras comunidades no estén a riesgo y el DE provea las herramientas y recursos necesarios para mantenerlas seguras”, manifestó Ángeles Acosta, portavoz del grupo.

Igualmente, el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores se expresó en contra del reinicio de clases presenciales; al igual que UNETE.

“Ante la intransigencia del gobernador en abrir las escuelas, lamentablemente la reputación del maestro ha sido mancillada”, lamentó Liza Fournier Córdova, presidenta de UNETE.

Todos los deponentes coincidieron que el Departamento de Educación no los han insertado en la confección del plan de apertura.