Con la admisión de que resta “mucho trabajo para lograr la equidad”, el Senado rindió homenaje a su primera senadora electa en 1936, María Martínez de Pérez Almiroty, y presentó un libro sobre su legado.

“Este libro es una colección maravillosa de las citas y obra de María Martínez: senadora, educadora, una pionera”, manifestó el presidente senatorial Eduardo Bhatia sobre el volumen escrito por la doctora Sara Bonilla.

“No es casualidad que, 75 años después de que María Martínez saliera del Senado, hay muchas causas por las que ella luchó que todavía tenemos que luchar”, expresó Bhatia ante el público reunido en el salón de audiencias que desde 1997 lleva el nombre de la homenajeada.

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En esa agenda inconclusa, Bhatia mencionó el acceso de las mujeres a los círculos de poder y la lucha que Martínez -quien laboró como maestra muchos años antes de resultar electa al Senado en 1936– dio por la educación pública.

“Las futuras generaciones tienen que estar más educadas que la anterior”, sentenció Bhatia, tras reiterar que su mayor inquietud es que la enseñanza pública en el Puerto Rico actual es – a su juicio - inferior a la de hace 30 años.

Libro en mano, Bhatia expuso cómo la agenda legislativa y filantrópica de Martínez mantiene vigencia, casi 80 años después, y lanzó el desafío a retomarla como inspiración.

Como ejemplo concreto ofreció que la respuesta de Martínez a la falta de alimentos para los niños durante la escasez de la Gran Depresión fue organizar un programa de huertos escolares y conservación de esas cosechas.

“Hoy estamos, 75 a 80 años más tarde, haciendo huertos en la escuela, recreando proyectos de esta pionera”, subrayó Bhatia.

Comentó además que una de sus partes favoritas fue leer cómo la senadora se opuso a un tributo adicional a productos básicos, por considerarlo injusto para los más pobres.

“Pero eso fue en 1936”, bromeó en clara alusión a la discusión sobre la reforma contributiva en la que está sumida la Legislatura.

Martínez trabajó también para mejorar las condiciones laborales de quienes, como ella, se dedicaban al magisterio, mencionó la doctora Carmen Lydia Arcelay, a cargo de la presentación.

Igualmente, fue la primera mujer en ser electa a un Senado en toda Latinoamérica, se destacó en fomentar proyectos de alfabetización para los pobres y en pisar terreno inédito en la política partidista.

“Al morir Antonio R. Barceló ella pasó a ocupar la presidencia del Partido Liberal”, destacó Arcelay.

“Siendo una mujer pionera en el servicio público, usemos la actividad para enfocarnos en que más mujeres jóvenes decidan entrar al servicio público. Aun con la rudeza que viene con el aspecto político partidista, la mujer debe entrar en el aspecto electoral”, sugirió Bhatia, tras lamentar que en este cuatrienio solo haya seis senadoras, de un total de 27 escaños.

“Hoy honramos a las pioneras, a las que abrieron camino”, expresó, por su parte, la senadora Maritere González, presidenta de la Comisión de Asuntos de la Mujer.