“La seguridad salva vidas”: niños abogan por sistema uniforme de código de emergencias en escuelas
Fueron deponentes ante la Cámara de Representantes.
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Doce niños que cursan tercer grado en la Escuela José González Ruiz de Aguada faltaron a clase este martes.
En lugar de estar tempranito en sus pupitres con libreta y lápiz en mano, estaban ante la legisladora Tatiana Pérez, sentados en las sillas verde-monte de la Sala de Audiencias 3 de la Cámara de Representantes, para abogar por la aprobación de un sistema uniforme de códigos de emergencia en todas las escuelas del país.
“Nuestra comparecencia nace de una preocupación genuina: la seguridad de todos los estudiantes del sistema educativo y de toda la comunidad, y de una convicción clara de que la educación sobre la seguridad salva vidas”, estableció en voz clara y enérgica Caroline López, quien motivaba con sus manos a sus compañeros de clase a que la imitaran y también hablaran en un tono alto.
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Tal como si estuvieran en su aula escolar, los niños alzaban las manos, ansiosos por explicar por qué este sistema sería de beneficio para sus homólogos. Con elocuencia más allá de sus años, todos reiteraron el mismo sentir: la medida es necesaria, porque salvaría sus vidas.
Y es que el Proyecto de la Cámara 1214 busca que las 856 escuelas hábiles de Puerto Rico compartan los mismos 12 códigos de emergencia.
Estos son: Código Rojo para fuego, Código Gris para amenazas de seguridad como un tirador activo, Código Verde para emergencias médicas, Código Azul para desastres como un sismo, Código H2O para inundaciones, Código Amarillo para derrames de sustancias peligrosas o emisiones de gas, el Código Negro será para la sospecha o confirmación de bombas y el Código Blanco para informar la finalización de una emergencia.
Asimismo, la alerta Amber será para la desaparición de un menor, Código Rosa para desaparición de una joven mayor de 18 años desde una escuela, la alerta Ashanti será utilizada ante la desaparición de cualquier persona mayor de 18 años desde una escuela y el Código de Desalojo.

“¿Saben por qué esto ayuda a los estudiantes? Primero, los colores son fáciles de recordar, segundo no necesitamos explicaciones largas en medio del peligro, tercero nos sentimos más tranquilos y seguros y, finalmente, aprendemos a cuidarnos desde pequeños”, puntualizó Mateo Burgos.
“Nosotros, los estudiantes, no deberíamos tener que reaprender reglas de seguridad dependiendo de la escuela a la que pertenezcamos. Un solo lenguaje de emergencia crea seguridad continua, coherente y confiable”, agregó su compañera de clase, Emma Bosques.
Cada código estaría acompañado de imágenes específicas, creadas por los mismos estudiantes. Se instalarían altoparlantes para comunicar oficialmente las alertas.
Los carteles informativos se colocarán en áreas visibles y tanto estudiantes como personal escolar deberían estar periódicamente adiestrados.
Entretanto, Daniel Papendorf expresó su apoyo a la medida en el idioma inglés, asegurando que “esto mejora la coordinación interinstitucional y reduce los errores en momentos críticos” y que “fortalece la preparación para emergencias; crea un lenguaje común entre escuelas, hospitales y agencias; reduce el pánico y la confusión; promueve una cultura de prevención desde la infancia; y salva vidas”.
Cómo nació
La maestra Diane Negrón Flores propuso el proyecto para crear el Sistema Uniforme de Códigos de Emergencia en las Escuelas de Puerto Rico, cuyo propósito es estandarizar las alertas y procedimientos a seguir ante situaciones de emergencia en los planteles escolares, ya que su ausencia “puede generar confusión, retrasos en la respuesta y falta de coordinación entre los distintos componentes de la comunidad escolar y las agencias de primera respuesta en momentos de crisis”.
La también doctora narró a Primera Hora que, al alertar de una situación de peligro en su escuela, siempre se confundía, pues se utilizaba el mismo timbre para todo: el comienzo de clases, la terminación del día, almuerzos y las emergencias.
“No sabía si escuchaba un timbre, o dos timbres o cuántos y nos pasó en el grupo”, destacó a este medio, señalando que tampoco se escuchaba en la totalidad del edificio.
Tras analizar el código de emergencias que se ha implementado en hospitales, sus estudiantes le preguntaron: “¿por qué aquí no podemos hacer lo mismo?”
“Ya yo tenía esa preocupación de hace varios años, pero (los estudiantes estaban) en Kindergarten y yo quería que (la propuesta) fuera parte de ellos. En una ocasión, nos confundimos todos. No sabíamos si era fuego, no sabíamos si era terremoto y ese fue mi pie (forzado) para yo incorporarlos a ellos”, indicó al detallar que por eso efectuaron un cuestionario a la población estudiantil y descubrieron que ni los alumnos ni docentes reconocían los colores para clasificar emergencias.
El comisionado de seguridad del Departamento de Educación, César González Cordero, admitió que otros empleados de la agencia ya le habían hecho la queja de la confusión del timbre.
Es por eso que, en el año escolar 2026-2027, se implementará el Sistema de Alertas de Emergencias que diferenciará el sonido de una situación de peligro.
“Yo creo que ellos (Educación) van por buen camino y todo lo que presentaron me alegró mucho, porque sé que le están dando prioridad a nuestros niños y para nosotros los maestros es bien importante”, estimó Negrón Flores.
Independientemente de si se aprueba el proyecto o no, González Cordero aseguró que acogerá la recomendación de los niños y se verán los carteles con los códigos en las escuelas de Puerto Rico.

“Ellos van a dirigirnos en el proceso. Aunque la medida no se apruebe, nosotros vamos a tomarlo en consideración y los letreros y los mensajes se van a hacer de acuerdo como ellos establecieron en su consideración acá”, adelantó.
Más allá de lo que decidan los políticos, a Negrón Flores se le infló el pecho al ver a los pequeños deponiendo.
“Son estudiantes que demuestran la calidad del Departamento de Educación…tenemos talento. Hay que darles las oportunidades y hay que abrirles las puertas. Hay que, en la sala de clases, trabajar con ellos y enseñarles que ellos pueden dar más allá de lo que ellos piensan, que (aunque) sean niños de 8 años ellos pueden aportar a nuestra sociedad y desde pequeños aportar a lo que nosotros estamos buscando, un mejor país. Así que, yo me siento bien orgullosa de ellos, bien contenta”, dijo al asegurar que siguieron lo aprendido en la clase de estudios sociales y oratoria “al pie de la letra”.
Apoyo de Educación
El Departamento de Educación apoyó la medida, estableciendo que “entiende que el proyecto de ley puede integrarse adecuadamente con las iniciativas” existentes de la agencia pública para garantizar la seguridad escolar, porque consideró que las iniciativas del Departamento ya cumplen con lo que propone el proyecto.
“Este Departamento entiende que el proyecto de ley puede integrarse adecuadamente con las iniciativas que actualmente se encuentran en proceso de implementación relacionadas con el nuevo Sistema de Alertas de Emergencia, cuya inauguración se proyecta para el inicio del año académico 2026-2027. Dicho sistema cuenta con la capacidad de configurarse conforme a los distintos niveles y tipos de emergencias, incluyendo la utilización de códigos o colores específicos, en cumplimiento con lo dispuesto en el Artículo 2 propuesto en la medida”, dijo González.
Señaló, además, que ya la agencia instaló altoparlantes para la transmisión de alertas de emergencia, instalados en las escuelas, y que adquirió un sistema de impresión para imprimir rótulos informativos que se colocarán en cada salón con los códigos correspondientes a los distintos tipos de emergencia.
Esto se sufragó con fondos RESTART tras el huracán María en 2017, de una suma de $12 millones.
El Departamento ofreció extensamente las “diversas estrategias” que ha implementado en las escuelas públicas para fortalecer la seguridad desde el paso del fenómeno atmosférico.
Indicó que se han desarrollado mecanismos de coordinación con agencias estatales y federales, en cumplimiento con los principios y protocolos del Incident Command System (ICS).
Por lo tanto, desarrolló el Plan Operacional para Emergencias e Incidentes Catastróficos (POEIC), diseñado en cumplimiento con las guías federales Comprehensive Preparedness Guide y Readiness and Emergency Management for Schools (REMS) del Departamento de Educación de los Estados Unidos.
Se indicó que se han implementado simulacros dirigidos a preparar a las comunidades escolares para responder adecuadamente ante situaciones críticas, incluyendo escenarios de tirador activo.
“Como parte de estas estrategias, la agencia ha ofrecido adiestramientos a los directores de las 856 escuelas y al personal identificado dentro de los planes de emergencia escolar. A esos fines, la OCSE gestionó la asignación de fondos federales provenientes del Elementary and Secondary School Emergency Relief Fund (ESSER II), lo que permitió ofrecer capacitaciones individualizadas por escuela. Mediante esta iniciativa, se logró adiestrar a un total de 22,107 empleados docentes y no docentes en todo el sistema de educación pública”, dictó González Cordero.
También mencionó que el Departamento ha establecido sistemas dirigidos a notificar “de manera oportuna” al personal escolar, a los padres y encargados, así como a las agencias de primera respuesta, entre ellas el Negociado de Emergencias Médicas, el Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), la Policía de Puerto Rico y el Departamento de Salud para atender emergencias.
Las alertas serán emitidas a través de mensajería electrónica, mensajes de texto y sistemas de altoparlantes, según la naturaleza del evento.
Ya los altoparlantes se han instalado y se ha creado un centro de respuesta de la agencia.
Estas alertas y el sonido del altoparlante se emitirán de manera paralela.
En cuanto al envío de mensajes electrónicos y de texto, ya se recibió la aprobación final de la Puerto Rico Innovation and Technology Services (PRITS) para materializarlo. Por ende, ya está disponible la aplicación DEPR School Emergency Alerts en Play Store o App Store.
Esto permitirá el acceso de usuarios autorizados a recibir alertas, incluyendo directores escolares, maestros, estudiantes y padres o encargados.
Como parte de la fase final de implementación, en agosto de 2026 comenzará el proceso de adiestramiento individualizado por escuela dirigido al personal docente y no docente sobre el uso y alcance del sistema, integrándolo como parte de las iniciativas de Back to School.
Por otro lado, el readiestramiento individualizado por escuela será posible con $4,248,000 de fondos federales del Programa Título IV-A. La iniciativa está en el proceso de competencia PSF-1 y se proyecta que los adiestramientos comiencen en agosto de 2026, con miras a completarse en septiembre del mismo año.
“En síntesis, la mayoría de las disposiciones contempladas en la medida legislativa ya han sido implementadas, se encuentran en funcionamiento o están en proceso de ejecución mediante contratos vigentes. En ese sentido, nos enorgullece el interés demostrado por nuestros estudiantes en formar parte de este importante proyecto, el cual continuará fortaleciendo la seguridad escolar y posicionando a Puerto Rico y a su sistema educativo como referente a nivel nacional en materia de preparación y manejo de emergencias”, reiteró.
Lo que dijo Seguridad Pública
Según la licenciada Omara Arias, de la oficina de asuntos legislativos y municipales del Departamento de Seguridad Pública, la agencia pública también está de acuerdo con la aprobación de la medida, siempre y cuando “se desarrolle en total armonía con los protocolos operacionales y de manejo de incidentes ya utilizados por las agencias de primera respuesta”.
También, recordó que la adopción de este sistema uniforme requiere la validación técnica e integración interagencial para evitar conflictos operacionales, duplicidad o confusión durante un incidente real.
Por eso, recomendó la opinión de la Policía de Puerto Rico para evitar incidir en procedimientos operacionales establecidos cuando ellos atienden personas desaparecidas.
Además, Arias destacó que, desde la perspectiva del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), la propuesta se alinea con sus principios, además de recomendaciones de redacción que hizo, como la sustitución de la palabra “sirena” para “alerta”.


