Carlos Raúl Rodríguez Rodríguez llamaba a su madre todos los días, todos, menos aquel 23 de septiembre de 2023.

Ella, entonces, lo llamó, pero no recibió contestación.

Leonor Rodríguez cuenta que ese día su hijo mayor, que era mecánico, estaba arreglándole una motora a una amiga en Bayamón.

Cuando terminó, quiso dar una vuelta para comprobar que todo estaba bien.

“Le dijo a la chica: ‘Vengo ahora, voy a probarla. Voy a comprar unos cigarrillos y vuelvo’”.

Pero Carlos Raúl, que en ese entonces tenía 30 años, nunca volvió. Desde entonces, está desaparecido.

“Él era muy activo”, recuerda Leonor. “Lamentablemente, tenía problemas de sustancias, estaba en recuperación, pero era muy trabajador”.

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La madre, quien vive en Pensilvania desde hace 13 años, está convencida de que su hijo falleció.

Leonor B. Rodríguez, madre de Carlos Raúl Rodríguez Rodríguez, desaparecido hace tres años.
Leonor B. Rodríguez, madre de Carlos Raúl Rodríguez Rodríguez, desaparecido hace tres años. (Carlos Rivera Giusti/GFR Media)

A mí lo que me interesa es recoger sus restos para poderle dar cristiana sepultura. Solo quiero cerrar el ciclo de la pérdida para poder seguir la vida. Espero que él esté descansando en paz junto a sus abuelos”, manifiesta.

Alza en personas no identificadas

Como Leonor, 56 personas llegaron ayer, martes, al Coliseo Rubén Rodríguez, en Bayamón, donde el Instituto de Ciencias Forenses (ICF) y la Policía de Puerto Rico llevaron a cabo, por primera vez, el Día de las Personas Desaparecidas.

La iniciativa, que se repetirá hoy en el Palacio de Recreación y Deportes de Mayagüez, busca recopilar información y tomar muestras de ADN a familiares biológicos, para poder dar con sus paraderos.

“Tenemos un alza en los casos no identificados en el ICF del 2017 al 2025”, puntualizó Meisshialette Ortiz Quiñones, directora de la Unidad de Identificación Humana de la agencia.

Actualmente, 332 cuerpos no han logrado ser identificados y 354 no han sido reclamados, según NamUS, una base de datos pública y gratuita que recopila esta información en Estados Unidos.

“Esos datos están completamente actualizados”, precisó, por su parte, la Dra. María Conte Miller, directora ejecutiva del ICF.

La recolección del material genético se registrará en el Sistema Combinado de Índice de ADN (CODIS, en inglés).

“Esta base de datos a nivel nacional nos ayuda a que esa muestra pueda encontrar una coincidencia a nivel de Estados Unidos”, destacó Ortiz Quiñones.

54 personas sin localizar en 2026

En lo que va de año, se han reportado 575 personas como desaparecidas. De esas, aún se desconoce el paradero de 54, indicó el comisionado del Negociado de la Policía, Joseph González.

“Anualmente, desaparecen de 1,100 a 1,200 personas. Localizamos entre un 92% y 96%”, explicó, por su parte, Daimy E. Viña Vegas, directora y coordinadora de la Unidad de Personas Desaparecidas de la Superintendencia Auxiliar en Investigaciones Criminales (SAIC)y del Portal de Alertas.

Parte de estos esclarecimiento se deben a la premura con la que se realiza la querella.

Eso de tener que esperar 24 horas es completamente falso”, recalcó la agente. “Vayan al cuartel más cercano de donde vio por última vez a la persona. No puede consumirse el tiempo de esperar si llega o no”.

Una población vulnerable

Entre las entidades que brindaron apoyo estaba la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca) y la Asociación de Alzheimer de Puerto Rico.

“Desde septiembre pasado, hemos visto seis casos de personas desaparecidas que tienen algún tipo de demencia. Lamentablemente, cuatro de ellas no han aparecido”, resaltó Wilberto Pagán Feliciano, presidente de la Asociación. “Esto es una señal de que hay una población muy vulnerable”.

En Puerto Rico, sobre 116,000 personas viven con demencia, según estimaciones de 2022.

“Ya perdí las esperanzas”

Una mujer de Santurce miraba en su celular la foto de su hermano desaparecido desde 2008, cuando fue visto por última vez en Quebradillas.

Contó, bajo anonimato, que su hermano se había mudado con la abuela luego de que su madre muriera en un accidente de auto.

“Un día fuimos a visitarlo y llevaba dos semanas desaparecido”, recordó. “Éramos bien unidos y nunca dio señales de nada, no era de estar en malos pasos. Algo le hicieron en la calle”.

Desde hace un tiempo, la mujer confesó que tiene una “inquietud que no la deja tranquila”, que se encuentra “en un laberinto” sin respuestas.

“Ya perdí las esperanzas”, soltó antes de que la llamaran para ser entrevistada por las autoridades.

En la puerta les recibía con calidez Yvonne Hernández, coordinadora del ICF.

“Veo esto todos los días, gente llorando por sus familiares. La gente cree que, porque llevamos mucho tiempo, no nos afecta, pero son momentos tristes. Es bien difícil”, dijo. “Mientras el dolor tenga nombre y apellido, hay que seguir buscando”.

En eso, llegó una mujer de pelo rojizo y vestido floral. Con frustración, manifestó que se había cansado de acudir al cuartel.

“Un agente me dijo: ‘Tranquila, cuando pasen un trimmer allí lo encontrarán’”.

No obstante, el jefe de la Policía aseguró que los casos de personas desaparecidas “son sumamente importantes” para la Uniformada y que los agentes “reciben adiestramientos en cómo trabajar con las diferentes situaciones para interactuar con la ciudadanía”.

“Respuestas, es lo que queremos”

A eso del mediodía, una madre comenzó a entregar flyers con la foto de su hijo, Josbriel Rivera Maldonado, desaparecido desde el 20 de agosto de 2022.

Iría a un concierto con su pareja. Salió de su residencia en el barrio Estancias de Tortuguero, en Vega Baja, para buscarla, pero nunca llegó.

“Él se fue tranquilo y feliz de mi casa. No tuvo problemas con nadie. Nunca había tenido problemas con drogas. Tenía dos trabajos. Era un niño de mi casa, alegre, positivo y con mucho amor. Era un hijo bien amoroso”, describió Brenda Isabel Maldonado.

Aunque su vehículo apareció, no se han encontrado más rastros. La mujer expresó sentirse insatisfecha con la investigación.

“Yo estoy consciente de que el sistema no sirve. Desde el día uno, la búsqueda no se intensificó como tenía que hacerse. No se hizo como se tenía que hacer. Perdieron mucho tiempo”, criticó.

Cuando desapareció, Josbriel tenía un hijo de cinco años. Hoy, con nueve, aún pregunta por su padre.

Josbriel Manuel Rivera Maldonado
Josbriel Manuel Rivera Maldonado (Suministrada)

“Le decimos que papá está trabajando mucho porque no tenemos respuestas. ¿Cómo le explicas a un niño que su papá está desaparecido?”, cuestionó.

Brenda Isabel prometió que, hasta que no aparezca alguna señal de su hijo, no descansará.

“Mientras yo viva, seguiré buscando a mi hijo. Estoy aquí buscando respuestas. Tengo cuatro años buscándolo. Yo sigo con la fe de que mi hijo está vivo”, confesó la madre llorosa. “Solo espero que mucha gente encuentre lo que estamos buscando. Que tengamos respuestas, es lo que queremos”.