Un estudio abarcador, neutral e independiente es el primer paso necesario para evaluar ampliamente si es viable establecer en la Isla una planta nuclear, de cualquier tipo, para la producción de energía.

Los ponentes en el primer día de vistas públicas sobre la Resolución de la Cámara 1189 -que ordena a la Comisión de Gobierno a investigar la conveniencia y necesidad del establecimiento de estas plantas- coincidieron hoy en que eso sería lo más responsable.

Incluso, el autor de la medida, el representante Gabriel Rodríguez Aguiló, dijo que “sin estudios no podemos hacer nada específico, que vaya al detalle de lo que es la energía nuclear… antes de poner el primer bloque o radicar el primer papel para el permiso…”.

Advirtió que con la medida -que por ser un tema controversial ningún representante se hizo coautor-  no tiene ninguna agenda para “empujar nada, ni enmendar leyes, ni hacer nada que no sea levantar la información correspondiente”.

Durante la discusión, el ingeniero Roberto Rivera, de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), advirtió que el estudio que se haga, y para el cual podrían solicitarse fondos del Departamento de Energía de los Estados Unidos, debe incluir “una verdadera discusión amplia, sin segmentación” donde se incluya “lo que sea feo y lo que sea bonito” de la tecnología nuclear, incluyendo la disposición de los desperdicios nucleares.

Mientras, el principal oficial ejecutivo de la AEE, el ingeniero José F. Ortiz, advirtió que como la industria de la energía nuclear es pequeña, “es importante que las personas que se escojan para hacer estos estudios estén completamente libres de cualquier interés”.

Sin embargo, al inicio de la vista, Ortiz había dejado claro que oponen al establecimiento de una planta nuclear convencional en la Isla (más de 600 megavatios), ya que son demasiadas grandes, y también a las modulares -que son más pequeñas (menos de 300 megavatios)-  porque estas últimas aún no operan en otras jurisdicciones.

Ya durante la vista estableció que están abiertos al análisis de las propuestas.

En la vista fue un punto de coincidencia entre los ponentes -la falta de experiencia con las plantas modulares- que incluyó al presidente del Colegio del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico, el ingeniero Pablo Vázquez Ruiz, y al presidente del Negociado de Energía de Puerto Rico, Edison Avilés Deliz.

“Sí le tengo que confesar que tengo preocupaciones por el hecho -como la propia Autoridad ha discutido aquí- de que no hay aplicaciones reales de esto; son tecnologías, desarrollos, ingenierías, ¿pero dónde está la aplicación de esas plantas?; y me preocupa que de momento estemos considerando que en Puerto Rico vamos a tener la primera planta en el mundo”, sostuvo Vázquez Ruiz.

Precisamente esa fue también una de las preocupaciones del representante Luis Vega Ramos.

Ya al final de la vista, Rodríguez Aguiló mencionó que encontró información de que el “Utah Associated Municipal Powerful System” ya tiene una autorizada y esperan para el 2020 estar vendiendo a los consumidores la energía nuclear. 

De igual forma mencionó que el grupo de ingenieros boricuas que lo visitó meses atrás preocupado por el colapso del sistema eléctrico en la isla tras el paso del huracán María, le informó de plantas que sí están funcionando en otros lugares.

De hecho, este grupo experto en energía nuclear testificará mañana en el segundo día de vistas y podrá arrojar luz sobre muchas interrogantes respecto al uso y seguridad de estas plantas.

De otro lado, el ingeniero  Vázquez Ruiz, al insistir en que no se cierra “la puerta a ningún tipo de estudio” no ve razonable “adoptar de inmediato o considerar viable a corto plazo este tipo de tecnología a tenor con la política pública” establecida, que es hacia fuentes renovables.

Dejó claro que el análisis que se ha hecho con la AEE establece que el uso de plantas convencionales de generación nuclear “sería un problema porque es contrario a la política pública que (está en curso) de  reducir la generación centralizada y dar más espacio a la generación distribuida”.

Mientras, a preguntas de los legisladores, Ortiz, de la AEE, dijo que ellos no se pueden cerrar a algún proponente que presente un proyecto con energía nuclear, pero insistió que “vamos a estar bajo un marco regulatorio nuevo (por lo) que personalmente desconozco hasta dónde podemos llegar con un proponente que venga con energía nuclear…”.

De su parte, Avilés recordó que están evaluando El Plan Integrado de Recursos de la AEE,  que “establece la proyección de generación a corto, mediano y largo plazo. En ese plan integrado no se considera la energía nuclear, según presentado por la AEE en su plan… Creo que hay un consenso aquí de que si se va a considerar esta energía nuclear -en módulos pequeños- el primer paso es un estudio de viabilidad que diga si en efecto el entorno geográfico de Puerto Rico, por su ubicación y lugares de huracanes, sismos, permitiría el desarrollo de dicha generación”.

Mencionó que si luego de un estudio se “concluye que en efecto es viable (el uso de la energía nuclear) entonces ustedes, los legisladores, pasarían a enmendar el marco regulatorio”.

Reiteró que lo que está sometido ante ellos “no contempla la energía nuclear, y si la fueran a contemplar tendría que someter una enmienda a lo que se apruebe del Plan Integrado de Recursos de la AEE, dentro de los tres años que establece la ley…”.

Mientras, el ingeniero Vázquez Ruiz dijo que la discusión de hoy se distancia de la política pública establecida en el proyecto del Senado 1121, que crearía la política pública energética de Puerto Rico y que actualmente está en comité de conferencia, que establece que la generación mediante energía nuclear no es una fuente renovable”.

La visión del gobierno, insistió, es “para el 2050,  tener un 100% de energía renovable".

A preguntas del representante, José ‘Conny’ Valera, del efecto que podría tener sobre el país un accidente con una planta nuclear como pasó en la Central Nuclear Fukushima, en Japón, ninguno se aventuró a responder porque, dijeron, sería una especulación y habría que ver caso por caso.

Sin embargo, coincidieron en que estas plantas modulares se van diseñado -gracias a las nuevas tecnologías- más seguras.

En cuanto a las bondades de la energía nuclear, se mencionó en las audiencias que no queman combustibles fósiles por lo que no emiten CO2; permiten ahorrar cada año un 8% de las emisiones de CO2 a nivel mundial, y que aunque la inversión inicial de la construcción de las plantas es bien costosa, la producción de energía es costo- efectiva.