Mientras uno de los manifestantes gritaba por un megáfono "Hoy no hay clases", dos maestros se encargaban de colocar pancartas en los portones de la escuela superior Agustín Stahl de Bayamón.

Así, a oscuras sin que el sol aún apareciera, los educadores se preparaban para dar inicio al paro de 48 horas.

"Confío en que en esta ocasión la clase magisterial se percate de que se nos va la vida y lo que nos están haciendo eventualmente es lo que le va a pasar a toda la clase obrera", dijo la maestra de historia, Ivette González.

Su compañero de labores en la materia de educación física, Leroy Rosado, catalogó de "injusticia" los cambios que hizo el gobierno al Sistema de Retiro de Maestros.

 La gente que pasaba frente a la escuela tocaba su bocina en señal de apoyo. En el interior del plantel, se observaban algunos empleados administrativos.

 En el portón principal colgaba una pancarta que leía "Defendiendo mi retiro".

 En la escuela intermedia José Antonio Dávila al igual que en la Agustín Stahl no había estudiantes.

En las afuera permanecían dos empleadas de comedores escolares. "No somos maestros, pero apoyamos lo que están haciendo. Esto que están haciendo es abusivo", dijo una de las empleadas, Aurea Morales.

Mientras, la maestra retirada Minerva Arroyo, sostenía una cartulina en apoyo a los educadores aún activos. "Yo también pierdo", comentó Arroyo.

 A su lado estaba la maestra de ciencias, Moraima Rodríguez, quien dijo que considera acogerse al retiro porque de lo contrario pierde más dinero. "Ahora me ofrecen un 70% de mi salario. Si no me voy pierdo", afirmó.