La propuesta de reforma contributiva que presentará durante los próximos días el representante Rafael “Tatito” Hernández Montañez echará a un lado la transición hacia el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y se centrará en otras cinco alternativas para recaudar ingresos que no se limitan al impuesto al consumo. 

El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes anticipó este martes que el proyecto que someterá entre esta y la próxima semana contempla dejar sin efecto por completo el cambio hacia el IVA y el aumento impositivo en las transacciones entre negocios, que debía comenzar el 1 de abril y ahora, por disposición del Departamento de Hacienda (DH), entraría en vigor el 1 de junio. 

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“No hay una persona que haya sido más leal que este servidor al gobernador de Puerto Rico, y le voy a pedir encarecidamente que nos permita, que nos libere, que nos dé el espacio para analizar sosegadamente el sistema contributivo balanceando, pero sin el IVA. No solamente estoy hablando de postergarlo, estamos hablando que hay que sacar del medio la etiqueta. Lamentablemente, el ataque visceral, la forma en que está estructurado, si no se dan los balances simultáneos (con alivios contributivos), no hay manera de implementarlo”, indicó el legislador del Partido Popular Democrático (PPD).

A esos fines, la propuesta legislativa incluirá lenguaje para derogar las enmiendas al Código de Rentas Internas aprobadas el año pasado para completar la transición hacia el IVA y aumentar a 10.5% el gravamen en los servicios entre negocios. 

“Lo estamos eliminando. No va a comenzar el IVA”, afirmó el representante.

“Estamos pidiendo (al gobernador) que nos permita poder analizar diferentes alternativas para poder balancear el sistema con otros mecanismos de recaudos”, enfatizó durante una rueda de prensa en la que presentó los lineamientos generales de su propuesta. 

Hernández Montañez indicó, sin embargo, que si el gobernador Alejandro García Padilla presenta alguna legislación que incluya la imposición del IVA, la considerará conjuntamente con el resto de las alternativas. 

Aclaró que no incluir el IVA en su proyecto de ley no significa que rechace ese modelo contributivo, sino que entiende que esa “etiqueta” provoca tal aversión que dificulta que la discusión legislativa avance. 

Su iniciativa sí contempla la aplicación de un impuesto al consumo que sería de 14% estatal más 1% de arbitrio municipal en las importaciones de bienes para uso y en la venta de productos tangibles. 

La tasa que aplicaría a los alimentos procesados se reduciría a 9% de impuesto estatal -en lugar del 10.5% actual- además de 1% municipal, y la venta de servicios tributaría a 4% de impuesto estatal y la partida de 1% que corresponde a los gobiernos municipales. 

Paralelamente, el proyecto de ley llevaría a discusión la posibilidad de establecer un impuesto de 1.5% en la repatriación de los rendimientos de capital (“tollgate tax”), un alza de 1.5% en la contribución sobre las corporaciones manufactureras foráneas y el cobro de 10% de arbitrios en el muelle.

Hernández Montañez fue enfático al señalar que todos los componentes de su propuesta de reforma contributiva entrarían en vigor simultáneamente en enero del próximo año. Ello incluiría las medidas de recaudo y los alivios contributivos que, según ha planteado, resultan indispensables para establecer un balance en el sistema tributario y reactivar la economía.

Sobre los ajustes en las contribuciones sobre ingresos, mencionó que se eximiría de ese gravamen a los individuos que devenguen hasta $40,000 anuales, y a las parejas con ingresos de $80,000, y quienes tengan sueldos que superen esa cantidad, tributarán sobre lo que reciban en exceso de esas cifras. 

Los contribuyentes con salarios entre $80,000 y $100,000 tributarían a una tasa de 25%, entre $100,000 y $120,000 lo harían a una tasa de 30%, y de esa cantidad en adelante a una tasa de 32%.

La medida, además, tendría la intención de simplificar el sistema contributivo, incluida la planilla que se rinde por los ingresos. Igualmente, se aplicarían ciertos alivios para atenuar la regresividad del impuesto al consumo como un aumento de $200 en el bono de los contribuyentes de 65 años o más, más un beneficio adicional de $300 anuales para esa población, y el crédito por trabajo. También se concederán ajustes adicionales por los dependientes en una familia.

El presidente de la Comisión de Hacienda estimó que el plan de alivios contributivos le costaría al Gobierno cerca de $1,197 millones, por lo que habría que identificar un modelo de recaudos que provea para garantizar esas rebajas y las medidas para mitigar el efecto del impuesto al consumo.

Consultado sobre el plan de Hernández Montañez, el senador José Nadal Power, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, coincidió en que es necesario aminorar la carga contributiva de la ciudadanía, y conceder ciertos alivios. 

Sin embargo, destacó por separado que cualquier cambio en el sistema contributivo tendría que aplicarse por fases, en consideración al flujo de caja que pueda tener el DH, y dejó entrever que alberga dudas sobre la transición hacia el nuevo modelo que propone el representante popular.