Está en busca de trabajo, desea ampliar los conocimientos y habilidades o, simplemente, tener opciones para ganar un dinero extra.

Para ayudar en estas metas, el Departamento de Educación lanzará un nuevo ofrecimiento académico de manera gratuita para personas mayores de 16 años, sin importar que hayan o no completado el diploma de cuarto año de escuela superior, en el que se le certificará con carreras cortas de gran demanda en el mercado laboral.

El primer curso, que se ofrecerá los sábados en siete escuelas alrededor de la Isla, iniciará el 4 de marzo. Se trata de una credencial en el área de la tecnología de la construcción. Así lo reveló el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés.

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No obstante, el secretario auxiliar de Educación Ocupacional y Técnica, José Jiménez, adelantó a Primera Hora que para agosto se ampliará la oferta con credenciales adicionales, como técnico de uñas, ama de llaves (“housekeeping”) y albañilería.

Los detalles de los cambios para proveer más destrezas vocacionales en las escuelas públicas del país la ofrecieron Ramos Parés y Jiménez a más de una semana de que el gobernador Pedro Pierluisi augurara una transformación en este renglón. Entre otras cosas, señaló que se renovaría el currículo y se construirían unas 20 nuevas escuelas vocacionales.

“Vamos a aumentar los ofrecimientos vocacionales en las escuelas públicas, incluyendo para tareas relacionadas a la construcción. Todo con miras a que cuando (los estudiantes) se gradúan de la escuela superior, no necesariamente tienen que ir a estudiar un bachillerato”, afirmó el primer ejecutivo.

En esta transformación que se ha emprendido en el área ocupacional y técnica del Departamento de Educación es en el que entrarían las credenciales que se ofrecerán.

“Es totalmente novedoso, porque tradicionalmente el estudiante que quería desarrollar un curso ocupacional, tenía que matricularse en una escuela vocacional. Con esta credencial, estamos abriendo ese abanico de oportunidades a que no necesariamente tienes que estar o ser producto de una escuela vocacional. Estudiantes que están en la escuela regular que no ofrece ningún curso ocupacional, un adulto que se graduó ya y tiene su maestría, su bachillerato, grado asociado o no tiene una preparación postsecundaria formal puede insertarse en esta credencial y pasar por todo este adiestramiento e insertarse en la industria. Así que, sí, es novedoso responder a esa necesidad de que no todo el mundo tiene la oportunidad de entrar a la universidad o tiene el dinero para pagar un ofrecimiento como este”, sostuvo, al informar que la inversión de la agencia se pagará con fondos federales.

Jiménez adelantó que para el 15 de febrero se comenzará a realizar la promoción para que las personas interesadas se matriculen en línea para el primer ofrecimiento académico.

A estudiar construcción

El curso de tecnología de construcción consta de 100 horas a ofrecerse en una escuela por cada región educativa. Estas son las siguientes: Arecibo, escuela Juan Antonio Corretjer de Ciales; Bayamón, la vocacional Tomás Ongay de Bayamón; Caguas, la vocacional República de Costa Rica de Caguas; Humacao, la vocacional Manuel Mediavilla de Humacao; Ponce, la Escuela Elvira M. Colón de Santa Isabel; Mayagüez, en la vocacional Manuel Méndez Liciaga de San Sebastián, y en San Juan, la vocacional Miguel Such, en Río Piedras.

El secretario auxiliar indicó que se proyecta que los participantes, que tendrán que pasar por un proceso de entrevista para ser seleccionados, culminen las clases el sábado, 1 de julio.

“Sabemos que después del paso del huracán María (2017), pues, la mano de obra diestra en ese sector de la industria está escasa. Así que nuestras escuelas ocupacionales se han dado a la tarea de confeccionar una credencial, a través de los institutos postsecundario, también parte del Departamento de Educación, para ofrecer un credencial llamado tecnología de la construcción. ¿Qué buscamos con esta credencial? Pues, básicamente, lo que estamos buscando es desarrollar las destrezas básicas de construcción, que está enfocada en la seguridad y el ejercicio de las habilidades que satisfacen esta demanda, y que responda a ese sector de la industria que necesita esa mano de obra”, manifestó Jiménez.

Tras completar el curso, el estudiante dominará “los conceptos básicos de seguridad, lo que son las matemáticas aplicadas a la construcción. Va a tener la oportunidad de interpretar, leer y conocer la simbología de los planos y los dibujos de construcción. Va a pasar por las diferentes herramientas manuales y motorizada, donde tenga la oportunidad manipularlas, manejarla y conocer su uso correcto”.

“Va a poder, como parte del curso, manejar lo que es el aparejo básico, la construcción de bloques, la fabricación de moldes, montura, instalación de losa y, como parte final de ese curso, se le va desarrollar las destrezas de comunicación, de búsqueda de empleo, para que una vez tenga su credencial en la mano se pueda mover a la industria de la construcción y se pueda emplear lo más rápido posible”, añadió.

Del éxito de este curso dependerá que, en el próximo año escolar que inicia en agosto, los ofrecimientos se amplíen a más escuelas. Pero, Jiménez adelantó que ya se prevé que se ampliará la oferta con las profesiones mencionadas, como lo es técnico de uñas.

Cambios a escuelas vocacionales

El Departamento de Educación cuenta con 116 escuelas vocacionales alrededor de la Isla, en la que estudian unos 27,000 estudiantes. Allí hay 49 ofrecimientos académicos, que incluyen contabilidad, administración, enfermería, artes culinarias, emergencias médicas, barbería, dibujo arquitectónico y tecnología automotriz, entre otros.

Además, cuenta con tres instituciones postsecundarias en Manatí, San Juan y Guayama, donde ofrecen grados asociados en distintas áreas, como administración de empresa, ingeniería, sistema de información y enfermería. También tienen dos escuelas especializadas, una en mecánica de aviación y otra en troquelería y herramentaje.

El secretario auxiliar de Educación Ocupacional y Técnica, a cargo de todas estas escuelas e institutos, explicó que han iniciado un proceso de consulta a la comunidad escolar, diferentes industrias y organizaciones profesionales y el tercer sector, entre otros, para introducir cambios a los 49 ofrecimientos que se dan en las escuelas vocacionales.

En cuanto a la construcción de unas 88 nuevas escuelas, los funcionarios no pudieron precisar cuántas serán de escuelas vocacionales.

Ramos Parés adelantó, al menos, que la Miguel Such, en San Juan, y la República de Costa Rica, en Caguas, serán reconstruidas. Mientas, en Cayey se construiría una nueva escuela vocacional.

Además, mencionó que en las escuelas que se remodelen o se construyan nuevas se les harán salones que se puedan adaptar para dar cursos vocacionales. Esto, por si se identifica que en la zona escolar hay alguna necesidad particular en la que se pueda ofrecer algún curso.

Encaminados desde el 2022

La posibilidad de añadir cursos vocacionales en escuelas regulares no es nueva. Jiménez comentó que en agosto del pasado año se comenzaron a dar cursos en 15 escuelas.

Para agosto próximo, entretanto, se prevé ampliar la oferta académica en otras escuelas adicionales. Mencionó que en la Manuel Ramos Hernández de Quebradillas se dará artes culinarias, en la Lola Rodríguez de Tió de San Germán habrá un curso de masaje terapéutico, en la Lorenzo Coballes Gandía de Hatillo se ofrecerá asistente de información tecnológica, en la escuela Miguel Santiago Echegaray de Camuy se dará enfermería y en el plantel Profesor Rafael Alicea Vázquez de Lares ofrecerán panadería y repostería internacional.

“Las escuelas vocacionales proveen al estudiante esa exploración ocupacional y le dan la oportunidad de afianzar y conocer esas competencias ocupacionales con el fin de dos cosas, insertarlos en la industria o que estudie, que es lo que nosotros como líderes educativos buscamos, que es que el estudiante tenga una continuidad a nivel universitario. Que continúe un grado asociado, un bachillerato o una maestría para que se le profesionalice y pueda ejercer con mayor rigurosidad y con mayor conocimiento, las competencias y destrezas que adquirió en nuestras escuelas vocacionales. Así que nuestras escuelas son esa alternativa, esa opción para que esos estudiantes adquieran estas competencias y, al final del día, es una aportación que le hacemos a nuestra isla, a Puerto Rico, para que estos estudiantes tengan oportunidades reales de progresar, apoyar la economía de nuestra Isla y crecer como individuo”, concluyó Jiménez.