Los esfuerzos del Instituto de Ciencias Forenses (ICF) y de su Unidad de Identificación Humana (UIH) de definir la identidad de los cuerpos sin identificar que llegan a su institución, comenzó a rendir frutos.

Tras los eventos de recolección de pruebas de ADN celebrados a finales de agosto, iniciativa que fue reseñada por Primera Hora, la agencia logró resolver el primer caso de persona no identificada gracias a la data obtenida.

La directora de la UIH, Meisshialette Ortiz Quiñones, confirmó la información a través de un video compartido en sus redes sociales, en el que aseguró que se trata de un caso en que el cuerpo estuvo dos décadas son conocerse su identidad.

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“El domingo pasado recibí una noticia tan bonita, que hoy quería compartírsela. El domingo pasado se pudo cerrar, concluir el primer caso de persona desaparecida a raíz del evento (de recolección de ADN). Es decir, luego de que tanta gente que fue, una familia pudo ser notificada, pudo cerrar ese ciclo después de 20 años de ese familiar estar desaparecido para ellos”, compartió Ortiz Quiñones, visiblemente emocionada, en un video colocado en su cuenta de Instagram.

“Ese es el propósito, que podamos ayudar a todas las personas que podamos... Yo dije que con un solo caso que yo pudiera culminar, ya el propósito se cumplió. Y en menos de un mes lo pudimos hacer. Yo sé que este no va a ser el único. Es el primero, pero van a haber muchos más”, agregó.

Según datos del ICF, en lo que va de año, 494 personas fallecidas han llegado a la institución sin una identidad definida.

Cuando no se conoce nada sobre él, es un “John Doe”, si es masculino, o “Jane Doe”, si es femenino.

También puede ser un Conocido Por (CP), alguien de quien los vecinos solo sabían dónde vivía, con quién se relacionaba, su apodo o un nombre huérfano de apellidos.

Hasta el pasado 8 de septiembre, el Instituto había logrado ponerle nombre y apellido a 208 de los 224 John y Jane Doe recibidos en 2026.

Decenas de personas acudieron ayer a Bayamón para dar muestras de ADN y actualizar datos que ayuden a dar con el paradero de familiares. Hoy estarán en Mayagüez.

Mientras, de los 270 CP, habían logrado identificar a 251 personas.

De los cuerpos encontrados e identificados este año, 47 no han sido reclamados. De ellos, 21 permanecen en el Instituto.

Actualmente, 332 muertos en Puerto Rico permanecen en el anonimato y a 353 –aunque identificados– ningún familiar se ha acercado a procurarlos, según datos del Sistema Nacional de Personas Desaparecidas y No Identificadas (NamUs, en inglés), del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

En la actividad dedicada a las personas desaparecidas fueron entrevistados 91 familiares: 56 en Bayamón y 35 en Mayagüez. Además, recolectaron 72 muestras de material biológico.

Sin embargo, el ICF y la UIH cuentan con otros métodos para intentar identificar los cuerpos, como las huellas dactilares, expedientes dentales o médicos e, incluso, entrevistas de campo, entre otras.

“Todavía estamos trabajando. No todos los casos se van a poder identificar con una muestra de ADN. Hay muchos casos que se pueden investigar para poder identificarlos por otros métodos que pueden ser más eficaces y muchos más rápidos”, sostuvo Ortiz Quiñones.