Puerto Rico debe aprovechar la coyuntura de la normalización de las relaciones políticas entre Estados Unidos y Cuba para pedir que se abra un consulado cubano en la Isla, sugirió ayer el dueño de Viajes Varadero, Raúl Álzaga.

Álzaga le hizo llegar la idea ayer mismo al secretario de Estado, David Bernier, a través de uno de sus ayudantes.

“Ante el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, pudieran haber consulados cubanos en diferentes ciudades de Estados Unidos y en Puerto Rico… Si abren un consulado aquí, los puertorriqueños no tendrían que montarse en un avión para ir a hablar con los cubanos. Aquí mismo podrían darse intercambios culturales y académicos  y dependiendo de los cambios que se puedan dar en Cuba, se podrían hacer gestiones sobre inversiones y otras cosas”, señaló el dueño de Varadero, la agencia de viajes que precisamente hace 36 años propició que se diera algún tipo de  normalización en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

“A Carlos Muñiz Varela (su socio) nos lo mataron para evitar que esto que está pasando ocurriera. Lo que se anunció hoy (ayer) es un triunfo para los dos países”, subrayó el cubano.

Álzaga opinó que los cambios anunciados ayer no son trascendentales en lo que concierne a un cambio ideológico en Cuba. Indicó que Cuba no está haciendo concesiones a ese respecto, aunque el presidente Barack Obama habló de su interés en un cambio de régimen.

Los acuerdos anunciados dijo que deben perdurar; que no es descabellado pensar que los republicanos se alineen con el Presidente.

Álzaga señaló que hay un sector del Partido Republicano, especialmente en los estados agrícolas del centro del país, que quieren que se le levante el embargo económico a Cuba para poderle vender sus productos; que estos podrían influir para que el Congreso vote a favor de la medida.

Sobre el tema del turismo que tanto preocupa a Puerto Rico, el dueño de Varedero explicó que la flexibilización anunciada de los viajes no significa que Cuba se abre al turismo norteamericano en estos momentos. Eso sigue vedado.

Las once categorías “generales” –que pueden entrar a Cuba sin un permiso- deben aumentar y los trámites pudieran realizarse con menos limitaciones, dijo.

“A mí no me extrañaría, conociendo la trayectoria de Cuba, que en las conversiones entre Estados Unidos y los cubano se tocara el tema de la excarcelación de Oscar López”, agregó Álzaga, quien recordó que la excarcelación de los presos nacionalistas se dio a través de la negociación de la salida de prisión de cinco ex agentes de Estados Unidos, uno de ellos casualmente puertorriqueño.

“Nos sentimos traicionados”

Varios líderes del exilio cubano en Puerto Rico se expresaron ayer  en contra la de la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. “Nos sentimos enormemente traicionados por el presidente Obama. Lo que él hizo es lo que le han pedido siempre. Aquí hay un precedente extremadamente peligroso que reivindica la brutalidad del gobierno cubano”, dijo en su carácter personal Gerardo Moreno, del grupo Cubanos Unidos.

Sobre los tres cubanos excarcelados de prisiones americanas -cubanos que fueron calificador por el Gobierno de Estados Unidos de espías-  Moreno apuntó que el mensaje que envía el Presidente es que cualquiera se puede burlar del Gobierno americano.

Wilfredo Blanco Pi, de Wapa Radio, dijo que él no entiende porque en Estados Unidos y Puerto Rico la noticia de los acuerdos había creado tanto reperpero; que el embargo económico sigue y que seguirá mientras vivan los hermanos Castro.

“Los hermanos Castro tienen el equivalente a una perpetua, Mientras ellos vivan y gobiernen el embargo no se va a quitar”, dijo el comunicador, quien indicó que ayer lo único que sucedió fue el canje de unas personas.

El fundador de la revista Disidente y líder la Comisión Cubana de los Derechos Humanos, Ángel Padilla, afirmó que el paso dado por Obama y el presidente de Cuba, Raúl Castro fue uno sumamente importante para el mundo democrático. “Esto es para el bien de la nación cubana, para los cubanos que están hoy en Cuba y los que estamos fuera. Esto nos permite ayudar a la familia”, indicó Padilla, un crítico del Gobierno Cubano, pero al mismo tiempo un defensor de la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Padilla recordó ayer las diferencias políticas entre los cubanos han provocado miles de muertes y aviones derribados. “Qué vamos a hacer, vamos a permitir que ese pueblo se destroce en pedazos. Creo que ya hay que cerrar las heridas”, dijo.