El anuncio de la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, lo que posiblemente llevará a levantar el embargo sobre el país caribeño, no afectará directamente a la economía de Puerto Rico, pese a los extendidos temores que habitualmente se expresan en las calles de la isla.

Así lo dio a entender hoy a Efe el economista puertorriqueño José Alameda, quien opinó que el embargo que tiene impuesto Estados Unidos a Cuba desde 1961 "parece ser ineficiente y en ese sentido, huelga la eliminación", al tiempo que defendió que la oferta turística de Puerto Rico es de mejor calidad que la cubana.

"Si entonces eso se oficializa, no habrán restricciones al movimiento de pasajeros hacia Cuba, si sobre las inversiones, los hoteles, la manufactura y todo eso puede obviamente generar un efecto positivo en esa relación comercial", afirmó Alameda.

La oportunidad de que ambos países pongan fin a más de cinco décadas de enemistad política se da tras la decisión sus presidentes de intercambiar la liberación del estadounidense Alan Gross por la de tres presos cubanos acusados de espionaje, y que forman parte de los conocidos como "Los Cinco".

"Ahora hay que esperar a ver cómo finalmente se firma este acuerdo porque Cuba siempre fue un fuerte competidor de Puerto Rico", opinó Alameda, quien agregó que Puerto Rico es superior a Cuba en sus hoteles, servicio y calidad.

Sin embargo, muchos temen que gran parte del turismo estadounidense que visita Puerto Rico, y que es el mayoritario, opte por visitar Cuba una vez que se normalicen las relaciones y se permita viajar allí libremente.

Para el economista puertorriqueño ese temor no tiene fundamento porque la mayoría de los turistas que visitan Cuba son europeos y canadienses, mientras que los que vienen a Puerto Rico son más estadounidenses, por lo que ambos mercados no compiten entre sí.

Dijo también que el turismo entre Puerto Rico y Cuba no debe compararse debido a que el servicio que ofrecen las hospederías y hoteles en el primero "son de primer orden", a diferencia de los cubanos, que no alcanzan el mismo nivel de calidad.

Según Alameda, "hace mucho tiempo" el Departamento federal de Comercio hizo un estudio económico que reflejaba que el embargo unilateral a Cuba, vigente desde 1961, "le estaba generando pérdidas de comercio a Estados Unidos".

"El embargo se hace para lograr un cambio político y se supone que ese castigo sea para cambiar un comportamiento. La pregunta es ¿adónde estaba llegando el embargo y con qué objetivo?", cuestionó Alameda.

En su opinión, muy posiblemente el levantamiento del embargo ayudará a que las relaciones culturales entre Puerto Rico y Cuba se fortalezcan, ya que los artistas puertorriqueños podrán presentarse libremente en el país vecino, y viceversa, tal y como ocurría comúnmente antes de 1960.