La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica ante el aumento sostenido de casos de chikungunya en varios países de la región de las Américas desde finales de 2025 y principios de 2026, así como ante la reanudación de la transmisión autóctona en áreas que no registraban circulación del virus desde hace varios años.

Aunque esta dinámica es consistente con patrones esperados en zonas con presencia del Aedes aegypti, determinantes ambientales como temperaturas extremas favorecen la reproducción del mosquito. La persistencia del virus en áreas endémicas y la circulación de los genotipos asiático y de África Oriental, Central y Sur (ECSA) refuerzan la necesidad de mantener una vigilancia sensible y una respuesta oportuna, advirtió la organización en un comunicado.

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“El chikungunya se diseminó en las Américas en 2013 y, tras años de baja transmisión, estamos observando un resurgimiento, especialmente en la zona Intertropical donde hay presencia del mosquito Aedes aegypti”, afirmó Sylvain Aldighieri, Director de Prevención, Control y Eliminación de Enfermedades Transmisibles de la OPS. “El objetivo de esta alerta es que los trabajadores de salud y los gobiernos se preparen para posibles rebrotes y planifiquen campañas de información a la población”.

En este contexto, la OPS recomienda a los países intensificar la vigilancia epidemiológica y de laboratorio para detectar tempranamente casos y brotes, asegurar un manejo clínico adecuado e intensificar las acciones de manejo integrado de vectores, incluida la eliminación de criaderos.

Sobre el chikungunya

El chikungunya es un virus transmitido por los mosquitos Aedes aegypti, y potencialmente Aedes albopictus, que también transmiten dengue, Zika y otras arbovirosis. Produce fiebre y dolor articular intenso, a menudo incapacitante, y puede causar dolor muscular, cefalea, fatiga, náuseas y sarpullido. También pueden presentarse otras manifestaciones no articulares que varían de leves a graves, con mayor riesgo en menores de 1 año, adultos mayores, personas con comorbilidades y embarazadas.

Además, chikungunya puede generar cuadros crónicos con afectación articular que pueden durar desde semanas hasta varios meses en aproximadamente el 60% de los casos. No existe tratamiento antiviral específico; los síntomas agudos se manejan con analgésicos y antipiréticos. Los grupos con mayor riesgo de formas graves de la enfermedad deben ser evaluados por personal de salud para valorar su hospitalización y monitoreo durante el curso de los síntomas, para prevenir complicaciones graves y mortalidad.

Situación regional y global

A nivel mundial, entre el 1 de enero y el 10 de diciembre de 2025, se notificaron 502,264 casos, incluidos 208,335 confirmados y 186 defunciones, en 41 países y territorios. En las Américas, se registraron 313,132 casos, de los cuales 113,926 fueron confirmados, incluidas 170 defunciones en 18 países y un territorio durante todo 2025.

Desde finales de 2025 e inicios de 2026, se ha observado un aumento sostenido de casos de chikungunya en países y territorios de la región de las Américas, así como la reanudación de la transmisión autóctona en áreas que no registraban circulación del virus desde hace varios años. En Guyana, Guyana Francesa y Surinam, las detecciones de 2025 y 2026 evidencian la reanudación de la transmisión después de una década sin casos notificados.