Se siguen registrando casos de muertes de extranjeros en Medellín y el patrón de los hallazgos de cuerpos sin vida en el interior de habitaciones de hotel se ha vuelto cada vez más frecuente.

El lunes 19 de octubre se confirmó el fallecimiento de un ciudadano de origen puertorriqueño, que visitaba la capital de Antioquia con regularidad y que llevaba varias horas sin dar señales de vida, hasta su hallazgo.

El ciudadano de nacionalidad estadounidense, oriundo de Puerto Rico, fue identificado como Gustavo Javier Rodríguez Meléndez, un hombre de 53 años, visitante recurrente de la capital de Antioquia.

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Según el reporte de las autoridades, durante varias horas, desde la madrugada del domingo 18 de octubre, el conductor que transportaba a Rodríguez por la ciudad instó a los trabajadores del hotel Laureles Suites a que ingresaran a la habitación del puertorriqueño.

Este individuo estaba en constante comunicación con el foráneo y con su pareja sentimental, quien precisamente lo llamó para preguntarle si sabía algo de Rodríguez, ya que ella había dejado de recibir señales por su parte temprano ese día.

Lo último que se supo de Rodríguez fue que, en la noche del sábado 17 de octubre, salió al sector de La 70, ubicado a unos cinco minutos a pie de donde se alojaba, para encontrarse y departir con un conocido.

En la mañana regresó al alojamiento en el sector de San Joaquín y desde entonces se perdió toda comunicación con él.

No fue sino hasta mediados de la mañana del lunes que, tras la insistencia del conductor del puertorriqueño ante los trabajadores del hotel para forzar el ingreso a la habitación de Rodríguez, se confirmó el peor desenlace posible.

En el reporte policial asociado a este caso se lee: “Mediante reporte a la central de radio, los integrantes de la patrulla informaron que, mientras realizaban labores de patrullaje, fueron abordados por un ciudadano que manifestó que desde la noche del viernes había dejado a un amigo en un inmueble alquilado mediante la plataforma Airbnb y que, desde entonces, no había logrado establecer comunicación con él. Por tal motivo, los uniformados acompañaron al ciudadano a verificar el apartamento, donde hallaron a la persona sin vida, tendida en el suelo y con una cobija encima”.

Pese a que los uniformados que presentaron el reporte dejaron constancia de que no se detectaron signos de violencia, se conoció que la habitación había sido desordenada, como alguien estuviera buscando cosas con desesperación allí.

El Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación hizo presencia en el lugar para adelantar las pesquisas correspondientes y, tras los primeros exámenes al cadáver, se determinó que habría sido víctima del suministro de una sustancia que le causó la muerte.

Las autoridades de la capital de Antioquia adelantan la investigación, por medio de la revisión de cámaras de seguridad de la ciudad, para establecer los últimos movimientos del puertorriqueño y determinar qué fue lo que pasó el domingo 18 de octubre.