El 22 de marzo, la princesa de Gales Kate Middleton reapareció públicamente para acabar con los rumores que se habían creado en torno a su alejamiento de sus funciones de la realeza inglesa, para dar a conocer que fue diagnosticada con cáncer.

“En enero me sometí a una cirugía abdominal importante en Londres y en ese momento se pensaba que mi condición no era cancerosa. La cirugía fue exitosa. Sin embargo, tras las pruebas posteriores a la operación, encontraron que había cáncer. Por lo tanto, mi equipo médico me recomendó someterme a un tratamiento de quimioterapia preventiva y ahora estoy en las primeras etapas de ese tratamiento”, dijo la esposa del príncipe William a través de un vídeo.

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Por el momento, no se conocen más detalles del tipo de cáncer que la princesa tiene, pero este suceso se une al diagnóstico que se comunicó del rey Carlos III hace unas semanas.

El monarca se sometió a un procedimiento por el agrandamiento de la próstata y, tras unos exámenes médicos, le comunicaron que padecía neoplasia maligna, igualmente, no hay más detalles sobre el mismo.

Sin embargo, el rey Carlos III y la princesa de Gales Kate Middleton no son los únicos que enfrentar esta enfermedad. Sarah Ferguson, la duquesa de York y exesposa del príncipe Andrés, ha recibido diagnostico en dos ocasiones en menos de un año.

En el verano del 2023, tras un examen de rutina, se le encontró cáncer de mama y se sometió a una mastectomía y reconstrucción.

Tras esos procedimientos, por consejo de su dermatólogo, en enero del 2024 se le retiraron unos lunares que, además, se analizaron y, con uno de ellos, se descubrió un melanoma maligno en su primera etapa.

En los primeros días de marzo, la duquesa de York dio a conocer a través de su perfil de Instagram que, por fortuna, este cáncer no se ha expandido a otras áreas de su cuerpo, pero debe acudir cada tres meses a revisión médica.