Corea del Sur prueba su primera arma hipersónica
El misil está diseñado para volar a una velocidad cinco veces superior a la del sonido.

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Seúl, Corea del Sur. Corea del Sur realizó este jueves un vuelo de prueba de su primera arma hipersónica de fabricación nacional, diseñada para volar a una velocidad al menos cinco veces superior a la del sonido y eludir los sistemas de defensa antimisiles.
El misil acercaría a Seúl a lo que considera capacidades armamentísticas capaces de cambiar las reglas del juego.
No hubo una reacción inmediata por parte de Corea del Norte, que la semana pasada probó su propio misil hipersónico, el cual cayó en aguas cercanas a Japón.
El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, asistió a la prueba y afirmó que supone un paso importante para reforzar las capacidades de defensa convencional del país, según un comunicado. El texto no especificó dónde tuvo lugar el ensayo.
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El comunicado detalló que el arma se separó de su cohete propulsor a la altitud prevista y, posteriormente, descendió y maniobró tanto vertical como horizontalmente antes de impactar contra un objetivo de prueba. Asimismo, indicó que, una vez desarrollada, el arma podrá atacar objetivos clave por sorpresa en el “teatro de operaciones de la península coreana”.
Lee subrayó que Corea del Sur “debe garantizar su seguridad mediante sus propias fuerzas” y también inspeccionó el jueves el misil balístico más potente del país, el Hyunmoo-5, según informó su oficina. No se mencionaron comentarios directos de Lee sobre Corea del Norte.
Las tensiones entre ambas Coreas han aumentado en las últimas semanas después de que tres soldados surcoreanos resultaran heridos el mes pasado por explosiones de minas terrestres cerca de la frontera intercoreana, fuertemente militarizada.
El ejército surcoreano y el Comando de las Naciones Unidas —liderado por Estados Unidos— concluyeron que las explosiones fueron causadas por artefactos colocados por Corea del Norte; Pyongyang ha negado su responsabilidad y se ha burlado de las exigencias de disculpa por parte del Sur.
Corea del Norte también ha intensificado sus pruebas de armamento a medida que su líder, Kim Jong-un, amplía su programa nuclear militar y adopta una postura cada vez más intransigente hacia Seúl.
Hasta ahora, Kim ha rechazado los llamamientos del presidente estadounidense, Donald Trump, para reactivar la diplomacia —interrumpida en 2019—, exigiendo que Washington abandone su política “hostil” hacia Pyongyang y retire la demanda de desnuclearización como condición previa para las conversaciones. Las tensiones han supuesto un revés para Lee, quien aboga por el acercamiento a Corea del Norte y ha moderado su retórica hacia el país vecino, aun cuando crece la indignación pública por las explosiones de las minas.
Lee también ha abogado por fortalecer las capacidades de defensa convencional de Corea del Sur y, al mismo tiempo, reducir su dependencia de Estados Unidos, país que decidió unilateralmente recortar un importante ejercicio militar conjunto con el Sur en agosto, alegando Trump su “muy buena relación” con Kim.
En su última prueba armamentística, realizada el 3 de octubre, Corea del Norte lanzó lo que describió como un misil hipersónico de alcance intermedio, el cual, según afirmó, recorrió más de 1.000 kilómetros (621 millas). Japón indicó que el misil cayó en aguas situadas fuera de su zona económica exclusiva.
Corea del Sur informó haber detectado un vuelo del misil superior a los 700 kilómetros (435 millas), mientras que el Ministerio de Defensa de Japón estimó que el proyectil recorrió unos 680 kilómetros (422 millas).
Kim Yo-jong, la influyente hermana del líder norcoreano, sostuvo que las discrepancias en las estimaciones de vuelo de ambos aliados de Estados Unidos demostraban su incapacidad para rastrear adecuadamente un misil de este tipo durante su trayectoria y que, por consiguiente, no serían capaces de interceptarlo.

