Una mujer de aproximadamente 35 años se encuentra en estado crítico tras ser atacada por un tiburón mientras nadaba en una playa de Coogee, al este de Sídney, Australia. De acuerdo con los reportes oficiales, fue mordida en el brazo y la pierna.

Según la información de las autoridades, el ataque ocurrió a las 11:15 de la mañana, hora local, y los testigos del lugar quedaron atemorizados al ver lo que estaba ocurriendo.

El Ayuntamiento de Randwick informó que este animal tendría entre tres y cuatro metros de longitud y las personas que estaban presentes en el lugar lo describieron como un posible tiburón blanco.

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Un socorrista que estaba fuera de servicio, Charlie Verco, de 22 años, relató al periódico ‘The Sunday Telegraph de Sydney’ que estaba con su tabla de paddleboard de 5.5 metros y fue el primero en brindarle los primeros auxilios a la mujer.

“Vi al tiburón salir del agua y su tamaño me dejó impactado. Seguí remando hacia ella y el tiburón la arrastró bajo el agua, y yo pensaba: ‘¿Qué hago ahora?’. Un par de segundos después, volvió a salir a la superficie”, comentó.

Además, contó que la mujer estaba muy débil y no podía subirse a la tabla debido a las heridas que tenía, pero logró sujetarla de un brazo y llevarla hasta la orilla de la playa, donde recibió ayuda de médicos que se encontraban fuera de servicio y que le aplicaron torniquetes en sus extremidades.

Al lugar acudieron paramédicos, incluido un helicóptero de rescate, con el fin de trasladar lo más rápido posible a esta persona y así salvarle la vida.

Mike Corlis, del servicio de ambulancias de Nueva Gales del Sur, relató a ‘The Sun’ que la mujer estaba nadando a 30 metros de la orilla cuando fue atacada por el tiburón.

“Tiene heridas bastante graves en la parte inferior de la pierna y en los brazos. Y le han administrado hemoderivados mientras estaba aquí. Ha sido trasladada por carretera al Hospital St. Vincent en estado grave a crítico”, dijo Corlis.

Además, explicó que, debido a la gravedad de las heridas, iba a necesitar “muchas cirugías” y que, por el momento, su estado era reservado.

Por otro lado, el alcalde del Ayuntamiento de Randwick, Dylan Parker, afirmó que varias personas presenciaron el ataque y lo calificó de “impactante incidente”.

De igual manera, un testigo que se encontraba en el lugar, Nicola Logan, relató haber visto un “enorme charco de sangre” que lo dejó anonadado.

El periodista de ‘ABC’, Patrick Stack, quien también se encontraba en la playa cuando ocurrió el ataque, lo describió como “sumamente preocupante”.

“Mucha gente estaba nadando en el agua cuando oímos un grito escalofriante que resonaba en la playa y, al principio, uno se pregunta si son niños jugando o algo así, pero la rápida activación de la alarma de tiburones dejó bastante claro que se trataba de algo mucho más serio y mucho más siniestro”, comentó Stack.

El alcalde ordenó el cierre de las playas e informó que estas no serán abiertas hasta que no estén totalmente seguros de que ya no hay más tiburones y que los bañistas no corren ningún riesgo.

“Los socorristas están actualmente en el agua, patrullando de un lado a otro para intentar identificar al tiburón. No reabriremos nuestras playas hasta que se nos indique que es seguro hacerlo”, afirmó.

Los ataques constantes de tiburones han alertado a toda la comunidad, pues una semana antes un hombre murió luego de ser atacado por uno de ellos mientras pescaba frente a la costa de Australia Occidental.