Agente declara que ropa ocupada a Anthonieska no era la misma que vestía la noche del crimen
Defensa intentó que no se admitiera como evidencia el desglose de lo ocupado en el allanamiento.

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El agente Gerardo Berríos Padilla, declaró hoy que la ropa que le ocupó durante un allanamiento a Anthonieska Avilés Cabrera, no era la misma que llevaba puesta la noche del crimen, durante la continuación del juicio contra Elvia Cabrera Rivera acusada por el asesinato de Gabriela Nicole “Lela” Pratts Rosario el 11 de agosto de 2025, en la sala del juez Luis S. Barreto Altieri, del Tribunal de Aibonito.
Su aseveración se basó en un vídeo de las cámaras de seguridad que fueron extraídos como evidencia de la Placita Martínez, uno de los negocios donde laboraba Cabrera Rivera y en el que aparece su hija Avilés Cabrera, también imputada por el crimen, llegando al lugar.
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Declaró que para el mes de septiembre de 2025, se sentó junto al agente investigador Ángel Torres Romero, quien estaba viendo el vídeo de seguridad del negocio, y se percató que la ropa que llevaba puesta era diferente a la que le entregó durante el allanamiento en su residencia en el barrio El Coquí, en Aibonito.
“La ropa que ella tenía ese día que sucedieron los hechos no era la misma ropa que me había entregado el día del allanamiento”, se reafirmó el agente Berríos Padilla durante el interrogatorio de la fiscal Silda Rubio Barreto.
Explicó que la falda no tenía rotos como la de mahón que ocupó y tenía otro color y las sandalias no eran blancas sino plateadas con las tiras más cortas.
En la residencia ocupó una camisa negra con el logo de La Placita Martínez.
Narró que Anthonieska, a solicitud de su madre, le entregó una ropa doblada (blusa negra y falda de mahón) con unas sandalias color blanco, que estaba en su habitación la cual había registrado antes y no encontró nada
Al inicio de la vista la fiscalía y la defensa entraron en la dinámica de la estipulación de la prueba, entre ellos el informe los hallazgos de una orden de registro y allanamiento al vehículo de la imputada, de la residencia y otras piezas de evidencia.
Trascendió que entre esa evidencia analizada figura el automóvil Toyota Corolla, del 1999, color champagne, que fue trasladado a unas instalaciones del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés).
También se ocupó para someterlo a un análisis de ADN un mahón largo color azul claro con una mancha de sangre y un teléfono celular, que pertenecía a Mariatny Avilés Rodríguez, hermana paterna de otra de las imputadas, Anthonieska Avilés Cabrera.
La entrega se hizo detrás de una farmacia el 22 de agosto de 2025, mientras iba acompañada de un abogado y de su hermana mayor de edad, quienes firmaron el recibo.
Al principio, la fiscal entrevistó al agente Berríos Padilla, sobre aspectos específicos de los artículos ocupados en el allanamiento de la residencia, cadena de evidencia y la documentación requerida para enviarlas a analizar. La cartera de Cabrera Rivera de la que supuestamente una de las testigos alegó sacó un arma blanca para entregarla a su hija, no se mencionó.
Su interrogatorio inicial se hizo al amparo de la Regla 109 de Evidencia para evitar que el jurado escuche prueba potencialmente inadmisible, perjudicial o para determinar si un testigo es “no disponible”.
En específico, la controversia giró entorno a un cuchillo color plateado con mango negro, que no es el arma homicida y que se ocupó en el exterior de la residencia donde vivía Cabrera Rivera entre unas escaleras de cemento y una tubería en una estructura que no pertenece a la casa.
Este desconocía los resultados de los análisis de la evidencia ya que solo se le entregan al agente investigador.
La defensa solicitó que no se admitiera como evidencia los documentos que incluyen el inventario de lo que fue ocupado en el allanamiento ya que figura un arma blanca que no está vinculado con los hechos y el jurado podría confundirse y crear un perjuicio indebido a Elvia Cabrera.
Por su parte, la fiscal Rubio Barreto, planteó que necesitaba que se marcaran como exhibit porque es parte de la totalidad de la investigación que se llevó a cabo el día 11 de agosto del 2025 mediante una orden de un tribunal.
“Nosotros no estamos diciendo con la ocupación de este cuchillo que se hace constar en el documento de diligenciamiento, que esa es el arma homicida, nosotros no estamos confundiendo el jurado llevando esa impresión. El único propósito de presentar ese documento es establecer lo que allí se ocupó”, argumentó la fiscal.
Tras escuchar las partes el juez declaró no ha lugar la petición de la defensa.
Durante su testimonio con el jurado presente, indicó que (el agente Ángel Torres Romero le había indicado que) ”cerca de la residencia de Elvia, cerca de un tubo PVC, había un cuchillo color plata con el mango color negro". La navaja estaba cerrada y fue fotografiada antes de ocuparla.
Este agente fue quien también extrajo vídeos de seguridad de varios negocios aledaños al desvío y recibió una extracción de un intercambio de mensajes a través de TikTok, en la División de Crímenes Cibernéticos de Ponce.
El juicio continúa el 3 de junio a las 8:30 a.m.
En la vista anterior se interrogó la mejor amiga de la hermana de la víctima, Paola Sofía Carpera Solivan, de 21 años, quien narró que pudo ver a Anthonieska, con sangre en el hombro izquierdo tras levantarse de encima de la víctima.
La joven confirmó que Cabrera Rivera estuvo en el desvío Roberto Colón en medio del incidente, sin embargo, admitió a preguntas del abogado de la defensa, licenciado Alberto Rivera Ramos, que siempre que la vio estuvo peleando con Lisandra Rosario, la progenitora de “Lela”. No la observó dando algún objeto punzante a su hija ni incitándola a cometer una agresión.
Esa noche, cuando llegó Cabrera Rivera, ya había una discusión entre Fabiola y Mariathny, hermanas paternas de Anthonieska Avilés Cabrera, esta última también enfrenta cargos por los mismos delitos que su madre en un proceso por separado, en espera del inicio del juicio.
Mientras la imputada estaba con su hija Antiany, le dijo a Paola, Lela, Yalexis y Lismary (hermana de la víctima) mientras estaban recostadas de una baranda que todas ellas eran unas hipócritas y que eran de las personas que tiraban la piedra y escondían la mano.
Lismary respondió que ellas también eran iguales y Antiany le respondió con un puño en la cabeza. Ya para ese momento había llegado Lisandra Rosario, madre de Gabriela Nicole a quien la adolescente había llamado y cuestiona qué sucedía.
Elvia Cabrera, presuntamente golpea a Lisandra, pero la testigo dijo que no recuerda en qué parte del cuerpo. Lela pide que dejen los conflictos y Anthonieska la golpea cerca de la baranda.
“Veo a Lela y a Antho como que agarrá por los pelos, después de eso está una aglomeración, que estaban todo el mundo agrediendo como en un círculo”, explicó la testigo.
“Lela cae en el piso y yo intento sacarla del piso porque habían más de dos personas encima de ella, señaló a preguntas de la fiscal Rubio Barreto, a quien le respondió que en ese momento no vio a Elvia Cabrera en el grupo.
Paola sufrió una caída porque se le rompieron las sandalias y alguien a quien no pudo identificar le dio dos puños en la nariz, quedando aturdida. Mientras trató de levantarse, vio a Mariatny pateando a Lela en la cabeza que estaba acostada bocarriba.
“Yo le patié en la pierna a Miriatny, cuando veo estaba todo el mundo en el medio de la calle golpeándose, cuando me quité la chancleta fui al medio de la calle y estaba Lisandra, Elvia, Gaba, Miriatny, Karelin, Antiany y Lismary...cuando yo veo estaba Anthonieska levantándose de encima de Lela del piso...Anthonieska estaba arrodillada encima de “Lela”, se estaba levantando cuando yo la vi", afirmó la amiga de la víctima, quien describió un charco de sangre.
La madre de Gabriela Nicole se descompensó y comenzó a dar puños sobre el suelo mientras gritó desesperada “mi hija, mi hija, quién le dio a mi hija, mira cómo me la dejaron”.
En ese momento, presuntamente Elvia volvió a agredirla y la tomó por el pelo arrastrándola hacia el medio de la calle.
Una vez logran montarla en el asiento del pasajero del vehículo de su amigo Dylan Yadiel Berríos Suárez, quien testificó durante la vista anterior, cuando llegaron al hospital la madre de Gabriela Nicole gritó por ayuda y trató de bajarla cayendo ambas al piso.
“Cae en el piso del hospital y tenía el traje alzado, el traje roto y se le veían los ojos abiertos y los labios bien pálidos”, Paola agregó que no fue hasta tres horas más tarde que le notificaron que había muerto.
También presenció el momento cuando trasladaron a Crisangel González, con una herida y este le entregó el teléfono celular de la madre de Lela.
Además, presentaron nuevas imágenes en las que se identifica la cartera de Cabrera en el negocio en el que trabajaba y del que salió momentos antes de llegar al desvío Roberto Colón. Anteriormente Bethsaida Caratini, quien es tía política de Pratts, testificó que fue de ahí que sacó el objeto punzante que le entregó a su hija con el que se alega la apuñaló.
En la vista anterior Berríos Suárez, amigo de la víctima, declaró inicialmente que las personas que agredían a Gabriela Nicole sobre el pavimento no eran las acusadas.
No obstante, durante el interrogatorio de la fiscal, el joven fue confrontado con una declaración jurada que había ofrecido en agosto de 2025 y modificó su versión e incluyó a madre e hija en el lugar de los hechos.
Berríos Suárez reconoció que no observó a Antho directamente apuñalar a la víctima ni a Cabrera entregar algún objeto durante la agresión.


