Un aspirante a la Cámara de Representantes por el Partido Popular Democrático (PPD) anunció hoy que radicó ante el Tribunal de Primera Instancia un recurso judicial de mandamus solicitando que se cancele el plebiscito estadidad sí o no, así como el voto presidencial, ambos eventos pautados para el día de las elecciones.

Demandó por las escoltas de Ricardo Rosselló

El abogado barranquiteño Orlando José Aponte Rosario, candidato a la Cámara de Representantes por el distrito 26 (Barranquitas, Villalba, Orocovis, Coamo), presentó la petición de mandamus contra la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) para que se cancele lo que define como plebiscito simbólico ’estadidad sí o no’ por considerarlo una erogación de fondos públicos para adelantar una causa que es exclusiva del Partido Nuevo Progresista (PNP), así como la consulta para votar por el presidente y vicepresidente de los Estados Unidos, en vista de que los residentes en Puerto Rico no tienen ese derecho por disposición federal.

En el recurso radicado el pasado viernes, se solicita que se declare inconstitucional la Ley 12-2018 y la Ley 51-2020, de conformidad con el precedente resuelto por el Tribunal Supremo de Puerto Rico en Baez Galib vs. CEE. “Entre ambos casos, dichas leyes asignan hasta $5 millones para impresión de papeletas y pagar publicidad, entre otros gastos. Aunque se puede argumentar retóricamente que la democracia es tan valiosa que no tiene precio, en estos dos casos todos sabemos que el resultado final es totalmente inconsecuente”, aseguró Aponte Rosario.

El voto presidencial es ley de Rosselló firmada en enero de 2018. También hay una disposición sobre el tema en el aún sin aprobar código electoral.

En la demanda de unas 10 páginas se alude principalmente al artículo 6, sección 9 de la Constitución: “Sólo se dispondrá de las propiedades y fondos públicos para fines públicos y para el sostenimiento y funcionamiento de las instituciones del Estado, y en todo caso por autoridad de ley”.

Aponte Rosario

El abogado añadió que “es evidente que la única razón para justificar este gasto de fondos públicos es intentar que los estadistas salgan a votar el día de las elecciones. Ante la crisis fiscal, económica y de salubridad que vive el país es un disparate asignar tal cantidad de fondos públicos. De hecho, el Departamento de Justicia Federal no ha avalado el plebiscito y todo apunta a que van a emitir una determinación en contra de la consulta por ser una pregunta capciosa para inducir a error a los electores. Tampoco estas consultas están presupuestadas en el plan fiscal aprobada por la Junta de Control Fiscal y no hay alguna autorización por parte de esa entidad para autorizar el desembolso de esos gastos”, finalizó Aponte Rosario.