“Este país exige justicia”, advierte fiscalía al jurado en juicio contra Elvia Cabrera
Jurado recibirá instrucciones del juez esta tarde para retirarse a deliberar.
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El Ministerio Público y la defensa de Elvia Cabrera Rivera, coacusada por cargos de asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas por el crimen de Gabriela Nicole “Lela” Pratts Rosario, de 16 años, culminaron al mediodía de hoy sus argumentos finales para que un jurado integrado por siete mujeres y cinco hombres emita su veredicto.
A las 2:00 p.m. el jurado, que fue secuestrado desde la mañana de ayer, recibirá las instrucciones del juez Luis S. Barreto Altieri para que se retire a deliberar.
Durante su turno de cierre de las argumentaciones, la fiscal Miriam Nieves Vera, instó a los miembros del panel a que se enfocaran en el acto escencial: “que Elvia Cabrera, la acusada, le pasó ese instrumento de la muerte a su hija y con ese instrumento su hija la mató, le dio 11 puñaladas a una joven que estaba indefensa que la única manera que trataba de defenderse era tratando de que la soltara del pelo”.
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Reafirmó que si la imputada no hubiese pasado el arma blanca de su cartera y entregado a su hija, “Gabriela se hubiera graduado de 12 (escuela superior), Gabriela hubiera estado en estos momentos preparándose para continuar con su vida como adulta, nosotros no estuviéramos aquí porque simplemente esa muerte no habría sucedido”.
“Por eso damas y caballeros del jurado yo con mi conciencia tranquila y yo estoy segura que mis compañeras trambién les dejamos saber a ustedes que este caso se probó más allá de duda razonable porque ese es nuestro deber y les pedimos a ustedes que ahora cumplan con su deber de analizar esta prueba...ahora les toca a ustedes hacer justicia porque este país exige justicia”, finalizó Nieves Vera.
Al inicio del resumen las pruebas y testimonios presentados para persuadir al jurado sobre su teoría e interpretación de los hechos para que emitan un veredicto de culpabilidad, la fiscal Silda M. Rubio Barreto, hizo un recuento de lo que declararon los testigos que consideran claves para probar su caso.
“La acusada no detuvo la violencia, la alimentó, proveyó el arma homicida, contribuyó significativamente a que eso ocurriera”, fue una de las aseveraciones que hizo Rubio Barreto.
Expuso que la acusada abandonó su deber como madre de evitar que las peleas en el desvío Roberto Colón, en Aibonito, ocurridas entre la noche del 10 de agosto y la madrugada del 11 de agosto de 2025, escalaran para que una adolescente inocente fuera asesinada.
“Fue Elvia quien proveyó el arma, y que gracias a que ella entregó el arma, la violencia escaló y sí, escaló, por culpa de ella con el desenlace que ella quiso, porque si no entrega el arma aquí no moría nadie. Gabriela esa noche no tuvo problemas con nadie y su vida terminó con la decisión de una adulta. Ella como madre pudo detener lo que estaba pasando allí, pero escogió lo contrario”, sostuvo.
Al final, le advirtió al jurado que la defensa probablemente expresará que los testigos se contradicen, que no hay certeza sobre el objeto y que en la investigación se cometieron errores y que si no tienen los hechos claros tendrán que absolver a su clienta.
“Señores, las diferencias son menores, la coincidencia en un hecho fundamental es clara, más de un testigo observó a esta señora (Elvia) que le pasó algo a su hija (Anthonieska), Yandriel, Lismary, Bethsaida, Leshandra, dos testigos describieron ese objeto, Bethsaida y Lechandra. Tres testigos vieron el objeto o parte del objeto y lo describen con sus palabras, como un punzón, como un objeto punzante, filoso, con punta”, argumentó Rubio Barreto.
Rememoró que, la prima de la víctima pudo ver a Cabrera Rivera recoger su cartera del área verde y algo “finito” que intentó ocular, que esta testigo al igual que Gabriela “Gaba” Figueroa declararon que intentaron acallarlas y los testigos, Reynaldo y Gaba vieron con sangre a la hija de la acusada.
“Ese deber (de los adultos) es aún mayor cuando somos madre y ese día 10 de agosto, Elvia Cabrera, abandonó ese deber, en lugar de proteger a su hija facilitó la violencia, en lugar de detener el peligro lo alimentó. Hoy ustedes representan la voz de la justicia, todos y cada uno de ustedes. Este veredicto que van a emitir el día en el que lo emitan no puede estar basado en la compasión a la acusada, debe estar basado en la evidencia que ustedes escucharon...hoy la voz Gabriela Nicole no se puede escuchar, pero la voz de la justicia estará en sus manos”, finalizó la fiscal al solicitarle al jurado que emita un veredicto de culpabilidad en todos los cargos.
Por su parte, el licenciado Alberto Rivera Ramos, repasó las interrogantes y lagunas que no fueron respondidas durante los testimonios y la prueba desfilada, al igual que las inconsistencias en los testimonios y los errores de la investigación.
Entre ellas planteó el hecho de que la ropa de la víctima fue decomisada conforme a los protocolos del hospital por instrucciones de la Policía, según se supo al final del juicio cuando se estipuló el testimonio de la Dra. Karla Mercado, quien certificó la muerte de la menor.
“Cuando se observa toda la prueba de manera serena, sin emoción, con la serenidad que exige la ley aparece una realidad imposible de ignorar, damas y caballeros y es que las dudas nacieron de la prueba del estado, de la propia prueba del Ministerio Público, de testigos que cambiaron versiones, de testigos que dijeron una cosa en sus primeras entrevistas y otras distintas meses después, de una investigación que dejó evidencia sin recoger, que ordenó destruir”, detalló el abogado de defensa.
Agregó que, la prueba científica favoreció a la defensa, no se identificó el arma homicida, ni el autor de los hechos. Que su clienta fue excluida como donante de todas las pruebas de ADN realizadas en este caso.
La evidencia serológica excluyó a Cabrera Rivera.
Sobre el hecho de que no se ocupara el arma homicida, refutó la fiscal Nieves Vera, que es debido a que su clienta se llevó el arma de la escena.
Cabrera Rivera no enfrenta cargos por destrucció de evidencia.
El licenciado Rivera Ramos subrayó que no toda evidencia disponible fue analizada y que el patólogo Dr. Javier Serrano, quien realizó la autopsia de la víctima declaró que no pudo descartar que se usó mas de un objeto con carateristicas similares para apuñalarla.
Como ha sido uso y costumbre durante este proceso, hoy se colocó otra de las sábanas anónimas con mensajes alusivos al caso, y en esta ocasión resume las razones por las cuales la defensa demostró duda razonable.
El mensaje invita al lector a que juzgue el caso de acuerdo con los elementos planteados.
“Juzgue usted el caso. Testigos sorpresa, evidencias manipuladas, testigos intimidados, policías encubriendo, fiscales corruptos, testimonios contradictorios, ética errática, integridad negociable, secr y sub chanchullera, prensa perniciosa, DUDA RAZONABLE”, lee la nota, según publicó El Nuevo Día.
Durante el día de ayer cuando secuestró al jurado el juez ya les había advertido que “lo que diga los fiscales ahí, eso no es prueba, lo que diga su argumentación la defensa, eso no es prueba. Cualquier comentario del juez eso no hace prueba”. Hoy también lo reptió.
“Este es un caso de alto interés público, de mucha opinión pública. Estamos en una etapa crítica del proceso”, también expuso el juez.
El caso quedó sometido ayer, martes, con la estipulación del testimonio de la doctora que declaró la muerte de Gabriela Nicole, mientras que la defensa renunció a presentar prueba testifical durante el vigesimoprimer día de juicio por jurado, a pesar de que había citado a nueve testigos.
La composición del jurado cambió luego que una de sus integrantes confrontara una situación de salud que requería atención médica y fue sustituida por uno de los cinco suplentes mediante un sorteo.
El Ministerio Público sentó a declarar a 21 testigos y los restantes fueron estipulados por las partes.
El crimen de Lela, quien recibió 11 puñaladas, ocurrió en la madrugada, poco después de la medianoche del 11 de agosto de 2025 en el desvío Roberto Colón, en Aibonito, en medio de al menos tres peleas, tras la celebración una actividad del Cierre del Verano auspiciada por el municipio.


