Fiscal de distrito aclara que pesquisa por crimen de enfermera en Caguas no ha culminado
Esperan por resultados de análisis periciales y se encuentran completando otra evidencia crucial en el caso.

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La fiscal de distrito de Caguas, Arlene Gardón Rivera, indicó este miércoles que la investigación por el crimen de la enfermera Jennifer Marie Torres Castro, de 36 años, no ha culminado ya que se encuentran en espera de resultados de análisis periciales y ultimando detalles de la evidencia ocupada que son imprescindibles antes de determinar sobre la radicación de cargos.
“El Ministerio Público recibió la evidencia obtenida por parte de la Policía de Puerto Rico. Sin embargo, aún restan por recibirse los resultados de varios análisis periciales, así como completar otras gestiones investigativas que consideramos indispensables para tomar una determinación responsable y justa en este caso”, sostuvo por escrito Gardón Rivera.
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La etapa investigativa en el procesamiento de un caso criminal es fundamental para garantizar que cualquier curso de acción esté sustentado en la totalidad de la evidencia disponible y en un análisis objetivo de los hechos, finalizó la fiscal.
El presunto sospechoso de estos hechos, según han dado a conocer las autoridades es Carlos Manuel Estéfano Pino, de 67 años, quien fue sentenciado a 167 años de prisión por un asesinato cometido en el 1980. Sin embargo, la Junta de Libertad Bajo Palabra lo liberó en el 1989. Dos años después fue reingresado a la cárcel por otro asesinato de una mujer, y nuevamente fue liberado por la JLBP en el año 2023 por haber cumplido con los requisitos.
Estéfano Pino fue arrestado el pasado 1 de julio en el Puerto Rico Premium Outlets en Barceloneta, pero no por el asesinato, sino por una violación de probatoria tras perder contacto con su oficial socio penal.

El cadáver de la enfermera fue hallado el 24 de junio a eso de las 9:27 p.m. en su residencia ubicada en el kilómetro 27.4 de la carretera PR-01, barrio Río Cañas, sector Quebrada Arenas, en Caguas.
Según el informe de novedades la Policía, la progenitora de la víctima, Keila Castro, notificó que la última vez que la vio fue el 21 de junio a las 7:00 p.m. ya que compartieron durante el Día de los Padres.
Posteriormente, esta se mantuvo en comunicación con ella mediante mensajes de textos a través de la aplicación de WhatsApp.
El 23 de junio a eso de las 9:00 p.m. llegó a su residencia debido a que no sabía nada de su hija y encontró la vivienda cerrada. Su vehículo marca Mitsubishi color rojo estaba estacionado, sin embargo, ella no respondía.
Personal de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias abrió la puerta con la autorización de la querellante y se localizó el cadáver en la habitación principal cubierto con una sábana color violeta. Se observaron hematomas en el rostro.
La última persona que vieron con ella se alega que fue Estéfano Pino, a quien ella le brindaba ayuda.


