Una mujer de 25 años fue acechada y asesinada en el interior de un vehículo por su expareja y padre de sus dos hijos, al mediodía de hoy, martes, en el expreso Román Baldorioty de Castro salida hacia la carretera PR-3 en dirección hacia Río Piedras.

Gemillies Lozada Navarro, vecina de Loíza y empleada de un comedor escolar, transitaba en una guagua Hyundai Tucson color blanco cuando se presume comenzó a ser perseguida por su expareja quien transitaba a bordo de una camioneta Toyota Tacoma gris.

De acuerdo con la posición en la que quedaron los vehículos, se observa que el auto de la fallecida fue chocado por la parte posterior y al impactar la valla de seguridad el hombre estacionó la guagua atravesada, cortando su paso y llegó hasta ella para dispararle en la cabeza a través del cristal.

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Se presume que este caminó hasta su camioneta donde se disparó en la sien. Agentes de la División de Homicidios fueron los que lo hallaron sobre el pavimento y a su vez encontraron a la mujer muerta.

El hombre, identificado como gruero y chofer de guagua, y de nombre, José Carlos Sanjurjo Dávila, de 26 años, fue trasladado a un hospital Dr. Federico Trilla de la Universidad de Puerto Rico, en Carolina, donde el médico de turno certificó su muerte.

Sanjurjo Dávila tenía licencia de portación de armas de fuego restringida.

Tenía miedo

Surge de la investigación que existía una orden de protección a favor de la víctima que fue expedida en marzo y venció el 14 de abril de este año. La jueza Geisa M. Marrero Martínez, vio la vista en su sala y determinó no extender la vigencia de la misma.

Gemillies Lozada Navarro fue acechada y asesinada en el interior de un vehículo por su expareja en el expreso Román Baldorioty de Castro, salida hacia Río Piedras.
Gemillies Lozada Navarro fue acechada y asesinada en el interior de un vehículo por su expareja en el expreso Román Baldorioty de Castro, salida hacia Río Piedras. (Captura de Facebook)

Su hermana Génesis Lozada, llegó a la escena y le expresó a periodistas que a pesar de que tenía su corazón destruido tenía el deber de levantar su voz para exigir que “ya basta de tanta violencia doméstica en nuestro país”, según fue difundido por Noticentro.

“Ella tenía miedo, lamentablemente él se pasaba persiguiéndola, iba hasta la casa de nuestros papás, en uno de los últimos incidentes él quería llevarse los nenes a la fuerza y ella no se lo permitió y él le faltó el respeto en nuestra casa. Ella tomó la decisión de radicar una orden de Ley 54 la cual no se la aprobaron”, reveló.

La pareja mantuvo una relación de seis años, hasta enero de este año cuando se separaron, procreó a dos hijos de 4 y 5 años.

Se recuperó como evidencia dos casquillos de bala y municiones.

La División de Homicidios del CIC de Carolina junto al fiscal de turno investigan los hechos y peritos del Instituto de Ciencias Forenses (ICF).

En lo que va de año 16 mujeres han sido asesinadas de las cuales, siete fueron motivados por la violencia doméstica.