El hermano de Áurea Vázquez Rijos, quien cumple una condena perpetua por haber enviado a matar a su esposo, el empresario canadiense Adam Ahnang, culminó ayer martes de cumplir la condena que recibió por obstrucción a la justicia en medio de la investigación del sonado caso que conmocionó al país en el 2005.

Charbel Vázquez Rijos se declaró culpable el 23 de julio de 2019, tras haber alcanzado un acuerdo con la Fiscalía federal. A este se le imputó haberle mentido a un gran jurado federal durante la investigación del caso contra su hermana, y por supuestamente haberla ayudado a mantenerse en Italia, país que no tiene acuerdo de extradición con Estados Unidos, para intentar escabullir ser procesada por el crimen.

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Tras el acuerdo, el hombre se declaró culpable de un cargo de obstrucción a la justicia con relación a la ayuda que presuntamente le brindó a su hermana para que permaneciera prófuga en un país extranjero.

Enfrentó múltiples retrasos para ser sentenciado por la emergencia provocada por el coronavirus. Finalmente, fue sentenciado el 25 de marzo de 2022 a cumplir dos años de cárcel y tres años de libertad supervisada.

El periodo de prisión los culminó el 9 de agosto de 2023, según el Negociado Federal de Prisiones (BOP, en inglés). Pasó a cumplir los tres años de libertad supervisada impuestos, que se suponía que culminara en agosto de este año. Sin embargo, solicitó una culminación temprana de esta última parte de su sentencia, la cual fue concedida por la jueza federal María Antongiorgi Jordán.

Según la moción presentada por la oficial de probatoria, Ivelisse Alonso Méndez, Vázquez Rijos estudió y tuvo un negocio propio de inspección de edificios hasta que en septiembre de 2025 sufrió un accidente. Cayó desde un tercer piso.

Se destaca que el hombre de 48 años está casado, tiene hijos menores de edad, recibe tratamiento continuo para una condición mental y nunca registró dar positivo al uso de drogas.

“Vázquez Rijos cumple con los criterios impuestos por las guías del sistema de justicia para que el oficial probatorio federal recomiende la terminación temprana de su caso”, dice la moción.

Los otros imputados del caso de la muerte del empresario canadiense siguen presos. Por ejemplo, Áurea Vázquez Rijos, la hermana de esta -Marcia Vázquez- y la expareja de esta última, José Ferrer Sosa, resultaron convictos por el crimen en el 2019. Fueron sentenciados a cadena perpetua.

Mientras, la persona contratada para cometer el crimen y quien fue testigo estrella de la Fiscalía federal, Alex “El Loco” Pabón Colón, fue sentenciado el pasado 30 de abril a cumplir un año y medio de prisión por haber incumplido sus condiciones de libertad supervisada.

Durante el juicio de Áurea Vázquez Rijos, Pabón Colón confesó que asesinó al empresario en septiembre de 2005, porque su esposa lo contrató para cometer el crimen. Alegó que le iban a pagar $3 millones.

“Ella me hablaba de que quería matarlo por una fortuna que tenía el canadiense”, sostuvo Pabón Colón en el juicio.