La testigo Gabriela “Gaba” Figueroa Arroyo, quien fue amiga de la infancia de Gabriela Nicole “Lela” Pratts Rosario, asesinada a puñaladas en la madrugada del 11 de agosto en el desvío Roberto Colón, en Aibonito, se reafirmó durante el juicio por jurado contra Elvia Cabrera Rivera, que la hija de la acusada, le confesó que la apuñaló.

Sus declaraciones surgieron durante el segundo y último día de su interrogatorio en la sala del Juez Luis S. Barreto Altieri, del Tribunal de Aibonito.

El juez admitió como evidencia la declaración ofrecida por la testigo en la que alegó que la hija de Cabrera Rivera, Antonieska Avilés Cabrera, quien enfrenta los mismos cargos en un proceso separado, presuntamente le confesó unos 15 minutos después de los hechos, “asustada y preocupada”: “‘¡Gaba, Gaba la apuñalé!’... Ella me enseñó las manos y tenía cortaduras y estaba llena de sangre.” No le mostró ningún objeto punzante, ni mencionó a quién agredió.

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La conversación surgió cuando llegaron a los predios del negocio La Placita Martínez para abordar el carro de Cabrera Rivera, mientras se encontraban a unos ocho pies de distancia del lugar donde se encontraba la acusada al otro lado de la carretera.

El juez también aceptó la conversación por la aplicación de TikTok que tuvieron pasadas las 3:00 de la madrugada del 11 de agosto, al enterarse de la muerte de Lela en la que Antho le hace la advertencia: “tú vas a hacer lo que mami te diga” y ella le preguntó “¿Y tú?“. La respuesta fue: “tú, simplemente, vas a hacer lo que mami te diga shhh (lo que interpretó como que debía callarse)”. Inicialmente la información se hizo pública durante la vista preliminar contra Avilés Cabrera el 12 de febrero.

“Basta que se trate una declaración hecha por una persona que actuaba en común acuerdo en la realización de un acto con la parte contra quien se ofrece. El tribunal concluye que el Ministerio Público probó con preponderancia de la prueba que hubo un designio común, que las manifestación y admisión se hicieron durante el curso de la conspiración”, argumentó el juez.

Antho le mostró las manos con las palmas hacia arriba y “tenía sangre y tenía cortaduras” se reafirmó.

El Ministerio Público mostró una imagen de la mano de Anthonieska Avilés con cortaduras durante el juicio por jurado contra Elvia Avilés Cabrera.
El Ministerio Público mostró una imagen de la mano de Anthonieska Avilés con cortaduras durante el juicio por jurado contra Elvia Avilés Cabrera. (Captura )

Figueroa Arroyo, de 18 años, estuvo presente durante los hechos, aunque no vio quién la apuñaló y negó que hubiese sido ella quien se lo pasó el arma punzante con un rotundo no.

Respondió en el recontrainterrogatorio que la última persona que vio agrediendo a Lela fue a Anthonieska.

A preguntas del abogado defensor, Yan Carlos Maysonet Hernández, en algunas instancias respondía que no recordaba y en otras incurrió en omisiones y contradicciones entre el contenido de su entrevista con el agente Ángel Torres Romero, la declaración jurada del 12 de agosto de 2025 a la fiscal Brenda Soto Santiago y su testimonio en la vista preliminar de Anthonieska. Admitió que tomó dos tragos esa noche y vapeó.

Maysonet Hernández, durante su interrogatorio intentó establecer que en la primera entrevista el día de los hechos, no declaró que Anthonieska le hubiese dicho la confesión con la frase “la apuñalé” y no fue hasta que le leyeron las Advertencias Miranda (son los derechos obligatorios que la policía debe leerle a un sospechoso antes de interrogarlo bajo custodia), al día siguiente en su declaración jurada que así lo testificó.

A su vez, la joven rechazó que ella o sus padres firmaran algún documento que certificara algún acuerdo de inmunidad a cambio de no radicarle cargos. Aceptó que renunció a su derecho a ser representada por un abogado.

Todo se originó por una pelea entre las hermanas paternas de Anthonieska, Fabiola y Martiatny, esta última trataba de defenderse porque no le aceptaban a su novia Karelin como pareja.

Cuando llegaron al desvío Fabiola estaba alterada supuestamente le da en la boca a Miriatny provocando que sangrara y esta responde el golpe.

Alegó que al ver lo que llamó “un gallinero” optó por sentarse en la grama y luego en una guagua verde en la que estaban “Luisito y Papucho”. Escuchó a Lismary (hermana de Lela) advertirle en un tono de voz alto: “vamos a incluirla a ella (Gaba)” y esta última la confronta. En ese momento llegó Lisandra Rosario, madre de la víctima y luego Elvia Cabrera con su hija Anthiany.

La testigo quedó en el centro de otra pelea entre Lismary y Anthiany, a su derecha vio la agresión entre Antho y Lela y a su mano izquierda a Elvia y Lisandra. Optó por separar a las adultas, Lisandra le haló el cabello y continuaron forcejeando hasta llegar al carril izquierdo.

A preguntas de la defensa respondió que no vio a Elvia pasarle ningún arma a su hija ni la escuchó incitándola a golpearla.

Tampoco recuerda quien las separó. En ese instante, observó a Gabriela Nicole sobre el pavimento en el lado del carril derecho, bocarriba, con las manos hacia arriba y sangre en el muslo derecho.

Cinco minutos más tarde, se fueron caminando del desvío Anthonieska, Antiany, Elvia y Figueroa Arroyo en dirección hacia el negocio El Maestro Liquor Store, allí se limpió supuestamente la sangre que tenía en el cuello y las manos con un paño. A su vez, le limpió un ojo a su hermana.

La fiscalía presentó un vídeo para intentar corroborar el testimonio y se presentó la imagen en la que aparece a Antho abrazando la testigo frente a Elvia Cabrera su hermana Antiany y otras personas no identificadas. Se le vio abrazando a Anthonieska porque estaba llorando, subrayó.

“Tenía raspasos y cortaduras en la mano derecha, tenía sangre en las cortaduras”, especificó la joven.

Tras abordar el vehículo, donde iba en el asiento del pasajero un hombre que no pudo identificar, la joven llamó al celular de su padre y le dijo que había peleado con Lisandra y que era algo muy delicado que no quería hacerlo por teléfono. Fue este quien en la mañana la llevó al cuartel de la Policía, porque ella quería decir todo lo que pasó.

El miércoles de la semana pasada, Figueroa Arroyo, respondió durante el interrogatorio de la fiscal Silda Rubio Barreto que para la fecha de los hechos ya no tenía comunicación con la víctima. Según la madre de la víctima, la jovencita “era la que llevaba y traía problemas y bochinches”.

A su vez, confirmó que Gabriela Nicole no le hablaba a ella y en un momento dado tampoco a Anthonieska debido a que tuvieron roces con relación a la ropa que se prestaban y no las devolvían.

Sobre la cartera de la acusada de la cual la testigo Bethsaida Caratini Ortiz, tía política de la víctima, alegó que sacó algo y se lo entregó a su hija (Antho), la describió como color crema de dos tonos, marca Coach y de unas 11 pulgadas de ancho. No vio el presunto objeto punzante.

En la vista anterior la fiscal mostró en sala otro vídeo donde se ve a Antho con unas sandalias plateadas, una falda de tabletas de mahón color oscuro y una blusa negra.

Se comparó con las fotos de la ropa ocupada en el allanamiento en la residencia de madre e hija, en la comunidad El Coquí, por el agente Gerardo Berríos Padilla e indicó que solo la blusa era la misma y que la falda de mahón y las sandalias blancas que le mostraron en fotos no eran las que vestía la fatídica noche.

Le reclamó a Gaba

Rosario, que dijo que no vio a Anthonieska mientras estuvo en el desvío sostuvo que fue atacada por Elvia Cabrera.

“Ahí fue cuando yo dije qué ¿carajos pasa? y ahí es cuando Elvia me agrede...me jaló por el pelo, me dio puños, me llevaron hasta donde está la calle y ahí siguieron dándome entre todas", narró Rosario, quien no pudo precisar quienes más la golpearon en la calle.

Mientras recibía una golpiza, escuchó a Caratini Ortiz, que le gritó: “la nena, la nena” y logró llegar hasta ella y fue donde la pudo verla tirada cerca de la acera fría y con los labios bien pálidos. “Me volví loca”.

Narró que se dirigió hacia Gaba y la jamaqueó mientras le decía: “por tu culpa por tu culpa y me dieron otra vez”. Sobre ese episodio la testigo no dijo nada.

El juicio continúa el viernes 26 de junio a las 8:30 a.m.