Las autoridades incautaron ayer, jueves, un cargamento de productos ilegales de pirotecnia en una residencia del barrio Ciénagas en Camuy, que era utilizada como almacén para su venta y distribución.

Se calcula que la pirotecnia contenida en unos 3,000 empaques tiene un valor de unos $100,000, pero al detal puede llegar hasta $300,000.

Pirotecnia ilegal ocupada en la residencia.
Pirotecnia ilegal ocupada en la residencia. (Suministrada Policía)

“Son sobre tres mil piezas, pero si las ponemos individualmente podemos llegar hasta un millón de piezas individuales porque están en cajas de 280, 300 piezas dentro de cada una”, detalló el teniente coronel Gerardo H. Oliver Franco, director del Negociado de Vehículos Hurtados, durante una rueda de prensa.

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Tras recibirse confidencias y mantener una vigilancia e investigación que se extendió durante una semana, los agentes de la División de Asuntos Confidenciales de Vehículos Hurtados de Arecibo diligenciaron la orden de allanamiento en la estructura donde encontraron el gran almacén y arrestaron a un hombre, que fue citado para una fecha posterior ya que la pesquisa continúa.

“Se llegó hasta el sitio, se allanó una residencia, no se ocupó nada en esa y en otra residencia, en la parte posterior es donde se ocupa todo este material. Una vez entramos esa residencia estaba totalmente inhabilitada porque desde la sala, los cuartos, los baños, la cocina todo estaba lleno de esta mercancía. Aparentemente, la gente llegaba a la sala, él le mostraba lo que tenía, le hacían el pedido y ahí hacían las ventas”, reveló Oliver Franco sobre la intervención.

La División de Explosivos y Seguridad Pública estará a cargo de la pesquisa, el manejo, almacenamiento y disposición del material ilícito, bajo estrictos controles de seguridad.

Pirotecnia ilegal ocupada en la residencia.
Pirotecnia ilegal ocupada en la residencia. (Captura)

“A nuestra oficina nos preocupa mucho lo que son los morteros, el funcionamiento de ellos es similar a los de los fuegos artificiales profesionales. Lamentablemente, para el 2020 y la despedida del año 2021, dos personas perdieron la vida con este tipo de producto”, recordó, por su parte, el teniente Ismael Cartagena, director de la división.

De su lado, Oliver Franco advirtió que van a continuar realizando este tipo de intervención “ya que queremos llevarle tranquilidad a nuestro pueblo y que pasemos unas navidades en tranquilidad”.

La agente Myraida Martínez estuvo a cargo de la pesquisa bajo la supervisión del sargento Roberto Cruz y el teniente Jorge Candelaria.

El 20 de octubre se ocuparon dos vagones de 45 pies repletos con cajas que contenían pirotecnia, con un valor estimado de unos $500,000, durante un allanamiento diligenciado por la División de Inteligencia y Arrestos de Bayamón, en el negocio Guaynabo Rental Park, ubicado en el barrio Santa Rosa III, en ese municipio. Se ocuparon cajas de baterías de estos explosivos, similares a las baterías que producen fuegos artificiales.

La Ley 153 de Pirotecnia de Puerto Rico prohíbe el uso, posesión distribución y artificios de pirotecnia durante la mayor parte del año en aras de proteger la salud física y emocional y prevenir la crueldad animal. Toda persona que sea sorprendida con este material ilegal se expone a multas de hasta $5,000 y pena de cárcel que podrían alcanzar los tres años en prisión.

Las fechas en las que se puede adquirir la pirotecnia legal, como los garbanzos, las estrellitas y los “party poppers”, son del 1 a junio al 31 de julio y del 15 de noviembre al 10 de enero. Existe la opción de entregar aquel material que, una vez pase el período establecido por ley, su posesión se convierte en ilegal.