Posible vínculo de cabeza hallada en Carolina con calcinado en Trujillo Alto
La División de Homicidios investiga si se trata de un hombre de 67 años.

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El macabro hallazgo de una cabeza humana ocurrió esta mañana en el kilómetro 2.8 de la carretera PR-190 del barrio Sabana Abajo, en Carolina.
Las autoridades fueron alertadas a las 7:29 a.m. de este martes, a través del Sistema de Emergencias 9-1-1 sobre una cabeza a orillas del pavimento, detrás del residencial Sabana Abajo. Cerca se recuperó una bolsa de basura con sangre la cual fue ocupada para fines periciales.
Según se observó el decapitado tiene el cabello bien recortado y canoso. Su foto comenzó a circular en redes sociales y un hombre acudió a la escena donde expresó “ese es mi papá”.
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La directora del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Carolina, inspectora Mabel Oliveras, indicó que se le instruyó al ciudadano y a la exesposa del occiso a que acudieran al Instituto de Ciencias Forenses para certificar su identidad.
Si se corrobora, se trata de un hombre de 67 años, que es vecino de Capetillo, en Río Piedras, quien en el 2016 aparece fichado por violación a la Ley de Sustancias Controladas.
“Fue identificado por su hijo, quien aunque no tiene duda de que él es su papá, se le pidió que acudiera al Instituto de Ciencias Forenses”, agregó Oliveras.
Este no figuraba en los registros de personas desaparecidas.
A eso de las 9:49 a.m., mientras se investigaba esta escena, se reportó una querella de una persona calcinada sin cabeza, en la carretera PR-175 camino José A. Díaz del barrio San Antonio, en Trujillo Alto.
Por tal razón, la División de Homicidios de Carolina comenzó a investigar si existía conexión entre ambos casos.
Proceso científico de identificación
La Unidad de Identificación Humana (UIH) del Instituto de Ciencias Forenses de Puerto Rico (ICF) comenzó el proceso científico forense para corroborar la identidad de restos humanos hallados en lugares por separado.
En un comunicado de prensa, se indicó que ambos casos serán evaluados mediante análisis forenses conforme a los protocolos técnicos y de cadena de custodia establecidos, como parte del rigor investigativo que requiere este tipo de intervención.
“Ambos casos deberán ser sometidos a análisis forenses para corroborar la identidad de los restos humanos. Un posible familiar deberá comparecer al Instituto para el proceso de identificación y la entrevista correspondiente, conducentes a corroborar la identidad”, informó la antropóloga forense y directora de la UIH, Meisshialette Ortiz Quiñones.
Ortiz Quiñones precisó que, al momento, “no existe evidencia científica que sugiera que ambos hallazgos correspondan a la misma persona, por lo que cada caso se atiende de manera independiente, siguiendo los procedimientos científicos aplicables”.
La UIH del ICF realiza estas gestiones con un enfoque centrado en el rigor técnico, la confidencialidad y el trato digno, reconociendo el impacto humano que estos procesos pueden representar para familiares y comunidades.
Detalles adicionales se mantienen confidenciales en esta etapa, para no afectar el debido proceso investigativo y respetar la privacidad de familiares y víctimas, finalizó el comunicado.


